Cake de té

Hay cosas que parece ser que solo me gustan a mí. Las alcachofas, el brocoli, las coles de bruselas, la coliflor, la calabaza, las aceitunas… el chocolate… y las frutas escarchadas. A ver, esto es el contexto de mi casa y familia. Alguien desmerece todos estos ingredientes. Mi madre es la única que no hace ascos a nada. Mi padre creo que se queda con el primero y los dos últimos y mis hermanas dudan.

Vamos, que el día que hice este bizcocho, me di cuenta de que me lo tendría que comer yo sola.

Seamos justos. Mi hermana y Alguien lo probaron. Mi hermana decía que le gustaba mucho lo que era el bizcocho, pero que si se podía dejar las frutas escarchadas… Alguien me dijo que tampoco le apasionaba.

Y sin embargo, a mí me parece que es uno de los bizcochos más ricos que he hecho. Hala, enterito para mí.

Ahora debo confesar que las frutas escarchadas me han empezado a gustar este año. ¡Sorpresaaa! Fue porque estuve haciendo roscones por encargo y compre muchas frutas escarchadas, descubrí que la gran mayoría es pera teñida, pero me encantó el albaricoque y la calabaza… Y las guindas y y… Vamos, que ahora los roscones sin frutas me parecen una lástima. Cómo cambia una a lo largo de los años. Qué será lo próximo.

Receta de cake de té

Del libro “Just like mother used to make”

Ingredientes

250 ml de té enfriado, colado en caso de que uséis hojas en vez de bolsas de té (usé té negro, la variedad “traditional english breakfast”)

250 gr de frutas deshidratadas (yo usé confitadas porque tenía muchas sobras de roscón, también hablaba de nueces, que tampoco quise poner)

250 gr de harina (en la receta original pide harina self-rising que es la harina que va con la levadura ya incluida)

1 sobre de levadura

125 gr de azúcar moreno (mejor aún si es mascabado)

1 huevo grande

Solo se necesita mantequilla para engrasar el molde

Pasos

0. Importante: El autor dice que es muy importante remojar las frutas en el té. La forma tradicional era dejarlas toda la noche. Los modernos hierven el té, quitan la bolsa, echan las frutas y dejan enfriar todo durante un par de horas. Yo seguí el consejo de los modernos (aunque siendo frutas confitadas tampoco necesitan muchísima humedad).

0. Precalentar el horno a 180ºC

1. Batir la harina, azúcar y huevo con la mezcla de té.

2. Echar la mezcla en el molde (a poder ser de plumcake).

3. Cocerlo en el horno durante 1 hora.

4. Bajar la temperatura del horno a 150ºC y dejar otros 30 minutos.

5. Sacar del horno y dejar enfriar bien. Incluso dejarle reposar tapado unas horas antes de comer porque coge humedad con el reposo.

Con mantequilla untada y un té con leche al lado… es glorioso.

A ver si pruebo a hacerlo con otras variedades de té, tengo especialmente ganas con earl grey.

Bueno ya estamos a jueves, ¡vaya semana más rápida!

P.S.: He puesto en el margen lateral derecho el enlace a mi tumblr. Lo que publico ahí esta más relacionado con la escuela y el margen que me dan para que se me vaya la olla… Aunque procuro que mucho tenga que ver con comida, claro.

Sigo viva y Marlenka

Vaya ausencia por aquí. Empecé el año con tantas ganas… Y se las quedó todas la escuela. En el buen sentido, claro está. Sorprendentemente saqué buenas notas en los exámenes y me animé a darme más caña en este nuevo semestre. De ahí a que no haya sido capaz de publicar nada por aquí. Estos últimos meses la cosa ha mejorado más si cabe, tengo una asignatura de bellas artes que estoy segura que dentro de poco la maldeciré en vez de venerarla como hago ahora. También tengo un día para mi propio proyecto, que no es otro que diseñar platos (qué ilusión me hace) en un programa 3D (este, aprender a usarlo lleva su tiempo), y también fotografía dentro de poco (más ilusión). Además tenemos clases de escritura (y seguimos con la ilusión), clases de architectura y ya, por qué no, en otra clase vamos a hacer una obra de teatro interactiva (no clásica, o como hace poco me dijo el padre de Alguien, de estilo transgresor jaja, se parecerá un poco a este estilo, una locura y encima me tienen a mí escribiendo parte del guión, os dejo que os riáis).

