Intento #2: Galletas de Navidad. Gingerbread con chocolate.

Otra entrega galletera. Aunque no he dispuesto de mucho tiempo estos últimos días semanas, lo que nunca me falta improvisación. Digo esto porque aunque tenía muy claro que quería hacer una variante de los “Gingies” chocolateada (que por supuesto (cómo no) Martha también la tenía :D), la improvisación vino de la mano del tema de los nonpareils (pensaba yo que eran sprinkles, pero ¿no tienen traducción?…). Ocurrió en un pasillo del Lidl (¿he dicho que me encanta este supermercado? Más incluso en Navidad), donde vi estas “bolitas” por casualidad en una estantería. Fue entonces cuando pensé: “mira qué bien le van a quedar estas bolitas a las galletas de chocolate, ahora ya seguro las hago con forma de estrella”.

En este caso, el sabor no ha fallado. Saben bastante a cacao con un toquecillo de clavo, ya que aunque lleva más especias, esta es la que menos se enmascara con el cacao. El elemento que ha fallado en este caso ha he sido yo y la torpeza que me ha acompañado al poner los nonpareils en la masa… Había dos opciones: 1) Untar un poco de clara de huevo (que no tengo tampoco claro que hubiera funcionado 100%) y 2) incrustrar las “bolitas” en la masa de la galleta con el rodillo. Finalmente escogí la opción 2). El resultado: No fue mal del todo, pero las sobras de masa tras usar el cortador, en la segunda vuelta de recortes, la masa tiene estas “bolitas” de relleno (no desagradable, pero añade un crujiente sorpresa), e incluso de esta forma se caían algunas… (no sé si apreciáis los huequitos que han quedado en alguna esquina).

También estas galletas me acompañaron a la cata de la oficina y esta variedad se acabó antes que la neutra. El chocolate suele tener más éxito siempre.

Así que añado otro episodio de frustración galletera navideña… Qué desastre…

Intento #1: Galletas de Navidad. Gingerbread men.

Este año, aunque con algo de prisa (últimamente voy con el tiempo -como la muerte de Hitchcock- pisándome los talones) me he lanzado a hacer los famosos “Gingies” o Gingerbread Men. Por supuesto, me he fiado de Martha. El resultado ha sido un quintal de galletas, que he tenido que ir regalando a diestro y siniestro :D

Aún así, como pequeña crítica, no con Martha pero sí con el sabor, diré que no me ha emocionado, me han parecido algo empalagosas. Me he quedado con las ganas de hacer pepparkakor, como los de Ikea, que me encantan y pensaba que tendrían un sabor similar (pero no ha sido así).

Para mayor  frustración, no he tenido tiempo de hacer el royal icing :( quería haber decorado las galletas con la glasa famosa, pero nada, ni con las claras pasteurizadas compradas ni todos los ingredientes preparados. Menos mal que hice diferentes variantes (con mini lacasitos, sin ellos, con las marcas hechas con un pincho de brocheta, una cuchara… fui experimentando) y no todos los hombrecitos quedaron sin identidad ;)

Aunque no es mi sabor favorito, dejé que en la oficina hicieran una cata y la gente fue muy agradecida (yo aún así me iab disculpando por los que iban sin decoración y preguntando por el sabor) y no tenía quejas en cuanto al sabor. Mi hermana, que es anti-gengibre dijo que se convertía al probar estas galletas, jajajaja.

Aún así, no me convencen en exceso, así que cuando encuentre una receta que me guste más, la compartiré :)

Hoy es martes, pero la semana se va a hacer corta, ya que no trabajo el viernes (en mi trabajo el 31 de diciembre es libre por convenio, maravilloso :D)

Agradecimientos y recuerdos de la mesa de Nochebuena

Ya hemos pasado la primera fase de las fiestas. De hecho, es mi parte favorita. Siempre lo celebramos en casa de mis padres y desde hace bastantes años, con mucha ilusión, me he autoproclamado responsable de postres y entrantes.

