Hoy es lunes. Los puentes de 2011 quedan lejos todavía, ¡pero llegarán! :D
Y me han dicho que hace un poco de fresco… ¿no?

Os debo entradas acerca de mi máquina maravillosa Nespresso, qué ilusión me hizo la sorpresa que me hizo Alguien hace unos meses. Soy plenamente consciente y es por ello que voy a lanzarme ya con la primera entrada y espero continuar con mi plan de acción que luego os detallaré.
En primer lugar, creo que tiene más sentido que os hable primero de los cafés en general y también de mi gusto particular con el café , que, al final y al cabo, es el punto de vista que tendrán mis opiniones.
Os comento mi gusto particular primero:
Siempre he preferido tomar cafés cortados. La razón: me gustaba el sabor a café, con sabor moderado – fuerte (que no amargo), pero también el toque de leche.

Huy, ¡un spoiler! ;P En próximas entradas os contaré qué sabor es…
Os informo de que no tengo un perfil de “persona cafetera extrema”. No soy de “esos” ;) que toman el café sin leche y sin azúcar. Quizás soy una aberración para la población cafetera, no lo sé, pero ese es mi gusto.
Por tanto, el café me gusta en taza pequeña con un poco de leche. Y con azúcar, aunque sin exagerar (me he acostumbrado a un terrón grande de azúcar moreno o dos pequeños).
Declaro mi amor hacia el café cortado con hielo y el café bombón con hielo en verano me parece uno de los mayores placeres de la vida (más si encima estás tomándolo cerca del mar…), pero esta última variedad es mejor reservarla para los “mejores momentos” (la playa, vacaciones, comidas con amigos…).
Por último, en mi casa siempre se ha tomado el café en vaso y con leche fría. Me sigue gustando así, pero he descubierto que un café bueno, con leche caliente mejora mucho :) es más, con leche fría se estropea. También he empezado a usar tacitas de espresso y cucharitas de moka y me encanta :)

Estas son las cajas en las que vienen las cápsulas
Vayamos a por las variedades de Nespresso. Creo que tiene sentido que os cuente que hay 16 variedades fijas + otras (no sé si eran 3 o 4) que son mezclas nuevas en promoción cada año.
Los 16 principales, llamados los “Grand Crus” están englobados en 4 grupos (que en realidad se pueden simplificar en 3, o incluso 2, pero distinguen un par de aspectos más al clasificar), son los siguientes:
- Espressos: Cafés cortos tradicionales. Se toman en taza pequeña de espresso. Se puede hacer café de 25 o de 40 ml. Yo lo tomo en 40 ml.

Medida más corta de los espresso: 25 ml. Demasiado corta para mí.

Medida del espresso: 40 ml. Es la que tomo normalmente.
- Pure Origine: Cafés cortos también, con la nota distintiva del lugar de origen. La medida de tazas es exactamente igual que en el grupo anterior (por eso digo que se pueden reducir grupos perfectamente).

Todos los cafés cortos que se toman en taza de espresso. Los que están en horizontal a la derecha de la taza son los pure origin, los rojos son los descafeinados y el resto los espressos tradicionales.
- Lungos: Cafés largos. Se toman en 110 ml. Casi todos, casualmente, son de menor intensidad.

Medida del Lungo y taza de café largo.

Las cápsulas de Lungo son de tonalidad pastel (incluyo el descafeinado – rojo)
- Descafeinados: Hay 3 variedades, con 2 espressos y 1 lungo. Son las cápsulas que tienen tonalidad roja.
Cuando empecé a probar cafés de Nespresso, me leí las “normas” (o mejor dicho, las recomendaciones de la casa) y descubrí que sólo determinados cafés deben ser tomados con leche. De hecho, sólo señala los cafés cortos, una variedad de lungo y otra de descafenaido deben tomarse con leche, que son 5 cápsulas de las 16. Las variedades “permitidas” con leche coinciden con los sabores más intensos.
Ojo, en cuanto a la intensidad del café, destacan que NO está relacionada con el nivel de cafeína.
Cuando empecé a probar, tuve varias fases:
1. Primero le tenía un poco de respeto a las variedades de mayor intensidad, así que empecé con los lungos de menor intensidad. Además, a todos les echaba un poco de leche (se recomendara o no).
2. Luego me atreví a no echar la leche a los que no se debía de echar.
3. Una vez hechas “dos vueltas” de cada sabor, una con leche y otra sin leche, ya me sentí en condiciones de hacer una lista de preferencias.
Mi conclusión: Me quedo con los cortos (intensos) con un poco de leche.
Mis favoritos: Es la parte que pretendo ir contando uno a uno en una entrada semanal.
Nota: Hay mucha gente que no sigue al pie de la letra las “recomendaciones”, más de uno y de dos de mi oficina se toman todos los lungos con muuucha leche :) Total, ¿qué más da si es así como más te gustan? :D

¿Cuántos tenéis Nespresso?
¿Cómo os gusta más el café?
¿Solo, cortado, con leche, manchado…?
¿Caliente, frío, con leche caliente, con leche fría, con hielo?
¿En vaso o en taza?
Anda que no somos maniáticos ;)