Por otro lado, mi hermana pequeña se ha venido a vivir a Holanda. Soy muy feliz teniéndola cerca de mí, aunque me falte mi otra hermana cerca (que eso ya sería la repanocha). Además desde que empezó el año, también he conocido mucha gente nueva, y eso ha significado que hemos organizado varios festejos en casa.

Además, ahora es cuando empieza la mejor parte del año en Holanda y todo se anima: hace sol y se puede ir a la playa con Guzmán sin congerlarse uno, se pueden dar paseos más largos a la luz del día, se empiezan a organizar todo tipo de saraos (este y este, por ejemplo, con los que estoy encantada), y, aunque lo siguiente que voy a decir no suma en positivo, tengo los exámenes finales en junio y tengo que trabajar todavía más.

Pero todo lo que estoy haciendo me gusta. Aunque a veces hago tantas cosas que no me entero de todo lo que hago ni me doy cuenta de disfrutarlo todo lo quiero. ¿Tiene esto algún sentido lo que acabo de decir?

Ahora vamos a por lo que normalmente trata este blog, mis condumios. Hice hace ya un tiempo un par de bizcochos que tenía muuuuchísimas ganas de publicar, especialmente uno de té y frutas escarchadas (está aquí). Vendrá la receta pronto, espero. Pero como hoy he contado mucho rollo, os enseño algo más rápido: las Marlenka, mi nuevo descubrimiento del fin de semana pasado.

Invitamos a unos amigos armenios a comer a casa. El menú: albóndigas, ensalada, huevos rellenos y salmorejo. Ellos trajeron estos pseudo bombones. Nos dijeron: ¿conoceís los Marlenka? Tuvimos la sensación de que estábamos casi obligados a decir que sí, porque sonaba como si este dulce fuera muy famoso. Por lo visto lo es. Los hace una empresa checa de dueño armenio. Por lo visto estos bombones están siendo un éxito por allí (ahora también en mi casa).

A primera vista no tienen mala pinta, pero tampoco espectacular. Por el aspecto, parecen trufas, hasta que lo muerdes. Ahí viene lo bueno: ¡Es un bizcocho de chocolate! Es blandito y está relleno de una crema de leche condensada. Lo curioso es que no está empalagoso, es dulce, pero en su justa medida.

Es adictivo también.

Con un café al lado es maravishoso

¡Hasta pronto!

Los exámenes al acecho y libro nuevo dedicado

Hola, soy Ana y estoy a punto de empezar exámenes. Este año sin duda mi nivel de ansiedad ha decrecido de forma increíble. Qué alivio. Aún así, noto como mi apetito se vuelve bastante aleatorio (lo cual indica que no estoy 100% tranquila), cosa que tengo que controlar. Normalmente en estas épocas desayuno-como-ceno todo mi estrés. Este año no va a ser así. De momento soy mucho más consciente.

Ayer pasé gran parte del día en el taller de madera de mi escuela. Estuve haciendo un prototipo de terraza tamaño 150×75 cm con doble suelo. ¿Qué os parece? Imagino que suena algo raro, lo sé, y quizás os preguntéis qué tendrá todo esto que ver con una escuela de arte y el diseño. Pues tiene que ver, creedme. Este proyecto lo he llegado a aborrecer un poco, pero ahora que llega el final y empiezas a visualizarlo acabado en la cabeza, parece algo guay y todo.

Me prometí hace unas semanas que la siguiente entrada del año se la debía a Carlos. Sí, este chico tan majo que escribe el blog tan chulo llamado No Mas de Mamá. Pues como os comenté este verano, además de parecer simpatico leyéndole, resulta que en realidad también lo es. Diría que incluso más. Tan taan majo que además de participar en las sorpresas de Alguien, va, publica un libro de recetas de su blog y me lo envía gratis. Como os digo, más majo que las pesetas.