Este año la parte dulce fue comprada (tartas heladas buenísimas, que se supone llenan menos, caen mejor después de una gran comilona). Por lo que donde más ahínco puse fue en los aperitivos, también fue donde más me acordé de vosotros, los blogueros :) Llevaba tiempo haciendo recolecta de recetas e ideas que me iban gustando de diferentes blogs que leo. Todas han ido quedando recopiladas en mi delicious con la etiqueta de Navidad. Después envié un e-mail a mi madre para su aprobación (cada vez está más tecnológica, así da gusto :D) y sabia opinión de cuáles de todas las opciones serían más populares en la mesa.

Los escogidos fueron los siguientes:

Los orejones con cabrales de Sara, autora de Cocina para Emancipados (en mi caso, rebajé el cabrales con queso Filadelphia porque era demasiado fuerte para nosotros).

El crujiente de jamón serrano con crema dulce de castañas que hice para el HEMC de castañas de hace unos meses.

La estrella de los aperitivos fueron los pimientos verdes con jamón york y queso (podríamos llamarlos “pimientos mixtos” ;)) de LocadeBarna, autora de Mi Blog de Pintxos. Tenían un sabor delicioso, y la receta no puede ser más sencilla. En la receta original son rollitos, pero a mí me resultó más fácil hacerlo a modo de lasaña o sandwich.

El otro triunfador de la noche fue el vermú blanco en gelatina de Dolorrs, autora de Blog de Cuina. Cuidado si lo hacéis, ya que os informo de que el vermú en gelatina también “pega”. Hice otra prueba con otro recipiente y quedó muy bien, así que lo reservo para otra entrada.

Tomamos más entrantes, pero algunos no los enseño ahora porque fueron fotografiados antes de salir de casa y los pondré en otra entrada para no cargar mucho esta. Otros no me dio tiempo a hacerles fotos individuales (aunque están en la foto de la mesa): Por ejemplo a los rollitos de salmón con gulas (que estaban estupendos), el pan de ajo (fue devorado calentito en menos de 10 minutos) y el pulpo con pimentón que me encanta…

Me he propuesto para otro año captar en condiciones los platos principales. De entrante tuvimos el ya clásico de cocktail de langostinos para unos y salpicón para otros (somos una familia de gustos muy variados, aunque ganó el cocktail al salpicón, jeje). De plato fuerte fue un roastbeef con champiñones muy bueno también. Como podréis apreciar, en mi casa no se queda nadie con hambre, jaja.

Por último, no puedo evitar acabar contando una anécdota de este año. Os pongo en contexto: Tengo 26 años y he celebrado 25 Nochebuenas con mi madre. Pues bien, ha sido este año 2010 cuando que me he enterado, por pura  casualidad, de que existe una celebración previa, paralela -casi clandestina, diría yo- a la nochebuena en mi casa. Este evento consiste en que mi madre, mi tía y mi abuela se juntan en la cocina y se toman, a modo de festejo independiente, nada más y nada menos que un aperitivo de ¡¡¡¡¡ostras!!!!!(veáse prueba visual más abajo).

Esta nochebuena les vi por primera vez preparándolas (hasta les hice una foto, como podéis apreciar a continuación) y cuando terminó la cena exclamé: <<Mamá, ¡se te han olvidado las ostras!>>. La expresión facial de mi madre, de absoluta sorpresa, tapándose la boca y fue acompañada de la siguiente respuesta: <<¡pues nos las hemos comido! Vaya, pues lo hacemos todos los años, y pensábamos que no te gustaban>> 0_o Qué fuerte, ¿no? 26 años viviendo en la ignorancia…

Por si acaso, ya he reservado mi plaza en el encuentro gastronómico clandestino de 2011 :D

Comida de domingo (cata) y cesta de Navidad

Y ya es lunes, en este caso previo a la Nochebuena. Ya tengo pensado qué cocinaré para la noche en cuestión y por tanto, todos los ingredientes ya están comprados (y los días de vacaciones cogidos jeje). Espero que pronto os lo pueda enseñar.

Ayer hice galletas, estaba decidida a hacer los gingerbread men y otro par de variedades. Me falta el royal icing… A ver si hoy cuando llegue del trabajo me da tiempo.

Ayer además (por fin) probé las alcachofas rellenas de marisco que me enviaron del Mercado de Artrana.

El sabor es excelente, impresionante. Las alcachofas están muy tiernas y el sabor del marisco es suave, pero combina perfectamente con la verdura.

