
No sé si todos conocéis una serie que se llama Gossip Girl. Va de la vida (y culebrones absurdos) de los adolescente más ricos de Nueva York. Adelanto que es truño un poco bastante mala. Y sí, yo vi esa serie, creo que llegué hasta la 3ª temporada. Lo reconozco. Las razones por las que veía la serie: ver Nueva York, lo guapos y guapas que son todos, los vestidos tan ideales, y ver qué se cocía en general, ah, y por ver Nueva York, por si no os lo había dicho. Como veis, entre las razones no se incluye que tuviese algún argumento interesante ni que los personajes tuvieran algún tipo de profundidad. Pero me llamaba la atención. Además éramos varias las trastornadas (con cariño, jaja) en la oficina que lo veíamos y comentábamos las tonterías que decían en cada capítulo o la forma en la que iban vestidos, etc. Sí, tenía 25 años y veía Gossip Girl. Dejé de verla, ¿vale?

La cuestión es que aprendía cosas de esa serie además de ver muchas chorradas monumentales. Mi jefe cuando trabajaba en Madrid es americano y le comenté en algunos momentos cosas que ocurrían en la serie y me decía ¡que eran verdad! Nos reíamos mucho comentando las tontadas de esta serie.
Y ahora ya estáis preparados para que os cuente el por qué de llamar a esta ensalada como la serie. Uno de los personajes se llama Blair Waldorf (una pija desavenida y además mala y absurda como ella sola). Waldorf Astoria es uno de los hoteles más archiconocidos de Nueva York. Y en ese hotel es donde hace muchos años inventaron esta ensalada, para gente como los pijos de Gossip Girl, que es quien puede caer en semejante hotel de forma natural y pedir una ensalada así. De hecho, su nombre real es Ensalada Waldorf.

Pero la realidad es que está muy buena. Además es muy simple: apio picado, manzana en cuadraditos con un poco de limón para que no se oxide (mejor sin pelar, pero la vez de la foto la manzana estaba en las últimas y tuve que pelarla), nueces y todo aliñado con una mayonesa con mostaza (una cucharada de mostaza antigua y otra de Dijon). Crujiente, fresquita, y relativamente ligera (la grasaza viene en la mayonesa (era casera) y las nueces también son calóricas, pero al menos hay equilibrio con el puerro y la manzana).

Además es muy digestiva y llena mucho. Encima, el sabor del apio (que crudo nunca me ha emocionado) se suaviza y el de la mostaza también. Todos los ingredientes combinan en perfecta armonía.
Y de nuevo, os diré que tenía esta receta a punto de publicar y vi hace un par de días que hoy sería el día de la ensalada organizado por Manu Catman (de quien cada vez soy más fan :)). Así que el archivo de fotos, una vez más, me ha vuelto a ayudar a poder participar en este evento ;) ¡Animaos a poner vuestra ensalada también!
Por último, no puedo evitar esta breve nota: Os comento que yo estoy encantada de la vida viendo y recibiendo nuevas recetillas con calabacín para el HEMC hasta el 25 de junio. Os invito a participar también ;) ¿A quien no le gusta el calabacín?

Esta foto es simplemente porque mi objetivo macro nuevo me ha dicho que os quería saludar ;)
¡¡Que tengáis buen miércoles!!