Además, el libro no tiene desperdicio. Tanto en recetas como en diseño. La apariencia es realmente una maravilla. Es especial, es colorido, pero no exagerado. Es sencillo, pero no soso. Es fiel a su estilo. De las cosas que más me gustan del libro es la guarda anterior. Se abre entera y el lector puede ver cómo está cosido el encuadernado del libro, además de verse, también le han dedicado un tiempo a que quede bonito al verse. En fin.

Otra cosa que me encanta del libro es que “hay historia”. Estos chicos han sacado un rato para contarnos un poco el origen de su blog. Es algo que me resulta especialmente entrañable, porque así fue como entraron a la cocina, en su año Erasmus, igual que yo muchos estudiantes españoles de intercambio en el extranjero (a ver si con suerte, el gobierno este actual, permite que se puedan seguir  o bteniendo estas becas en el futuro o si *PL:MKLIJiuhª!#∞¬÷“÷6%).

Volviendo al libro, ¡el contenido de recetas no está nada mal tampoco! Os pongo las más apetentes para mí.

Carbón de calamares. Me encantó ya cuando lo publicaron con un libro, ¿cómo no se le había ocurrido a nadie antes? Usar la tinta de calamar para teñir el empanado del calamar, ¡es sencillamente genial!

Esta receta de avena en porridge con sobrasada es… casi diría innombrable, pero me muero de ganas de prepararla. Además tengo un bote de sobrasada que dejó la familia por aquí sin acabar que me viene genial. La excusa perfecta.

¿Tartar de salchichón? ¿por qué yo no he probado esto todavía? ¿cóooomo? Es que hasta el higo, que no me gusta, va perfectamente en esta receta. El higo para mí es una cuestión de combinaciones. Pero en solitario lo veto.

Recetas de fondue. Nunca hay suficientes. Llevo algo más de un año pensando en hacer una fondue de Gouda… A ver si me lanzo con esta receta, ¡por que es una muy buena opción! Y así, a lo mejor, a mi hermana pequeña le gustaría la fondue de nuevo (porque dice que el queso de fondue típico le sabe muy fuerte).

Hablando de mi hermana pequeña, ¡¡¡este miércoles la tenemos aquí!!! Se viene unos mesecillos a trabajar a Holanda. Qué felicidad taaaan grande. Qué ganas.

Volviendo al libro, tengo que dar gracias infinitas a Carlos por ser así de majo y amable de enviarme el libro. Hasta casi el día de hoy apenas he podido reaccionar. ¡Me muero de ganas de hacer uso de su contenido!

La semana que viene empiezo los exámenes, así que no estoy segura de que pueda dar señales de vida hasta después…

Cruzad los dedos para que no me crujan mucho en estas semanas… y lo más importante:

¡Vivan no más de mamá!

Resumen de las mesas festivas

¡Hola! ¿Cómo habéis pasado la Nochevieja? ¿Ya está levantado todo el mundo? Así lo espero. Desafortunadamente este año no tengo fotos del sushi nocheviejero. Por suerte, sí que las tengo de la Nochebuena, la 3ª que pasamos en Holanda acompañados (una vez más, con una maravillosa compañía).

Antes de describir la mesa, quiero decir que espero que este año sea memorablemente positivo para todos. Desde luego el mío promete por una serie de acontecimientos habidos y por haber que me hacen otear estos siguientes 365 días con mucha ilusión.

Desde que tengo blog, me encanta enseñar la mesa de Nochebuena. Este año después de los ensayos previos, el plato principal salió sorprendentemente bien. Sin embargo, hubo tanta comida que no llegamos ni al postre… Al año que viene hay que ajustar (seriamenete y mucho) las cantidades. Lo bueno del excendente es que te pasas una semana sin cocinar ;-D Y lo que me queda de pavo congelado para unos 3 domingos…

Otro año más, brindamos al comienzo de la cena con un cóctel. Mi hermana pequeña ya es oficialmente la encargada de este brebaje quita vergüenzas. Los años anteriores fue algo parecido a un cosmopolitan, pero este año mi hermana se lanzó con una versión del famoso “sex on the beach”, que pasó a tener nombre local: “sex on Scheveningen” (repetid conmigo: “esjei-veninguen”. Hastaluego). Muy bueno, por cierto. Fue diverido verla catando las distintas versiones durante la tarde (todas con un buen chorro de vodka).