Disfruté muchísimo con este maravilloso plato. Definitivamente se ha ganado el primer puesto en el ranking de los productos que ya he probado (podéis ver la entrada actualizada aquí).

Lo que me resulta curioso, y nunca sé dónde decirlo, es el amor-odio que suscitan las alcachofas. En mi caso es amor. Las alcachofas me gustan de cualquier manera, mi madre las freía en láminas finas y quedaban crujientes, por ejemplo. Pero ¿qué me decís de las alcachofas con jamón? ¿Cómo os gusta más la alcachofa? ¿Os gusta? Si no, ¿por qué no os gusta? Es curioso que suelo oir que ¡está amarga! A mí me resulta lo contrario, es más, deja un sabor agradable -dulzón diría yo- en la boca para lo que se come a continuación.

Y como ya adelanté hace poco también, este año he tenido mi primera cesta de Navidad, y por tanto, mi primer jamón :D (y ¡¡muuuuchas más cosas!!). Así que os pongo una foto de cuando abrimos la cesta en casa… A ver si adivináis quién fue el primero en conocer el contenido al completo:

Que sea leve el día y ¡¡¡MUY FELICES FIESTAS A TODOS Y TODAS!!!

Biscotti… pobre de mí ¿sabré parar?

Están muy buenos. Aquí la va tanda chocolatada de biscotti que adelanté el otro día (los de nuez y sirope dorado). En la cata de la oficina, gustaron más esta variedad. En casa me decían justo lo contrario. Así que no elimino ninguna de las dos recetas de mi repertorio.

Me ha gustado mucho combinar chocolate con pistachos, le da un sabor muy especial. Sé que no es raro, pero nunca había probado.

Esta receta también es de Martha. Esta sí que ha salido bien :) Así que allá va la receta:

Biscotti de Chocolate y Pistachos (Martha Stewart)

- 2 cups americanas de harina

- 0,5 cup de cacao amargo en polvo

- 1 cucharita de café de bicarbonato / levadura

- 0,25 cucharadita de café de sal

- 6 cucharadas americanas de mantequilla sin sal fundida / en pomada / temperatura ambiente

- 1 cup azúcar

- 2 huevos L

- 1 cup de pistachos sin cáscara

- 0,5 cup de chips de chocolate semiamargo (yo troceo chocolate 70%)

Pasos:

0. Precalentar horno 180ºC

1. Mezclar ingredientes secos por un lado.

2. Por otro lado, batir la mantequilla con azúcar.

3. Añadir a la mezcla 2 los huevos uno por uno.

4. Añadir la mezcla de ingredientes secos.

5. Cuando esté todo perfectamente mezclado, añadir los pistachos.

6. Formar un rectángulo con la masa de unos 12 cm de ancho y algo menos de 30 cm de largo (de grueso 1,5 cm aproximadamente)

7. Hornear unos 25 minutos (mi horno dijo que mejor 15)

8. Sacar, enfriar un poco (5 minutos).

9. Cortar la masa como si fuesen rodajas de pan finas.

10. Volver a colocar en la bandeja del horno, con un lateral para arriba.

11. Hornear unos 5-8 minutos más y sacar y dejar enfriar definitivamente.

Repito: Muy bueno mojado en algún té / café caliente (o leche también vale :)

Qué habéis hecho conmigo… Me han encantado.

¡Buen fin de semana a todos!

Catas Gastronómicas #1: El Mercado de Artrana

Hace un par de semanas recibí un e-mail que me anunciaba una muy grata sorpresa. El remitente era Marcos de El Mercado de Artrana, y me comentaba que les gustaría ofrecerme una muestra de sus productos para que los valorase. Acepté encantada, claro.

La petición de valoración que me hizo Marcos me pareció muy sincera, sin mensajes entre líneas ni un compromiso de no poder decir mi opinión real de los productos que iba a probar. Cuando pregunté qué podía pedir, me gustó mucho su respuesta: ¡¡lo que yo quisiera!! Me encantó que el envío no fuera un pack regalo rígido en el que hubiera cosas que quizás no me gustan y el hecho de tener libertad de elección es bonito (además de muy honesto). Por supuesto, sin querer abusar y sufriendo mucho por todo cuanto había en la web y no poder pedirlo todo, hice una lista de productos. Me llegaron a los pocos días, y tuve el placer de conocer a Marcos, quien amablemente me trajo la caja a la misma puerta de mi casa.

