La fiesta de las tartas

Siempre me han llamado la atención las sociedades gastronómicas tan comunes en Euskadi. Me habría encantado vivir allí y estar en una, o al menos haberme enterado si en Madrid había alguna y apuntarme. Aquí, en Holanda, sé que se hacen cosas similares: restaurantes que alquilan sus cocinas a grupos de amigos y cocinan juntos.

Pues bien, hace unos meses me enteré de que había una “sociedad de tartas” aquí, en mi pueblo. Iba a apuntarme sí o sí. La pena es que no cocinamos juntos, pero todo el mundo lleva su propia tarta y todos comemos de las tartas de todos. Hablamos mientras tanto, nos reímos y al final cada uno se lleva un trozo a casa de las tartas que le apetezca.

Al fin, este domingo podía ir. Después de exámenes, verano y demás, este domingo no me lo perdía. Cada encuentro tiene una temática, ayer fue la cosecha del otoño. Como imaginaba que habría muchas calabazas y zanahorias, decidí hacer una tarta con patata dulce (o boniato, o batata, o como quiera llamarse :-P) y especias de especuloos. La cobertura era de las clásicas americanas… de merengue suizo y mantequilla. Menos mal que se comparte, qué bonito es repartir felicidad en forma de mantequilla.

¡Esta es la mía!

He aprendido una cosa: La próxima vez la tarta se queda montada el día anterior. Con mi obsesión de que todo esté lo más fresco posible, dejé todo para el domingo, y la tarta por poco y llega caliente al evento. Bueno, y casi tengo un disgusto con la crema de cobertura, nunca más a última hora… Por suerte, al final todo salió bien. La tarta estaba muy buena y me he llevado muy poco a casa ;-) Me ha encantado ver que todo el mundo quería probarla, intrigados por ver a qué sabía un bizcocho hecho con patata dulce. Me ha hecho especial ilusión una mujer de Michigan, EE.UU, que al decirle las palabras mágicas *patata dulce*, se le han abierto los ojos y se ha ido directa a probarla porque en su región es muy típico cocinar con este producto. Le ha encantado y se ha emocionado con el toque de speculoos (yo más aún que ella).

¡Este es su relleno!

Ha habido tartas buenísimas, como la cheesecake de abajo. Por poco y la mujer que la ha traído no se lleva ni un cachito a casa. No me extraña.

La siguiente tarta me ha encantado. La ha hecho un chico y alguien le ha preguntado: ¿Por qué es fantasma? Y ha dicho él: “porque es una tarta que no es una tarta, porque lo que hay dentro son tortitas”. Toma ya. Y efectivamente, eran tortitas de plátano. Qué buena estaba. Qué chico más majo. Soy fan acérrima de los chicos que les gusta cocinar :-D

Nos juntamos muchos, como unas 20 – 25 personas. Había muuuchas tartas, no me ha dado tiempo a probar todas por desgracia.

En la siguiente foto, las 4 pequeñas que se ven encima de un tapete oscuro, eran también impresionantes… Tremendas, y su cocinera, también muy maja. Era gracioso probar las tartas y decirle a alguien: “¿has probado esta?” y que te dijese alguien cerca: “¡¡es la mía, qué ilusión que te guste!!”.

Espero repetir. Me temo que al mes que viene ya imposible porque me pilla de viaje, pero a la siguiente… Ay, ¡qué bien me lo he pasado!

Por cierto, por si alguien tiene curiosidad, usé la receta de Sweetapolita (este es otro blog súper estrella), con algún cambio: usé mezcla de especias de speculoos en vez las de la receta, omití los aromas de vainilla y ron, no hice el relleno de marsmallow (nubes) porque me da repelús puro, y por tanto hice 2 veces la cobertura. Usé menos azúcar para el bizcocho también…

¡Que tengáis buena semana!

Cadáveres Exquisitos

Hago una parada de la crónica de mi viaje a Rusia para publicar mi cadáver exquisito (si no conocéis el juego, podéis mirar aquí para más referencias y aquí para otras ediciones). Estoy encantada de participar este mes en este curioso juego organizado por Carlos de “No más tuppers de mamá”. Me hizo tanta ilusión que contase conmigo.

Carlos y yo tenemos muchas cosas en común: nos encanta Inglaterra y su comida (y no entendemos por qué se sigue diciendo que se come mal allí), nos encanta el idioma inglés y comer digo cocinar. La verdad es que no solo compartimos estos intereses si no que también tenemos un sentido del humor similar (bueno, creo que el mío es más absurdo…). Además los dos chinchamos a Paula con su aversión a los pimientos y planeamos una merienda los tres juntos en un futuro en un lugar aún sin definir.

Esta ronda de cadáveres exquisitos me recuerda como la novela de extraños en un tren. Ambos hemos acordados ejecutar un asesinato postre en dos lugares bien dispersos en el mapa: Barcelona y La Haya.

¿Cómo decidimos esta receta?

Carlos propuso los siguientes ingredientes: Plátano, chocolate y galleta.

Yo propuse estos otros: Vainilla, mascarpone y matcha. Elegí el matcha por mi devoción a la cultura japonesa. Mascarpone en honor a Carlos, ya que sé que sé que le gusta mucho. Por último, la vainilla como buen comodín.