Después del cóctel bebido, no podía faltar ese cóctel de langostinos que nos encanta: lechuga, langostinos pelados y pegotazo de salsa rosa casera. ¡Viva!

Tampoco el salpicón lengendario de mi madre. Comido en los días posteriores, por cierto ;-)

A mi madre le divirtió mucho el año anterior el hecho de ser mencionada con cierta sorna por su obsesión con las tartaletas en los aperitivos. Tanta gracia le hizo que este año vino tartaletas de España en la maleta solo por repetir esta alusión. Las rellenó de salmón ahumado en plan tartar con un poco de mostaza con eneldo en la base. Muy ricas. A ver qué nos traes al año que viene, mamá :-P

Mi madre improvisó dos cosas más: unos mejillones creo que en la salsa del salpicón metidos de muevo en la concha y taquitos de salmón ahumado.

Mi hermana mediana fue una magnífica ayuda en la cocina: Iba recogiendo todo lo que manchaba sistemáticamente y además iba preparando cosas a la vez que yo cocinaba y además fue capaz de desparecer durante 90 minutos en el supermercado para encontrar 5 cosas básicas (huevos, azúcar, harina, pan y no sé qué más).

Además de todo lo anterior, hizo hojaldres rellenos de brie (con cebolla caramelizada o con frambuesas y arándanos). Ricos, una lástima que llenaran tanto, quizás otro año hay que cambiar el tamaño y que sean más pequeñitos.

La fuente de tres pisos de la primera foto siempre tiene los mismo pinchos de tomates cherries (con mozzarella o con jamón serrano), el jamón con huevo hilado (¡algunos solicitan su desparición! dicen que solo me gusta a mí… jo) y este año en el piso de en medio, innovamos con una mousse de pato y manzana (un poco, no mucho) caramelizada en la sartén con un poco de mantequilla. Por cierto, esta muy bueno.

Y el plato principal… El pavo que ya conoceréis por los ensayos previos.

Y de acompañamientos: Patatas duquesa (qué ricas, qué vicio de hacer e ir probándolas…), zahanorias y judías verdes con una salsa de mantequilla y vinagre.

Y el postre. Accidentado un año más. Iba a hacer choux. Pero no pudo ser. Hice la crema pastelera (de vainilla y chocolate) y cogí una plancha de hojaldre con caramelo, la rompí un poco y mezclé con la crema (en la versión de vainilla eché azúcar y lo quemé con el soplete y en la de chocolate, eché un poco de ganache de chocolate…). Lo tomamos al día siguiente. No hay pruebas visuales :-P

Y así han transcurrido otras navidades: Muy divertidas, viajeras y dignas de guardar en la memoria. Vimos “Love Actually” por “n” año consecutivo, este año mi padre y Alguien se unieron (mi madre no, porque decía que ya la había visto). Nos fuimos de excusión a Maastricht. Fuimos a mercadillos de Navidad (muy cutres para mi gusto). No hemos pasado mucho frío. Hemos comido más turrón que otros años (de hecho, no sé qué me ha dado, pero el año pasado echaba de menos los mantecados y polvorones, así es que, este año tampoco han faltado :-D

Y poco más que añadir. ¡Hasta dentro de unos días!

¡Felices Fiestas!

Como siempre, la foto de la mesa :-D Ya la explicaré en más detalle en los próximos días… que no paro. Mañana nos vamos de excursión a Maastricht.

Siento no haber contestado los comentarios anteriores.

Volveré.

Ensayando la Navidad 3/3

Siento la tardanza del desenlace, pero estas últimas semanas han sido un poco atropelladas por razones algo azarosas. En menos de una semana, mi casa se llena de visitas (los padres de Alguien pasaron el fin de semana con nosotros), a la vez vino nuestra amiguisíma Montse de visita, y el sábado que viene, mi madre y una de mis dos hermanas llegarán y ¡se quedarán 2 semanas! Luego mi padre y mi otra hermana se unirán a la semana siguiente. Me muero de ganas de estas Navidades. Pero pasemos al asunto relevante de verdad de esta entrada:

El ganador es…

Pechugas de pavo rellenas de maple, naranja y bacon.