Ya he tenido tiempo de probar la mayoría de los productos por lo que ya tengo criterio para opinar. Empezaré diciendo que el domingo ¡nos pusimos las botas! :D (prueba de ello, la imagen a continuación)

Empieza la lista:

Pimientos del piquillo rellenos de hongos en salsa de manzana. Estaban muy buenos. La salsa de manzana es un sabor muy suave y agradable. Combina estupendamente con los piquillos.

Alubias con bonito. Buenísimas. Lo mejor fue el sabor tan original, sabroso y con grandes tropezones de bonito :)

Jabalí con setas en salsa rústica. Creo que este es mi favorito del lote ¡tanto la carne como la salsa!

Éste era otro de los productos que me moría por probar: los pimientos cherries rellenos de foie. A temperatura ambiente, como aperitivo además de originales, estaban estupendos, combinan muy bien el foie, que es una mezcla muy cremosa y agradable. Ojo, estos pimientos pican un poco (no es insoportable, sí inesperado, me gusta).

Alcachofas rellenas de marisco. Esta lata es a la que más ganas tengo. Me encantan las alcachofas, y éstas tienen que estar… Lo que ocurre es que a Alguien no le gustan las alcachofas. Así que, me estoy reservando para dentro de unos días, que que invitaré a unas amigas que comparten mi gusto :D ¡¡Ya os contaré!! Ya tuve la ocasión de probarlas, y ¡el sabor es exquisito! Ha pasado a la posición primera en el ranking. Es un producto estupendo. Por cierto, como lo he probado algo más tarde, le he dedicado una entrada separada.

Me quedan también por probar 2 mousses saladas de piquillo y hongos, que tienen que estar de muerte. Creo que las voy a reservar para alguna recetilla navideña.

Miel de brezo y mermeladas de fresa con sirope de manzana y mermelada de frambuesa y zarzamora con azúcar de caña biológica. La miel con cuajada tiene un sabor estupendo. Con respecto a las mermeladas: la de fresa con sirope de manzana no me ha emocionado (y eso que tenía grandes expectativas, jo). La razón, es que esperaba un sabor menos ácido e imaginaba más mermelada y menos puré de frutas. Sin embargo ha resultado ser justo lo contrario. Con la mermelada de zarzamora y frambuesa la experiencia ha sido similar, pero en mi opinión está mejor que la de fresa.

Por último, una crema de orujo. Me gusta sobretodo en cenas con amigos para terminar con un chupito. No soy una persona de bebidas alcohólicas en general, pero lo poco que me gusta es de sabor suave, es por ello, el haber pedido esta crema de orujo. Tiene un sabor muy agradable :) (y aproveché para estrenar unos vasitos que eligió mi padre para mí en un viaje en Italia :D)

Os pongo el ranking de los productos tras el atracón del domingo ;)

1.  Alcachofas rellenas de marisco.

2. Jabalí con setas en salsa rústica.

3. Alubias con bonito.

4. Pimientos cherries rellenos de foie.

5. Crema de orujo.

6. Pimientos del piquillo rellenos de hongos en salsa de manzana.

7. Miel de brezo.

8. Mermelada de frambuesa y zarzamora con azúcar de caña biológica.

9. Mermeladas de fresa con sirope de manzana.

¡Ya incorporaré las mousses en cuanto las haya probado!

Estoy encantada, tanto por haber sido elegida para valorar todos estos productos como por la amabilidad con la que me ha tratado Marcos, ¡¡ha sido un placer tratar contigo!! ¡¡Muchas gracias por todo!!

Un inciso, ya que me gusta mucho fijarme en otros detalles, también me gustaría hacer un breve comentario sobre  la web del Mercado de Artrana. Opino que está muy bien organizada, su estructura sencilla ayuda a una fácil navegación por todas las categorías de productos (la sencillez del diseño y su fondo de color blanco son otros factores que ayudan mucho también). Sin olvidar los muchos productos originales e interesantes que venden.

