Silikomart: Toma 1# Pescado al vapor al horno

Hace unos meses se puso en contacto conmigo Silvia, persona de contacto de la marca de accesorios de cocina de silicona llamada Silikomart, con el fin de ofrecerme una colaboración con ellos. Su propuesta era la siguiente: me enviaban unos moldes para probar y a cambio, yo publicaba recetas aquí, que a su vez, serían publicadas en este apartado de su web. Yo encantada, todo lo que sea probar + cocinar + colaborar + blog, me resulta muy complicado decir que no :D

Me preguntó por mis preferencias e hizo un primer envío sorpresa hace unos meses. Ciertamente Silvia se acomodó mucho a mis preferencias, por lo cual estoy totalmente agradecida.

La primera entrega (de 3) que os hago es este molde para cocinar al vapor en el horno. Me encanta. El motivo de la forma del molde no puede ser más original :D Me encanta la cocina al vapor y así me obligo a hacer más pescado al horno, aunque es posible que ponga sólo verduras en próximas veces, ¡haciendo trampa, como siempre! :P

Mi primera aportación a Silikomart, no puede ser más sencilla, se trata de una lubina al vapor con verduras. Os la explico a continuación:

Lubina al vapor con verduras

- 1 Lubina mediana limpia

-  1 calabacín pelado

- 3 zanahorias peladas y cortadas en rodajas

- 2 cebollas peladas y cortadas en gajos

- 0,5 bote de tomate troceado al natural

Pasos:

- Precalentar el horno a 180ºC.

- Preparar la fuente: Cebolla, calabacines, zanahorias y regar con el tomate y un chorrito (muy fino, equivale a una cucharada) de aceite de oliva virgen extra.

- Salpimentar el pescado por los dos lados.

- Poner la lubina encima de la verdura, así lo hice yo:

- Meter al horno 45 minutos.

- Resultado final:

Último paso: COMER :)

Estaba muy buena, no se quedó ninguna parte sin hacer y me encanta poder comer pescado con verduras al vapor. ¡Me encanta la cocina al vapor!

¡Muchas gracias Silikomart!

Despedir la Semana Santa

Pero hay que despedirla como se merece, con unas buenas torrijillas y un día extra de vacaciones ;)

Hace unos días me fui al Horno de San Onofre, horno emblemático de Madrid al que nunca había ido. Tiempo antes había leido que sus torrijas eran dignas de probar. Por lo que, allí me dirigí, muy motivada a probar las torrijas de vino, y por supuesto, las de leche tradicionales. Y en el desayuno del día siguiente hice la cata de ambos sabores.

Las torrijas, por cierto, costaron 2,75€ cada una, precio razonable, teniendo en cuenta lo caras que salen por aquí habitualmente: 3€ – 3,5€…

Acompañé las torrijas con un café con leche calentito. Os informo de que no pude tomarme la segunda torrija porque me llenó muchísimo la primera.

Las torrijas de leche estaban muy buenas, se parecían a las de mi madre :D Ricas, ricas. Además no llevaban almíbar, el cual no me convence nada.

Las torrijas de vino también me gustaron mucho. Me sorprendió no ver el pan coloreado de tinto (que leyendo, había entendido era lo habitual), la miga era tan blanca como las de leche. El sabor: es evidentemente alcohólico, pero no muy fuerte, en cuanto a dulzor, poco, no es que fueran amargas, pero tampoco muy dulces, desde luego llevaban azúcar, no sal ;)  Es difícil de explicar, quizá debo tomarme otra para intentar desarrollar mejor la descripción ;)

Y qué poco fotogénicas son las jodías torrijas… arrrggg…

Lo bueno es que ya sólo me quedan por probar las torrijas de miel ;)

Ah, de San Onofre también me llevé unas magdalenas de naranja con chips de chocolate que estaban bastante buenas. Peeeero también probé los macarons que tenían. Mira que las torrijas están buenas, pero a los macarons ni os acerquéis… Que sepáis que estoy haciendo un estudio de mercado (poco formal, desde luego) que os espero presentar pronto ;)

Ah, y ¡que sea leve el lunes! y para los que estén como yo, que sea leve el martes ;)

Más Pascua

Los pollitos de la entrada anterior han dejado de existir, os informo de que además de majos, estaban muy ricos. Eran de praliné :D

Bueno, os he mentido, sigue habiendo pollos por casa, pero estos no hablan :P

No sé si han sido las visitas a Holanda, o algunos recuerdos de la infancia, o ver los blogs año tras año, pero en esta ocasión me he sentido especialmente motivada con la temática de estas fechas.