Esta receta la he hecho 3 veces (2 con pavo y otra con lomo de cerdo).

Huele que alimenta y parece imposible dejar de comerlo de lo rico que está.

El relleno es suave y agradable, el bacon, el maple, la naranja y el tomillo lo hacen delicioso. Y no llena en exceso.

La salsa con la que se acompaña es de maple, canela y zumo de naranja. Solo mejora más el plato.

Así que, familia, aquí tenéis vuestro plato principal de esta Nochebuena. No solo Alguien y yo lo hemos probado, hemos tenido otro catador y quedó muy contento.

Nos queda por decidir el acompañamiento, pero claramente habrá patatas (¿quizás en plan duquesa con queso?) y quién sabe si unas poquiiitas coles de Bruselas y judías verdes (para quienes no las vetamos, ya que la verdura queda muy bien en este plato). El postre creo que también lo sé, y los aperitivos, de momento, están surgiendo de forma más o menos espontánea, que si unas vieiras, que si una tempura, que si un brie al horno… a parte del clásico cóctel de langostinos, los rollitos de jamón con huevo hilado y los pinchos de cherries.

Mientras estaba escribiendo la frase anterior me estaba preguntando si no íbamos a morir de empacho.

Receta ganadora de Nochebuena

Para el relleno (hasta ahora, he probado siempre a hacer la mitad solo y sobraba un poco)

50 gr de mantequilla sin sal

100 gr de bacon picado muuuuy fino

1 cebolla picada muuuy fina

2 dientes de ajo también picados muuuy finos

500 gr de manzanas granny smith, peladas, sin huesos y después ralladas

1 cucharada de tomillo bien picado también, si es fresco mejor (se nota)

210 gr de pan rallado

1 cucharada de ralladura fina de naranja

60 ml de sirope de maple (arce)

sal y pimienta

2 pechugas de pavo de 1,8 kg, vamos, 3,6 kg de pechugas de pavo

Para la salsa

100 gr de mantequilla sin sal

125 ml de sirope de maple (arce)

125 ml de zumo de naranja

1 rama de canela

Pasos

Relleno

0. Poner el pan rallado, la ralladura de naranja y el maple (sin mezclar) en una fuente / bol de ensalada y reservar para más tarde.

1. Calentar una sartén antiadherente y cuando haya cogido temperatura, echar la mantequilla, bacon, cebolla, ajo y cocinar alrededor de 5 minutos, o cuando todo empiece a dorarse.

2. Añadir la manzana y el tomillo y repetir proceso del paso anterior.

3. Mezclar lo cocinado en la sartén con el pan rallado y demás ingredientes de la fuente del paso 0.

4. Rectificar de sal y pimienta y dejar enfriar completamente. Luego se puede manejar cual plastilina.

Glaseado

1. Poner todos los ingredientes juntos en un cazo y dejar hervir una vez la mantequilla se haya derretido.

2. Reducir durante 8 – 10 minutos.

Montaje

1. Seguir este video. No es necesario saber mucho inglés, pero es fácil entender la técnica. Así se rellenan las pechugas de pavo. No olvidéis echar sal y pimienta al interior de la pechuga antes de poner el relleno.

2. Una vez cerrado, bridar el pavo, yo lo hago a lo cutre, 4 nuditos y a correr.

debo de decir que desconozco qué pavo es este. Tuve que pedirlo al carnicero y me aseguró que era pavo. Yo esperaba una carne más rosa claro… Encima me descuartizaron las pechugas… Así que estos churros salieron.
El siguiente pavo que compré ya estaba más próximo a mis expectativas en color y sin descuartizar.

3. Poner un plato de horno cubierto de aluminio, mejor aún si tenéis rejilla para rustir. Si no, sobreviviremos igual.

4. Se pinta el pavo (la parte donde tiene la piel) con la salsa y se cocina en el horno durante 20 minutos.

5. Repetir operación: pintar de nuevo con el glaseado y otra vez de 10 a 20 minutos. (el primer pavo lo tuve que tener casi 2 horas, el segundo lo dejaría 10 minutos más de lo indicado y se me quedó seco… como siempre, depende de vuestro horno y del bicho en cuestión…)

6. Dejar el resto de glaseado en una salsera para echarse en la mesa.

7. Sacar del horno, cubrir con aluminio y dejar reposar 10 minutos.

8. Servir el pavo con el resto de glaseado.

Espero que os guste la receta tanto como a mí.

