
¡Ya es miércoles! En primero de carrera (2002) me apunté a una asignatura de libre configuración llamada “Comportamiento del Consumidor”. Trataba sobre el Márketing de Producto. La docente trabajaba en Coca Cola, y todo lo que decía en clase me parecía genial, muy cercano al mundo real y súper interesante. Una de las cosas que dijo en aquellas clases es que España es un país realmente complicado para innovar en cuanto a productos alimentarios. Nos contó que, por ejemplo, había muchísimos sabores de Coca- Cola y Nestea que en España había sido imposible implantar. Nos habló de la última generación de aguas con sabores que estaban intentando traer a España que eran un exitazo en otros países europeos (ese mismo verano recuerdo estar en Londres y comprar agua de mango y melón :D no me gustaron nada, todo sea dicho, jaja). Creo que el único agua con sabor que ha sobrevivido aquí es el de Limón. Pero es que a mí las burbujas… Y con lo rica que está el agua tal cual… ;P

Las patatas fritas son otra gran batalla. En España consumimos muchísimas patatas fritas, ¡pero casi siempre son las mismas! Me hace mucha gracia haber visto el mismo proceso que con las bebidas: Cuando estuve de erasmus (2005) y me estaba volviendo a España, estaban comenzando a comercializar las patatas Thai o con sabor a curry y no sé qué. Poco después vi que empezaron a poner productos de Lays similares. Y nada, que no, que el sabor con mayor éxito han sido son las Lays de Luxe al punto de sal, que no tienen sabor añadido, sólo son más crujientes xD Y por supuesto, si hablamos de sabores, el rey por aquí mantiene su trono: El sabor a Jamón. ¿No es gracioso?
Cierto es que han conseguido mantener sabores como la Receta Campesina, Vinagre y Sal (muy británico éste), York’eso (me acuerdo que me regalaron una muestra en 1º de carrera en la universidad). Pero muchos sabores se quedaron por el camino. En EE.UU este tema es otro mundo. Ya os dije que intenté probar algunos sabores este verano (probé de jalapeños y no sé si alguna más), chips de pan de pita, había patatas de varios colores además de los millones de sabores, pero es que me cansan mucho las patatas fritas.

El caso es que lo están volviendo a intentar. Con dos sabores diferentes: Mojito y Cheeseburger. Hace unos días vi en Twitter que Nebulina las había visto. Esa tarde yo tenía que hacer la compra y las busqué. Iba con mi hermana y para que no se muriera del aburrimiento le pedí que las buscase, ella pensó que era broma cuando se lo dije. Al rato, vino muy emocionada con las de Mojito y de paso las de Cheeseburger :)
Mi(s) hermana(s) creo que son el público objetivo para este tipo de cosas. De hecho, cuando estudiaba en la universidad cada curso al menos una vez venían camionetas con bolsas llenas de muestras de productos nuevos en el mercado (por ejemplo, la leche de soja Vivesoy pasó por allí poco antes de lanzarse al mercado, las York’eso también).
En cuanto llegamos a casa de la compra mi hermana quiso abrir las bolsas y probar las dos variedades de patatas. Así que hicimos la cata. Cuando las probamos, me recordó al momento de la película Charlie y la Fábrica de Chocolate, aquel en que la niña rubia empieza a comer un chicle y va conociendo sabores completamente distintos. Eso nos pasó a nosotras.
Mojito: Hierbabuena, algo levemente dulce, patata.
Cheeseburger: Pepinillo, ketchup, cheese (leve), patata.

Sobraron. Mi hermana dijo que mejor cheeseburger, al principio pensé igual que ella. Pero después picoteé de las de mojito y ya no me chocó tanto el sabor y me gustaron más. Llevamos a mi otra hermana y ya de paso probaron mis padres. Creo que les gustó más la de cheeseburger también.
Yo probaría unas de gazpacho, a ver qué tal (de hecho, os confieso que lo he enviado a la web, por si acaso ;))
¿Habéis probado vosotros estas patatas? ¿Qué os han parecido?