En fin, ¿qué os parecido el lote? :)

Yo estoy feliz, encima ayer a Alguien le regalaron una cesta de Navidad… ¡qué ilusión y eso que no es para mí! :D

Tea time

Repetiré mi frase de todas las entradas de principio de semana. YA es lunes. Otra vez. Pero hay que ser positivos, dentro de poco son ya las fiestas y además esta semana va a terminar (que no empezar) siendo más ligera, ya que el jueves tendré la fiesta de Navidad de la empresa en la que trabajo y el viernes se llega para arrastre (que ya me han enganchado para otra cena más el mismo viernes)…

Ya no queda nada para que acabe 2010. Este año está terminando como el año en el que descubrí las galletas (o mejor dicho, el arte de hornear galletas). La verdad es que también me gusta mucho hacer bizcochos y muffins para desayunar. La pega que tienen es que si te cansas de tomarlos, se estropean muy rápido. Esto no ocurre en el caso de las galletas. Además son mucho más versátiles, puedes hacer tantas formas diferentes… y además ¡es un buen regalo! Sobretodo si va por correo como en los AIG. Menciono esto porque estas son las galletas que le envié a Virginia como su AIG que fui :) Parece que le gustaron bastante ;)

La receta está adaptada de Martha, pero de nuevo me he visto con algún problemilla, que aunque lo pude solventar, cambió el rumbo de la receta.

En principio la receta estaba pensada para hacer con “pistola” de galletas. Yo tengo una y le doy muy poco uso, mucho más para salsas / cremas que para galletas, me da pena porque me parece un cacharrito muy majo, pero no me funciona bien y en este episodio le he empezado a coger manía… Hice la masa, y quedó bastante consistente, y difícil de manejar, por lo que por más que lo intenté no pude hacer formar para Virginia… Finalmente me decidí por hacer bolitas y una marca con un tenedor, que a mi opinión queda muy sencillo y bien también.

La receta en principio era para galletas de canela, pero yo quería hacer 2 variedades más, de té verde (matcha) y chocolate. Así que dividí la masa en 3 y añadí cada ingrediente a su parte de la masa correspondiente.

Receta de Galletas de Canela (y algún sabor más) adaptada de Martha Stewart

- 3, 5 cups americanas de harina

- 1 cucharadita de café americana de sal

- 2 cucharaditas de café americana de canela / té verde / cacao amargo (ponía sólo una y me parece poco)

- Vainilla – 2 cucharadas americanas de esencia pura o 2 vainas cortadas por la mitad y con las semillas fuera

- 1 cup de azúcar

- 2 yemas de huevo

- 345 gr de mantequilla sin sal (en pomada, o sea, temperatura ambiente)

Pasos

0. Precalentar el horno a 180ºC

1. Primero los ingredientes secos: harina, sal, y si sólo las hacéis de canela, la canela.

2. Por otro lado, batir la vainilla con el azúcar.

3. Añadir la mantequilla a la mezcla.

4. Después, una por una, las yemas.

5. Después, se añade mezcla seca hasta que resulte una pasta suave (a mí no me resultó así…)

5.5 Aquí es donde yo hice 3 grupos y en cada uno añadí el ingrediente canela / té verde / cacao amargo.

6. Aquí es donde vienen los intentos fallidos con la “pistola” (y tras los cuales metí la masa en la nevera y después de que enfriara un poco, hice bolitas y las marqué con un tenedor).

7. Hornear de 5 a 9 minutos, depende del horno (cuando estén cogiendo color es un buen momento para sacarlas).

8. Dejar enfriar y guardar en un recipiente para galletas.

Me han durado 2 semanas, es que me salieron bastantes y no se acababan :D

¡Virginia, cuánto me alegro de que te gustasen las galletas! Acompañadas de té de canela van estupendas :) (y más en esta taza, que es de mis favoritas, sabe todo mejor :P)

Por cierto, este sábado ¡he tenido el placer de conocer a Laura y Paloma! Nos tomamos un bagel muy rico en un sitio que yo no conocía, creo que ellas hablarán del sitio al que fuimos en su blog. Chicas, ¡ha sido estupendo pasar la mañana del sábado con vosotras, cuando queráis repetimos! :D

Biscotti, ¿pero qué habéis hecho conmigo?