¡¡Que sea leve la semana!!

Ensayando la Navidad 2/3

La primera entrada de la serie de la cena de Navidad ha creado una gran tensión narrativa en mi familia. Llevan desde entonces preguntando qué cuál es la receta ganadora. Me alegro de haberle dado un poco de intriga al asunto :-) Así que, vamos al siguiente candidato, el segundo finalista.

Por si no lo veis lo suficientemente claro es PANCETA. Sí señor, estos australianos toman panceta asada. No sólo es que sea panceta, sino que también que va cocinada con una salsa a base de Bourbon y vinagre de Malta. Sonaba demasiado bien para no probarla.

La verdad es que sonará fatal, pero jamás me habría enfrentado a una panceta sin cortar en lonchas en el carnicero. Impresiona un poco ver algunas partes de la panza… como los pezoncillos del cerdito. Espero no haber causado demasiados escalofríos, pero si no lo cuento, reviento.

Pero vamos, que sí, que para mí ha sido toda una hazaña comprar un kilaco de pancetaca.

Pero de sabor se quedó bueno, la salsa iba bastante bien, pero tuve fallos, la corteza tenía que estar crujiente, así que le faltó cocer más, además la salsa me da miedo espesarla de más y me quedé un poco corta, así que tuve que volverla a reducir al final.

Este plato tiene el segundo puesto porque me parece excesivamente contundente para una Nochebuena… pero bueno estaba.

Receta de panceta al Bourbon y vinagre de Malta

Ingredientes (para 1 kg de panceta)

125 ml de Whisky Bourbon

190 ml de vinagre de malta

250 ml de agua

275 gr de azúcar moreno

5 dientes de ajo, pelados

175 gr de sirope dorado (golden syrup), imagino que con miel podría funcionar también, pero es que soy una aventurada.

1 rama de canela

2 hojas de laurel

1 kg de panceta cruda, sin ahumar

Pasos

0. Precalentar el horno a 180ºC.

1. Poner whisky, vinagre, agua, azúcarajos, sirope, canela y laurel. Llevar a ebullición e ir removiendo hasta que haya adquirido consistencia.

2. Poner la panceta con la corteza hacia abajo y echar la salsa encima.

3. La carne y la salsa se echan en una fuente de horno y se tapa con albal.

4. Hornear 1 hora y media. Después se saca, se gira en el horno y está listo para servir.

¡Espero que os guste! El siguiente… mi más favorito :-D

Ensayando la Navidad 1/3

¿Ya? ¿Navidad? Ana, estás fatal. Pues quien piense así, quizá tenga razón. Pero si esto os parece adelantado, cuando os diga desde cuándo llevo probando, quizás llamáis directamente al centro psiquiátrico. Voy a intentar justificarme. Llevamos 2 Navidades en Holanda. 2 Navidades que hemos cenado en Nochebuena en casa.

Hasta entonces, siempre me había encargado de dos cosas: aperitivos y postre. Los platos principales los tenía un poco descontrolados. Además son la parte más complicada de la cena ya que cuento con una familia con gustos refinados en los que:

- Mi padre y una de mis hermanas no aceptan apenas cosas verdes, más aún en eventos especiales,

- Mi otra hermana veta ingredientes que no conoce (la otra menos, pero también un poco) y algunas verduras también,

- Mis dos hermanas vetan el pescado,

- Mi madre veta el salmón y le encantan las cosas con el triple de sal,

- Alguien comería la comida sosa y le encanta el salmón

- Y yo, que me gusta todo. Aunque bueno, me dan un disgusto si me ponen sopa de pescado para cenar… otro día no me importa, pero la Nochebuena, no…jo.

* Por suerte, los 3 últimos comemos casi de todo, lo que hace que podamos ser flexibles con las exigencias del resto.

