Col rumana

Escribo esta entrada mientras se me seca el spray fijador en una cartulina (para un trabajo a presentar mañana). Carlos me ha dado un toque tuiter que le agradezco de corazón. Así que aquí estoy. 

Esta es una de esas recetas que le debo al fenómeno blog de cocina. No sé si es justo decirla frase anterior teniendo en cuenta que gran parte de mi recetario tiene la misma referencia. La cuestión es que esta receta es especial, porque, además de aprenderla de un blog, fue de las primeras que aprendí y de esas que ya siempre serán parte de mi cocina. Coincidió además con la primera temporada de tuppers de mi vida, y este plato viene muy bien para llevar a cualquier lado.

La receta es de Noir, de 2006. Ella la llamó col con tomate al estilo rumano, nosotros abreviamos y la llamamos col rumana. Siempre me imagino a personas rumanas comiendo platos de col rumana mientras lo tomo yo :-) Me encanta adoptar parte de otras culturas en la mesa. Por alguna razón, que este plato proceda de Rumanía me hace especialmente ilusión.

El sabor es buenísimo. La col queda blandita, tierna, el tomate y el ajo le dan un sabor delicioso. Y unas salchichas frescas a la sartén o unos huevos cocidos son el acompañamiento perfecto. Además cunde, se congela genial y es un plato invernal estupendo.

La receta ha sufrido pequeñas modificaciones con el tiempo, así que os pongo cómo me ha quedado a mi estilo.

Col Rumana

1 col lisa (también he probado con rizada, me gusta más la primera) cortada en tiras finas (0,5 – 1 cm)
1 cebolla grande (o dos, que nunca sobran ;-) picada también en tiras muy finas
800 gr de tomate troceado (me gusta más que si fuese triturado)
2 dientes de ajo muy picados

Preparación

1. En una olla grande con un dedo de aceite en el fondo, pochar las cebollas a fuego medio.
2. Una vez estén blandas (no necesitan estar transparentes ni con un color tostado),  se echa la col.
3. Ir removiendo, tapando y destapando continuamente para que se ablande la col.
4. Cuando empiece a ablandarse la col, se añade el tomate. Cocinar la col con el tomate a fuego medio y tapado.
5. Remover de vez en cuando. La col estará lista cuando no haya apenas salsa en la olla y la col se torne anaranjada.

Que tengáis un viernes estupendo y ¡un fin de semana todavía mejor!

Gracias por los toques tuiteros que me dais algunos :-)

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10 pensamientos en “Col rumana

  1. En un principio, mi ignorancia me hizo gritar —gritar bajito, son las 8 de la mañana y no quiero que mis compañeras de piso me maten— «¡Choucroute!», pero luego leí el título completo y vi que algo no encajaba. Eso sí, tiene una pinta estupenda. Supongo que es uno de esos platos humildes que se encuentran en la mismísima base de la gastronomía rumana y que apenas se conocen fuera del país. Estoy de acuerdo contigo en eso de que te sientes uno más del lugar cuando lo comes, es una sensación que me encanta. Muchas veces, los delirios de grandeza nos hacen fijarnos en la chuleta, caviar, pato o langosta de turno y nos olvidamos de que esos no son los platos que conforman la cultura culinaria de un país. Al menos, no exclusivamente. Siempre hay platos menos glamurosos y más humildes que no a todo el mundo le gusta comer y que, sin embargo, son tan importantes o más que los manjares de antes. En fin, que soy muy fans de la entrada :-).

    ¡Besos!

    • Me alegro de que te haya gustado la entrada :-)
      Tengo pendiente el ¡choucroute! (yo lo he gritado en mis pensamientos, que por aquí también andan dormidos ;-P)
      Me encanta la col, y con platos como este se aprende a apreciarla aún más. Tan sencillo, humilde y delicioso.
      ¡Un beso!

  2. Tiene que estar muy rico, y además es un plato económico y propio del invierno, me encanta la propuesta. Y como dices, imaginar que en otro lugar es algo habitual y hay otras personas comíendola a l vez que tú, me ha encantado que lo menciones porque es algo que también me gusta hacer.
    Un besazo, guapa.

  3. En los últimos años me he aficionado mucho a la col, así que tomo buena nota de esta receta :). Con huevo duro me parece un almuerzo estupendo! Me encanta el colorcito que tiene por el tomate y la textura blandita que parece tener :).

    Un abrazo

  4. Holaaaaaaa!!! :) :) :)

    Igual que Carlos, soy super fan de que publiques…

    …incluso cuando no soy super fan de la receta :P

    ¡¡Feliz finde!!
    PD: De gastronomía rumana no sé mucho, aunque una vez compré en el carrefour un codillo ahumado estilo rumano y me gustó.
    PPD: Lo que sí tengo es pendiente un bizcocho rumano, que tiene una pinta que te mueres, ¡¡algún año de estos caerá!!

    • Jajajaja, gracias por ser tan majaaaaaa.
      A ver, ¿qué te ha hecho la col? Que no es de Bruselas esta vez :-P Me gusta esa asociación de orígenes de comida. No sabía que los codillos también se comían en Rumanía :-D
      ¡Quiero ver ese bizcocho rumanooooo! Sácalo de tu enciclopedia word pronto ;-)
      ¡Un besazooo!

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