Todo nuevo

Mi primer pan con masa madre, mi primer día de escuela, mi primera entrevista de trabajo en Holanda, mi cambio de plantilla de blog… Tantos cambios en la misma semana. Es curioso.

Quería agradecer todos los comentarios de ánimo y buenísimos deseos de la entrada anterior (y la previa), me han ayudado bastante a mirar hacia delante con todos los cambios que se avecinan. Todavía os debo respuesta, pero no me ha dado tiempo.

En cuanto al pan, esta que veis es mi primera hogaza de pan de masa madre. Qué emoción, qué rico estaba, especialmente ligeramente tostado, untado con mantequilla y una buena mermelada casera. Ahora acaba de salir del horno la segunda hogaza, esta vez de centeno (al 80% más o menos y 20% de harina integral) y pese a mis pocas esperanzas (demasiada improvisación con la proporción del centeno y la adición de miel), ha servido dejarlo fermentar más del doble de tiempo (contando tiempo de nevera) y parece que el resultado tiene muy buena pinta. Mañana cuando me lo desayune ya os cuento. Por cierto, si queréis hacer un pan similar a este, yo seguí este video de pé a pá

En cuanto a las otras cosas nuevas, básicamente estos dos primeros días en la escuela de arte, están siendo toda una experiencia. Ya os contaré más en detalle, pero tengo buenas impresiones. El jueves nos vamos a Austria ¡¿para conocernos mejor?! madre del amor hermoso, jamás habría imaginado que una escuela dedicara tanto a hacer que sus alumnos se lleven bien, etc. El hecho de ir a Austria es porque además de conocernos cual acampados quinceañeros (me siento vieja), vamos a un festival de arte para inspirarnos. Me parece una iniciativa genial en todos los sentidos aunque me haga sentir vieja.

Mañana asistiré a una entrevista de trabajo, porque sí, he decidido ver todas las opciones a la misma vez que es la mejor forma de decidir.

Y el jueves partiré en autobús para hacer 1.000 km de camino, a ver qué tal se nos da el festival de “artistas modernillos”. A ver si sobrevivo, sí, aunque me sienta vieja. Además de comprar bombones Mozart y helados del mismo sabor (mi recomendadora dixit), ¿alguna recomendación más? ¿alguien conoce Linz? ¿algo que coger del supermercado? En cualquier caso, soy buena improvisando ;-)

¡Hasta la semana que viene!

Manías, Cambios, muffins y dolores de cabeza

Llevo desde la semana pasada queriendo publicar.

También llevo unas semanas un poco… no sé cómo expresar, quizás la palabra es dispersa o quizás “tocada”. Previsiblemente va a haber muchos cambios en mi vida. Pensé que sería fácil porque ya había decidido, pero aunque ya había puesto el pie en el precipicio, justo cuando tengo el vacío ante mí no me atrevo a tirarme de cabeza. Bueno, sí me atrevo, pero lo hago con algo de miedo, miedo a la incertidumbre, al desconocimiento de si el vacío me gustará tanto como siento o si será un craso error. Tirándome al vacío me juego muchas cosas. No sé qué es mejor. No sé qué consecuencias tendrá. Pero algo, entre todas las dudas o el miedo o la pereza o todo lo que sea que me embarga estos días me dice que no se me ocurra no tirarme.

Así que estoy en ello, calentando motores, respirando hondo, y preparándome para lo que sea que vaya a venir.

Por lo que, disculpadme, estas sensaciones me hacen algo distinta a lo habitual, me hacen que tenga una cara de cierta preocupación y de completa confusión. Parece que te obliga a replantearte tu vida cada 5 minutos. Bueno, a día de hoy cada 60 minutos, vamos mejorando. Es decir, que con tanto en la cabeza, cada vez que me ponía a escribir en mi cabeza cortocircuitaba algo.

No sé si se ha entendido algo de todo lo que acabo de poner en los párrafos anteriores, pero desde luego yo me he liberado un poco de tanto signo de interrogación rondando por mi mente.