La pregunta del título no va dirigida a los biscotti, sino a vosotros, queridos compañeras y compañeros blogueros. Qué habéis hecho conmigo, que de tan ver los biscotti, he tenido que probarlos. El efecto: gratificante. Gracias por haber compartido el gusto por estas galletas maravillosas. Ahora os entiendo y lo comparto yo también. Hice dos variedades en mi primera tirada, os enseñaré primero la variedad de maple y nueces.

La verdad es que están buenísimos, y más mojando en un café o té bien caliente… Salieron muchos de una tirada, pensaba que no se iban a acabar nunca y me puse a regalar, y vaya, resulta que sí se acabaron, sí. En la oficina también hubo cata sin café ni nada, a palo seco (mira que avisé, pero nada), y aún así gustaron.

La verdad es que la receta, además de no ser complicada, lleva poca mantequilla, algo que me viene muy bien, la verdad, por aquello de no sentirme muy culpable…

En este caso, la receta la saqué de Baker’s Banter, uno de mis blogs favoritos, te explican todo en detalle, tienen todo pensado, en fin, genial. Está bajo el paraguas de la marca de harina King Arthur, pero anyway, está todo muy bueno y puedes sustutir harinas :D

La cuestión es que de nuevo, por la circunstancia de que me quedaba un poco de maple por gastar, decidí hacer esta receta, aunque en realidad luego descubrí que tenía menos de los 1/3 de taza que pide la receta…. ejem… Así que lo que hice fue añadir lo que faltaba de sirope dorado, y la verdad es que funcionó muy bien. De hecho, al final en la receta original decían que el maple apenas se notaba a menos que se añadiera también un poco de sabor artificial de maple (cosa que no sé si se comercializa aquí siquiera…). Con el sirope maravilloso tenía un sabor estupendo a caramelizado que conjunta muy bien con los trozos de nuez.

Como este sirope no se encuentra en cualquier supermercado, os cuento dónde se puede comprar en Madrid. Yo creo que sí puede estar en la parte de “comidas del mundo” del carrefour, en el gourmet del Corte Inglés… y en tiendas inglesas, que ya hay unas cuantas: The Food Hall, The Things You Miss y Living in London que yo conozca, aunque en esta última no tengo muy claro que vendan este sirope, es más de té y mermeladas.

Como os digo, la receta está adaptada de aquí. La adaptación viene a ser el cambio de maple y su aroma por algo de maple y sobretodo, de sirope dorado. También he buscado si hay algún sustituto de este sirope más local o llamado de otra forma, pero parece que no, que es igual o más inglés que el marmite, en la búsqueda me he encontrado con este “hilo” de conversación de británicos en otro blog muy conocido hablando de la autenticidad del sirope :) Según ellos, no hay sustituto del sirope dorado o golden syrup… me temo… Bueno, alguien plantea una receta, pero me parece arriesgada cuanto menos.

Por encima puse el azúcar de nuez que me regaló mi hermana hace 2 meses :)

Restos: Qué hacer con sobras de risotto

Arancini (o arancine) o un híbrido que se le parece (y que por cierto, está muy bueno).

Probé los arancini en Nueva York hace 5 años dando un paseo por Little Italy. Entramos en una especie de quesería / charcutería y tenían unas bolas que parecían croquetas pero con el tamaño de un puño, ¡eran gigantescas! Lo probamos y al morder la sopresa fue encontrar arroz muy cremoso. No volví a ver “estas bolas” hasta tener la serie de Los Sopranos. Ahí lo volví a ver y pensé: ya sé que voy a hacer la próxima vez que me sobre risotto. Al final las sobras de este plato al quedarse frías son una pasta que no queda bien al recalentar en el microondas, al horno bueno, pero ya “no es lo mismo”.

Este aprovechamiento no tiene mayor misterio. Después de que las sobras hayan estado un rato en la nevera y esté frías, es como tener pasta de croquetas. En vez de con forma tubular, con forma esférica. Se empana (yo por si acaso, lo empané 2 veces) y se fríe (la receta tradicional dicta que mejor al horno, como digo, este es mi híbrido particular…). Saben muy buenas y se aprovecha lo que queda :)

Estoy pensando en hacer esto o similar para las fiestas con la receta de risotto anterior. Al fin y al cabo, es un bocado original, ¿no?

Bueno, ya es viernes, ¡qué rápido ha pasado la semana! Así da gusto trabajar :D

¡Buen fin de semana a todos!