Pensándolo un poco más, en realidad se han juntado una serie de circunstancias en mi vida: tener el libro Cookie Craft, ver tantas galletas en todos los blogs, tener colorantes para estrenar, azúcar glas para unos cuantos años, más espacio del habitual en casa, pero sobretodo, recalco, sobretodo, está el hecho de haber comprado cortadores con forma de conejo y zanahoria en NY. Me apetecía taaanto tanto estrenarlos…

Así que me estudié a conciencia las instrucciones del libro. Seguí cada consejo, cada paso al pie de la letra. Planifiqué todo lo posible (más o menos). Aprendí mucho, trucos que hacen que resulte más fácil la tarea galletera. Os cuento mi truco favorito: No hace falta echar harina a la masa para que no se te pegue al rodillo. Basta con amasar la pasta de galletas entre dos hojas de papel para el horno. Sencillo y maravilloso. Ni siquiera se mancha el rodillo. Fui todo felicidad :D

La verdad es que no sé si vale la pena poner las recetas, hay tantas sueltas por ahí y tantos tutoriales tan bien explicados y detallados, que poco hay que pueda añadir aquí. La masa de las galletas que usé es de chocolate y ha gozado de una buena crítica ;) Hice caso hasta al detalle de poner un poco de café soluble a la masa, porque resulta que potencia el sabor del chocolate. Os lo confirmo. Vale, pondré la receta próximamente.

La glasa ya tiene muuuchas explicaciones y poco misterio. Las claves para mí:

- Glasa para repasar formas (delinear) = piping icing en inglés. Claves fundamentales:

-> Sabes que está bien 1) después de 5 minutos en kitchen aid batiendo / 10 minutos en batidora convencional de varillas. 2) La consistencia es como la de la pasta de dientes. Sin miedo, coger un poco con los dedos y se distingue fácilmente.

-> Tarda en secarse: Nada. Puedes según hayas terminado de repasar todas las formas empezar con la primera tanda de glasa de relleno.

-> Si empiezas a notar que al repasar la glasa “ya no se porta bien”, es decir, está menos suelta, cuesta que salga de la manga pastelera, añádele un poquito de agua y vuelve a su ser.

-> Recomiendo usar adaptadores de boquillas para la manga. Es decir, yo no tenía y los deseé desde que me di cuenta de su utilidad real: intercambiar una boquilla por diferentes mangas. Usar bien una manga pastelera.

- Glasa para rellenar = flooding icing (flood = inundación) en inglés. Claves fundamentales:

-> Tarda más en secarse, sí. Pero si quieres mezclar colores: ejemplo: hacer motivos como los de los huevos (puntos, rayas, etc) debes de echar los dos colores uno seguido del otro, porque si no, luego no se puede.

-> No se deben de mover mucho las galletas una vez están con esta glasa, se puede desparramar.

-> La consistencia deseada al batir: la de un helado de nata derretido.

-> Necesitas tantos biberones para echar la glasa como colores se vayan a usar para decorar. Recordad que no se pueden hacer en dos tandas a menos que queráis relieve (véase mis zanahorias) u otros efectos.

Bueno, ¡por fin he conseguido estrenarme con las galletas decoradas! ¿Qué os parecen? Sé que debo de mejorar mucho, pero estoy contenta con el resultado para haber sido la primera vez.

Desde luego la gracia de estas galletas es el hecho de luego repartirlas y ver la cara de la gente ;)

Felices Pascuas a todos.

¡Feliz Pascua! on behalf of…

Hola a todos. Somos unos pollos holandeses convertidos en bombones y venimos a este blog enviados por Alguien. Alguien y Ana nos han pedido que os felicitemos las Pascuas mientras ellos se dedican a hacer ruta gastronómica por Madrid.

¡Oh, nooooo! Ana nos ha descubierto y nos ha pegado un mordisco… No sabemos cuánto tiempo más podremos dar noticias…

Sólo decir que… Ana se ha vuelto loca con los motivos de Pascua… Nosotros sólo somos el comienzo…