Creo que esta fue la gran sorpresa del viaje. Ya me habían advertido, me habían dicho “te va a encantar este supermercado”. Yo me dije: “pues seguro que sí, ya me conocen”, pero cuál fue mi sorpresa cuando descubrí que no es sólo un supermercado, sino un lugar en el que cocinan una variedad ingente de comida para tomar en el momento, desde sopas hasta bollería, pasando por ensaladas y embutido. De verdad que es impresionante. Sólamente fui al Whole Foods de Union Square (hay bastantes más), pero es no quería ver ningún otro (los demás creo son más pequeños, pero éste además tenía el encanto de la localización).
Según entras, lo primero que ves son los muffins y panes del día, al otro lado del pasillo, fruta fresca… Sigues y ves la zona de los pasteles y cookies para llegar a la zona de la comida ya cocinada…
Si con esto no es suficiente, hay dos plantas más. La planta de arriba tiene una cafetería y mucho sitio -muy agradable, por cierto- para sentarte y comer. Nadie te echa si estás “pelando la pava”. Y por si fuera poco, con una vista estupenda.

* Union Square me gustó mucho, uno de los sitios que más encanto me parece que tiene de la isla. También tienen el Union Square Greenmarket, que es una pasada de mercadillo de fruta y verdura fresca.
Sigo con Whole Foods. Qué decir de la planta sótano: El supermercado. Hay de todo. Todo rico. Todo. Tienen un apartado donde tienes dosificadores para echarte tú mismo las legumbres, semillas, arroces… La fruta fresca estupenda toda entre otras cosas.
Comí y cené bastantes veces de ahí. Es lo que se llama bueno, bonito, barato.
Mi primera comida allí (y en Nueva York) fue esta:

Té helado con pizza y patatas ¡con sabor a jalapeño! Estaban muy buenas (aunque a mí las patatas fritas en general me cansan y no pude terminarme la bolsa…)

“La pizza”. Qué buena. Llevaba bacon y melocotón. Por supuesto, tú luego podías echarle lo que quisieras por encima. Allí siempre tienen varios saleros con: chili, orégano, parmesano, pimienta, sal… Yo siempre chili. En casa cuando me las hago, también le echo chili :)
Pero como decía antes, no sólo puedes comer en el comedor de la planta de arriba con la supervista fastuosa, sino que ¡también puedes llevarte la comida a casa! Hay muchos “tuppers” de cartón estilo los envases del restaurante chino de las películas y otros más grandes rectangulares. Puedes coger lo que quieras, van al peso. Eliges a tu gusto, mezclar cuanto quieras… Luego te llevas los envases a caja y o bien subes y lo comes allí o te lo llevas a casa.
En varias ocasiones, nos lo llevamos para cenar. Una fue esta:

Pero buenos, buenos. La sopa de almejas, por cierto, está también buenísima :D