Como estoy como estoy, hoy os enseño unos muffins que hice hace un par de semanas. Había arándanos de oferta en el supermercado y siempre estoy dando vuelta a con qué usar el buttermilk que aquí venden de forma habitual. Ya que hacía mucho que no hacía muffins, además todavía me quedaban unos moldes de magdalenas de Japón para usar, así que, me lancé a probar esta receta. Modifiqué un poco la receta original, básicamente quité las especias y el muesli y añadí arándanos frescos a la masa. Además coroné cada molde con 2 ó 3 arándanos. Me encanta cómo cambia esta fruta con el calor. Si la muerdes fresca es blanca por dentro, sin embargo, si la pasas por el calor, empieza a teñirse de ese color primero morado y finalmente azul. Me encantan los colores naturales. El azul es un color que pocas veces se logra con comida, por ello me suele producir rechazo cuando lo veo porque suele ser artificial. Sin embargo, el color que queda al hacer estos muffins es estupendo. No me digáis que no es genial ver cómo han explosionado tras pasar por el horno.

Además, me salió ese chorrito de líquido azul al borde del muffin al hornear. Ese churrillo de color que está ahora tan de moda, esa gotilla que cae de los bordes de las jarras o de los barquillos de los helados. Esta tan de moda que parece que la gente sirve mal la comida a propósito para que se caiga esa gota y salga en la foto. Esa gota que también hay quien la provoca con un cuenta gotas para luego hacerle fotos (algo que me hace pestañear muy rápido cuando lo veo (es decir, que me pone un poco nerviosa), por la incredulidad de no entender para qué alguien quiere provocar un elemento natural de forma completamente artificial, by the way. Si no te gotea la jarra, pues ya está, si no se te sale el jugo por los bordes, tampoco pasa nada, la comida suele ser bonita en cualquier caso). Pues la gota o el chorro de juguito de arándanos me salió natural, sin cuentagotas, sin chorradas. Me hizo gracia verlo y os lo quise enseñar.

Yo estaba pensando en congelarlos, pero duraron muy poco, no me dio tiempo.

Por cierto, retomando el tema de los cambios, he decidido que ya es hora de renovar un poco el aspecto de este blog, dentro de poco, quizá en unas horas o quizá en unos días, la plantilla cambiará a una un poquito más nueva, más limpia, más evolucionada. Espero que os guste.

Sabores absurdos

Patatas sabor marranada: Salsa rosa y alioli respectivamente.

De patatas fritas. Hacía mucho tiempo que no publicaba nada acerca de guarradas en bolsa compradas en el supermercado. La razón es que ¡cada vez compro menos! Ya no suelo tener muchos acompañantes testadores de marranadas de esta índole (como mis hermanas). Sin embargo, hasta hace poco vinieron unos amigos de visita y como les encantan las patatas fritas (¡ellos trajeron patatas fritas sabor pollo asado! de mercadona, por cierto), aproveché la ocasión para hacer un pequeño testing.

Para quienes no lo sepáis, hace más de un año compré dos bolsas de patatas con sabor raro en España, eran de mojito y de sabor hamburguesa de la misma marca que las de la foto. Así que en cuanto vi la versión holandesa, supe que tenía que probarlas ;)

Conclusión: Ninguna de las dos tenía un sabor sorprendente ni muy parecido. Quizá la de alioli estaba algo más lograda. Sin más.

Ahora confesaré que desde hace meses tengo pendiente probar una bolsa con sabor ajo y romero que tiene mucha mejor pinta. Incluso, algún día tendré que probar unas que son “vanilla sea salted”, ¿qué os parecen estos sabores?

Sé que esta entrada es corta, pero es para ir poco a poco recuperando el ritmo por aquí.

¡Que sea leve vuestro lunes! (los que estéis trabajando, claro, que los que estés a la bartola, ¡que lo disfrutéis mucho!)

#Díadelatortilla y noticias

He estado desparecida. Lo sé. Todo tiene una explicación y en este caso hay varias explicaciones. Así soy yo, siempre tengo una excusa explicación. Vuelvo hoy con el día de la tortilla.