- Por otro lado, solo Alguien y yo toleramos picante. Una de mis hermanas y mi madre dicen que les gusta, pero cuando Alguien y yo decimos “pica un poco”, ellas están resoplando y bebiendo agua como locas de lo que les pica. A mi padre no le pronuncies la palabra picante, y a mi otra hermana casi tampoco.

Con estas pocas restricciones está claro que el plato principal de Nochebuena tiene que ser carne por obligación.

Así es que, el primer año mi madre y yo improvisamos un lomo de carne relleno. Estuvo bastante bueno, jugoso, aunque tampoco memorable.

El año pasado ya improvisamos un poco menos e hicimos un jamón asado. Gustó moderadamente. Alguien dice que encantado de repetir.

Así que este año me lo he tomado un poco más en serio. Justo de después de las Navidades pasadas, la revista de recetas de Navidad de Donna Hay cayó en mis manos. Y había 3 recetas que me gustaron. Esto fue en febrero, y pensé: ¿por qué no irlas probando antes de Navidad? A ver cómo salen, aprendiendo las cocciones de las carnes… Empecé, si no recuerdo mal, a mediados / finales de octubre. Mucho margen, pero es que si no… me conozco. Lo mejor de estas pruebas: el festín que hemos tenido los domingos de pruebas. Quizás lo sigo haciendo en años venideros, comidas de domingos de otoño, ensayos de cenas de Nochebuena. No es maña idea, ¿no?

Ya hemos probado las 3 recetas, con un mes de margen e incluso con un catador extra. Hay un claro ganador. Pero hoy vamos con el tercer finalista:

Lomo de cerdo con salsa 5 especias

1 kg de lomo de cerdo

Sal en escamas / sal gorda para  hacer corteza del cerdo

Aceite de oliva para

2 anises estrellados

1 rama de canela

1 cucharada de polvo de 5 especias chino

2cm de jengibre, pelado y picado muy fino

2 dientes de ajo

90 ml de salsa de ostras china

90 ml de vinagre oscuro chino (chinkiang, es el que se sirve para mojar las empanadillas en los restaurantes)

185 ml de agua

90 ml de salsa de cranberry (arándano agrio, rosa, esta salsa es muy típica para el pavo de Navidad en los países anglosajones)

Pasos

0. Con una noche de antelación: Se hacen cortes de 1 cm de grosor al cerdo. Se frota sal en la superfície donde está la grasa y los cortes y se deja en la nevera una noche, sin tapar. Suelta mucho líquido.

0. A la mañana siguiente. Se precalienta el horno a 220ºC.

1. Se quita la sal que pusimos por la noche, se seca bien la carne. Pintamos con aceite de oliva y repetimos el proceso de la sal, asegurándonos de que se mete bien la sal en los cortes que hicimos.

2. Se mezclan bien el resto de ingredientes en la fuente del horno donde se vaya a poner el lomo.

3. Ponemos el cerdo encima y horneamos durante 45 minutos (como siempre, esto depende del horno), cuando la sal empiece a tostarse y a formar costra.

4. Una vez sacado del horno, dejar reposar durante 30 minutos antes de sevir.

5. Mientras reposa la carne, se prepara la salsa: primero se quita la grasa que haya quedado en la superfície de la salsa. Después, colar la salsa que queda y poner a calentar en un cazo.

6. Dejar hervir la salsa durante unos 6 – 8 minutos, hasta que reduzca.

Pongo la receta, por si pudiese ser útil para inspirar otra. Sinceramente creo que el sabor del vinagre es demasiado fuerte y la salsa de ostras lo hace demasiado salado. Cuando me di cuenta, lo intenté corregir con miel, pero tuve que haber puesto mucha más miel para que estuviese a mi gusto.

Las manzanas (compota, simplemente metidas 5 minutos peladas y cortadas en el microondas) quedaban estupendas con la carne y la salsa. Quizás más manzanas en vez de miel. No sé. Eso sí, estaba muy contenta con el punto de la carne, quedó muy jugosa.

Receta descartada.

Próximamente: La segunda finalista.

