
Como veis, la cocina era vintage verdadero...
Ya empezamos otra semana y he decidido comenzarla con la serie de recetas #vintage. ¿Por qué vintage? Básicamente son recetas que fotografié en esos periodos de tiempo en los que el trabajo me mataba cualquier posibilidad de mantener este blog vivo. Cocinaba, hacía las fotos con la esperanza de algún día publicar esas cosas tan ricas… y ahí quedaba la ilusión.
La cuestión es que ayer domingo comí una vez más la lasaña con el ragú de Mónica de La Zuccheriera, mi blog de recetas italianas de cabecera, persona virtual de quien más he aprendido de comida italiana. De forma que en 2007 cuando vi su receta de ragú para lasaña no pude evitar hacerla. Y desde entonces, suelo hacerlo una vez al año más o menos. Ya tenemos la de 2012, aunque podría computar como la 2011 (que no pude hacerla) y tendría la oportunidad de repetir este año para compensar ;)

Lasaña antes de entrar a mi horno vintage
Desde que he probado este ragú trato de no tomar lasañas fuera de casa. No quiero que me fastidien la idea de lasaña rica que ya tengo en mi mente. Está tremendamente delicioso. Es EL sabor. El aroma que sueltan el romero y la salvia a la mezcla de tomate, carne y el sofrito, el sabor que aporta el vino… Por cierto, el vino da mucho carácter a este ragú, por lo que recomiendo que uséis un buen vino blanco (no hace falta gastar mucho, pero que no os dé pena invertir un vino que os guste porque aporta mucho sabor).

Lasaña post horneado vintage
Os diré que Alguien y yo teníamos siempre la discusión (antes de probar esta receta) de: el relleno de la lasaña lleva verduras VS. el relleno solo lleva carne picada (de ternera, claro) y tomate frito. Así que si añadía zanahoria, Alguien se frustraba… Hasta que probamos esta receta, que le dije que era Certificación Italiana 100%. Tras probarla, nunca jamás se ha vuelto a quejar de que lleve verduras y no tomate frito ;)

El vintage de la cuchara palo y pirex resiste todas las modas ;)
Siempre cuando leo la receta pienso que 250 gr de carne es poco para hacer una lasaña, pero al final hago caso a las indicaciones y solo hago los 250 gr de carne. Es la cantidad exacta para un molde pirex rectangular. Siempre sufro al echar las capas de ragú (porque pienso que voy un poco justa y que no me da para hacer muchas capas), hasta que cuando sale del horno me doy cuenta de que la carne está perfectamente distribuida en todas las capas.
Así que aquí tenéis las fotos vintage de la lasaña que nos comimos en septiembre de 2007. Acabo de escribir la fecha y me he sorprendido un poco de lo rápido que han pasado estos años (sí, lo sé, siempre digo lo mismo…). En mi horno eléctrico de mi primera casa de alquiler emancipada en Madrid.

El corte de mi primera lasaña de verdad ;)
Tras muchos años de vagancia y miedo a la bechamel, este curso 2011-2012 me he decidido a hacerla en casa ¡resulta que no es tan complicada! :P Aún así, es mejor que no me acostumbre y mi idea es tratar de hacerla para cosas especiales, como esta lasaña y poco más (ese poco más vendrá próximamente jejeje).
Ayer pensé que era mejor aprovechar las fotos de 2007 en vez de hacer nuevas. Ya dejé enfriar una lasaña una vez, no más :P
Por cierto, os recomiendo también esta entrada sobre la pasta carbonara del mismo blog. Muy esclarecedora. Os aviso de que la pasta carbonara está mucho más rica sin nata, ¡no digo más, echad un vistazo vosotros mismos! ;)
Nada más para este lunes. A ver qué día nos cae por aquí. Ayer fue un día maravilloso en estas tierras. ¡¡Que sea leve por las vuestras!!

Me encantó y por alguna razón me vino rápidamente la receta de pan de plátano a la cabeza. Pensé que este bizcocho con chips de chocolate unido a un centro de chocolate fuertecito en el centro estaría muy bueno, y más del tamaño de un bocado.

Pasos:
Con mermelada de fresa no tiene que estar nada mal tampoco ;)



Esta receta también es de Martha. Esta sí que ha salido bien :) Así que allá va la receta:
Pasos:
Repetiré mi frase de todas las entradas de principio de semana. YA es lunes. Otra vez. Pero hay que ser positivos, dentro de poco son ya las fiestas y además esta semana va a terminar (que no empezar) siendo más ligera, ya que el jueves tendré la fiesta de Navidad de la empresa en la que trabajo y el viernes se llega para arrastre (que ya me han enganchado para otra cena más el mismo viernes)…
En principio la receta estaba pensada para hacer con “pistola” de galletas. Yo tengo una y le doy muy poco uso, mucho más para salsas / cremas que para galletas, me da pena porque me parece un cacharrito muy majo, pero no me funciona bien y en este episodio le he empezado a coger manía… Hice la masa, y quedó bastante consistente, y difícil de manejar, por lo que por más que lo intenté no pude hacer formar para Virginia… Finalmente me decidí por hacer bolitas y una marca con un tenedor, que a mi opinión queda muy sencillo y bien también.
¡Virginia, cuánto me alegro de que te gustasen las galletas! Acompañadas de té de canela van estupendas :) (y más en esta taza, que es de mis favoritas, sabe todo mejor :P)
La verdad es que la receta, además de no ser complicada, lleva poca mantequilla, algo que me viene muy bien, la verdad, por aquello de no sentirme muy culpable…





Servir inmediatamente, debe tomarse caliente.