¿Cuál es la razón de mis atrasos hasta el día de hoy? Mi vida lleva unos meses con el nombre “tortilla” acompañándome a diario. ¿Por qué? Básicamente porque hace unos meses me lancé al mundo de los blogs en inglés. Siempre he tenido ganas de escribir un blog angloparlante. Sé que todavía no he dicho cuál, aunque ya os he dado una pista. Aún así os quiero explicar un poco más allá. Hace algo más de un año empecé a hacer las maletas con el fin de unirme a la aventura que Alguien y yo decidimos empezar en Holanda. Tras llegar y terminar con la mudanza y montaje de muebles de IKEA, me quise tomar un tiempo para hacer una pequeña descompresión de tanto agobio de mudanzas, trámites (nunca acaban en realidad)… Ese tiempo no han sido vacaciones, ese tiempo, hasta hoy, ha sido el proceso de crear algo muy personal. Algo que ha ido cogiendo forma poco a poco. Y ciertamente espero que siga evolucionando correctamente. Su nombre es “I love tortilla de patatas” y trata fundamentalmente de comida española desde mi punto de vista, desde del de las sartenes de mi madre y mis abuelas.


¿Por qué este nuevo blog? Cada casa en España cocina sus platos y yo quería enseñar cómo se ha cocinado en mi familia. Este blog es la respuesta a una pregunta muy habitual cuando he conocido gente no española fuera de España. Es para todas aquellas personas que sienten curiosidad por qué comemos en España, y cómo lo comemos, un aspecto para mí muy importante. No sólo es para extranjeros aunque el idioma sea inglés (me he planteado ponerlo bilingüe). Cualquiera está invitado a leerlo y a compartir sus experiencias, variantes de cada receta y cualquier cosa que se os pase por la cabeza.

¿Por qué lo cuento ahora? He llevado este blog con relativa discreción dado que quería tener material e ir aterrizando en internet poco a poco y sin demasiados observadores o evaluadores. He subido mis primeras fotos a foodgawker, he aprendido mucho de fotografía y más aún de cocina (aunque sigo teniendo que aprender muuuuuchíiiiisimo). También quise que el sitio fuera .com y además llevar a cabo el proceso de diseño de la web. El resultado: con margen de mejora pero contenta porque algo ha salido. Eso sí, dolores de cabeza me ha dado muchos y me seguirá dando, pero estoy feliz de decir que tengo un dominio propio y un sitio que he hecho a mi gusto y medida.

Ahora entenderéis que el porqué de que hoy, día de la tortilla, fuese el mejor día para contaros esta nueva aventura en la que me he metido ;)

¡¡Me encanta el logo!!

No acaban las noticias ahí, me espera un nuevo principio de curso, aunque lo miro con bastante “miedo” (al cambio) ahora, he sido admitida en una escuela de arte y en septiembre empezaré a estudiar diseño / media / interacción. Es complicado de explicar, pero estoy muy ilusionada con haber pasado el proceso y más con mi edad. Veremos qué me depara todo esto…

Y ya vale de rollos. ¿Cuál es mi aportación al día de hoy?

Una tortilla de patatas chips. Hace años una compañera de trabajo me había dicho que la había probado y que estaba buenísima. Llevaba desde entonces buscando una excusa y ¡ahora me sobran!

Como soy una triste, cuando fui a hacerla me di cuenta de que sólo tenía 4 huevos… así que me quedó muy plana.

Aún así el sabor es bastante agradable y la volveré a hacer, eso sí, probando más cosillas, como por ejemplo, sabores de patatas, quizás entonces puedan pasar a formar parte de mi apartado de cerdadas.

Receta y proceso

La forma de hacerlas no tiene mucha dificultad, echad mano de huevos, batirlos y mezclarlos con las patatas fritas de bolsa. Una vez las patatas se hayan reblandecido y empapado bien, ya se puede empezar a hacer en la sartén.

Desde luego ¡es una tortilla exprés tanto en hacerla como en comerla!

Siento el mareo con tanta información, ¡me encantaría saber qué os parece la tortilla, ilovetortilla y todo lo que os cuento!

¡Feliz día de la tortilla! :D