P.S.: Nota para la familia: Ya, ya sé que las especias de esta receta eran un riesgo, pero podían haber funcionado. El jengibre no se nota. Las siguientes no tienen “especias raras”.

Quinoa dulce con calabaza

Ya es jueves. Y estamos en Noviembre. Ya hace fresco por aquí, pero he de decir que está siendo un otoño muy agradable (exceptuando el semi-huracán que tuvimos hace unas pocas semanas). Tanto otoño me deja trastocada al mirar el calendario: Solo quedan 7 fines de semana de este año.

No sé por qué, pero los finales de año en cierto modo me agobian. A la vez me gustan pensar en la cuenta atrás porque eso significa que me queda muy poco para ver a mi familia, primero en España y luego aquí, 2 y 4 fines de semana respectivamente…

Otra señal de que queda poco año son los puestos de oliebollen. Ayer abrió el primero. Así que Alguien y yo espero que inauguremos el puesto este viernes a más tardar.

En cuanto a las fotos, son de un postre de quinoa que hice la semana pasada. Muy otoñal, ¿no? Hace algún tiempo hice algo similar, pero intentando cocer la quinoa en la leche (o con agua y leche). Esta vez he cocido la quinoa solo en agua y luego he cocido la calabaza con la leche y la quinoa juntas. Creo que es el mejor resultado, el menos pesado de hacer. Seguiré probando.

La calabaza en dulce y con quinoa es deliciosa. La calabaza cocida contrasta bien con el crujiente de la quinoa, y todo mojado en leche dulce con canela… Lo haré de nuevo, seguro.

Postre de calabaza dulce con quinoa

Calabaza al gusto, picada en dados muuuy pequeños

Quinoa al gusto, esta vez usé bicolor, pero da igual, la que más rabia os dé

Azúcar al gusto (mi gusto es una cucharada de postre y media de vainillado)

Una ramita de canela o canela molida a gusto

Mantequilla (lo que ocupa una cuchara de postre, se me ocurrió tras enterarme de que hay quien hace así el arroz con leche)

Pasos

0. Cocer quinoa: se usan 2 medidas de agua por cada medida de quinoa. La forma de cocer: como el arroz. La quinoa se debe de enjuagar previamente.

1. Juntar quinoa, leche y calabaza y calentar a fuego medio

2. Dejarlo cocinar hasta que la calabaza esté blandita

3. Retirar del fuego y echar el azúcar, disolver bien.

4. Terminar con la mantequilla, hasta que esté incorporada.

5. Dejar reposar hasta que no esté caliente y guardar en la nevera. Servir frío y espolvorear canela por encima.

Yo me lo tomé de desayuno y me encantó, he de decir.

También he hecho una versión salada de calabaza con quinoa… la vereréis pronto.

Y ya que estamos a jueves, aprovechad la cuenta atrás de fines de semana para hacer cosas que os gusten :-)

Regalitos gastronómicos #16 Té de Taiwán

Hace una par de semanas Alguien y yo hicimos paella en casa e invitamos a la chica de las gominolas surrealistas y a su novio. Ella se presentó con té como obsequio de invitada (*).  Ella ha crecido en China, pero su madre es de Taiwán, por lo que todos los veranos hace algún viaje a la isla y se trae cosas con ella.

El olor de las hojas de este té es increíble. Es un olor muy suave, delicado, tanto, que me lo podría echar de colonia.

Una vez hecho, conserva un olor muy agradable y tiene un sabor ligeramente amargo. Por un lado, me recuerda al té verde en cuanto al sabor, por otro lado, me recuerda a los tés que ponen en los restaurantes chinos aquí (además lo sirven gratis, por cierto). Quizás es el mismo tipo.

Esta (arriba) es la caja que contenía la bolsa de té envasado al vacío que veis a continuación:

Me da miedo que sea tanto té y que no dé tiempo a acabarlo y se pierda el aroma con el tiempo… Se hará lo que se pueda.

¡Buena semana a todos!

(*) El novio de ella también trajo regalo, una caja de bombones de licor. Bombones alemanes. No los publico porque los estoy guardando para mi padre estas navidades, que es un superfans de los bombones de licor. Ya de paso, los probaré con él a ver si me gustan a los 29 años.