En el post anterior comentaba que al contrario que muchos blogs, parece que el mío va a estar “abierto por vacaciones”. Ahora es cuando por fin tengo tiempo libre y puedo escribir, hacer fotos, y otros muchos divertimentos.
Como he mencionado en otras ocasiones, con la comida que más disfruto es el desayuno. Durante el año trato de no repetirme mucho y hornear lo más posible, e incluso tomarlos fuera de vez en cuando. Además los últimos dos meses por trabajo no he desayunado en casa ni un sólo día, también ayudaba tener máquinas nesspresso y hielo en la oficina. El sólido lo compraba yo y lo “almacenaba” en mi cajón de la mesa del trabajo, que, tengo que decir que parece una despensa.
Por eso en verano son los mejores desayunos. Puedo dedicarles algo más de tiempo y es maravilloso empezar así el día: Sin ruido, con mucha luz, con buena temperatura y un buen desayuno.
Aquí va el de hoy:
Hoy han tocado dos de mis favoritos:
Pavo con queso fresco (me encanta esta combinación, la descubrí en los hoteles, me gusta por lo suave que es y lo poco que llena)
Melocotón fresquito (ignoro la razón, pero desde bien pequeña en verano me daba por comer melocotones de desayuno, mi madre creo que nunca lo ha entendido)
El huevo duro también me encanta, con una pizca de sal y un hilito de aceite de oliva. Y también me vienen recuerdos de los huevos duros de Japón (los vendían en los 7eleven en cajitas unitarias ya cocidos con la yema cremosa…). Me hubiera gustado que la yema me quedase como los de Japón, en casa lo consigo, pero gracias a esto…
La tostada de pan con mantequilla me “pegaba” ahí sin más.
De beber, me gusta mucho más desayunar con zumos. En esta ocasión de melocotón.
La verdad es que no me termina de convencer esta puesta en escena. Espero ir mejorando estos días :)
Y ya por último, como colofón, he conseguido participar *por fin* en la “vuelta al mundo” de Jackie, y he aquí mi primera aportación. Será por sol…
Mi casa está llena de pinos, así que la primera foto la he tenido clara :)
Y es que se me ha olvidado decir que mi retiro de estos 15 días es en la sierra norte de Madrid. Si alguien me llega a decir hace 10 años (ó 5 ó 3 ó…) que iba a querer de manera voluntaria gastar días de mis vacaciones pagadas al año en este lugar, habría echado una buena carcajada. Lo cierto es que hay poco que hacer por aquí, pero es lo que necesitaba. Parar, dormir, descansar… Hacer fotos, caminar, cocinar, leer, aprender a usar mi tableta, retomar algún proyecto olvidado, regar las plantas, bañarme en la piscina, jugar a la play, hacer ejercicio………….. No sé si es poco, pero al menos disfruto con todo.