Qué mejor con tanta disparidad de ingredientes que colocarlos todos en un trifle, ese postre inglés tan legendario. Seamos francos, no es un trifle demasiado auténtico porque 1) le falta la habitual capa de gelatina y 2) no tenía una fuente de trifle (llevo años deseando tener una…), pero bueno, la idea de hacer pisos de cosas dulces se mantiene.

El mascarpone fue el protagonista: le puse los sabores de vainilla, chocolate y matcha y los ingredientes restantes a bailar entre medias. El resultado fue bastante bueno.

Ingredientes para un trifle MUY generoso

500 gr de mascarpone

200 ml de nata líquida

3 o 4 cucharadas de yogur griego (opcionales)

1 vaina de vainilla

4 plátanos

Galletas de mantequilla (yo usé una bolsa de shortbread escoceses)

Matcha al gusto (hay que tener en cuenta que cuanto más se pone, más amarga, así que luego hay que corregir con azúcar)

3 cucharas de cacao en polvo

100 gr de chocolate negro derretido

Miel para endulzar la crema de mascarpone al gusto

Pasos

1. Batir brevemente la nata sin que llegue a montar, simplemente para que coja un poco de cuerpo.

2. Añadir el mascarpone poco a poco. Una vez esté incorporado, los dividimos en 3 y disponemos en 3 recipientes. Aquí vi que quizás me quedaba corta de mezcla y fue cuando eché el yogur. Depende del tamaño de vuestro recipiente. Endulzamos con miel al gusto.

3. Mezclamos sabores por cada recipiente:

- Para la vanilla: Abrimos una vaina de vainilla por la mitad y sacamos sus semillas. Las echamos en la mezcla de mascarpone.

- Para el chocolate: Echamos un par de cucharadas de cacao en polvo, que quede bien incorporada. Después, 100 gr de chocolate negro fundido.

- Para el matcha: No recuerdo cuánto eché, pero bastante. Y OJO, el matcha amarga si te pasas. No pasa nada porque todo se puede corregir con más miel / azúcar / edulcorante… Pero no os asustéis si de repente sabe muy amargo, corregid sin miedo. O simplemente echad menos y os quedará menos verde. Tampoco pasa nada.

4. Galletas: las corté por la mitad porque eran muy largas y mi recipiente muy pequeño. Después las coloqué alrededor de la base del recipiente. Las galletas restantes las desmenucé con las manos y son las migas que fueron a parar a la superfície del trifle.

5. Los plátanos los corté al final porque cogen un color feucho si están mucho al aire. Después de cortarlos en rodajas, repartí bastantes en la base del recipiente y los demás para el final.

6. Montaje:

- Base: Rodajas de plátanos. Alrededor: galletas.

- Capa 1: Masa de chocolate y mascarpone.

- Capa 2: Masa de matcha y mascarpone.

- Capa 3: Plátanos. Tanto encima de la masa anterior como adornando en los laterales del recipiente.

- Capa 4: Masa de vainilla y mascarpone.

- Capa 5: Migas de galleta. Le dan un toque crujiente que me gusta mucho.

7. Una vez listo, meter a la nevera unas horas para una mayor consistencia.

Servir frío. Y comer directamente de la fuente ;-)

Gracias Carlos, ha sido un placer.

#Díadelatortilla y noticias

He estado desparecida. Lo sé. Todo tiene una explicación y en este caso hay varias explicaciones. Así soy yo, siempre tengo una excusa explicación. Vuelvo hoy con el día de la tortilla.

¿Cuál es la razón de mis atrasos hasta el día de hoy? Mi vida lleva unos meses con el nombre “tortilla” acompañándome a diario. ¿Por qué? Básicamente porque hace unos meses me lancé al mundo de los blogs en inglés. Siempre he tenido ganas de escribir un blog angloparlante. Sé que todavía no he dicho cuál, aunque ya os he dado una pista. Aún así os quiero explicar un poco más allá. Hace algo más de un año empecé a hacer las maletas con el fin de unirme a la aventura que Alguien y yo decidimos empezar en Holanda. Tras llegar y terminar con la mudanza y montaje de muebles de IKEA, me quise tomar un tiempo para hacer una pequeña descompresión de tanto agobio de mudanzas, trámites (nunca acaban en realidad)… Ese tiempo no han sido vacaciones, ese tiempo, hasta hoy, ha sido el proceso de crear algo muy personal. Algo que ha ido cogiendo forma poco a poco. Y ciertamente espero que siga evolucionando correctamente. Su nombre es “I love tortilla de patatas” y trata fundamentalmente de comida española desde mi punto de vista, desde del de las sartenes de mi madre y mis abuelas.


¿Por qué este nuevo blog? Cada casa en España cocina sus platos y yo quería enseñar cómo se ha cocinado en mi familia. Este blog es la respuesta a una pregunta muy habitual cuando he conocido gente no española fuera de España. Es para todas aquellas personas que sienten curiosidad por qué comemos en España, y cómo lo comemos, un aspecto para mí muy importante. No sólo es para extranjeros aunque el idioma sea inglés (me he planteado ponerlo bilingüe). Cualquiera está invitado a leerlo y a compartir sus experiencias, variantes de cada receta y cualquier cosa que se os pase por la cabeza.

¿Por qué lo cuento ahora? He llevado este blog con relativa discreción dado que quería tener material e ir aterrizando en internet poco a poco y sin demasiados observadores o evaluadores. He subido mis primeras fotos a foodgawker, he aprendido mucho de fotografía y más aún de cocina (aunque sigo teniendo que aprender muuuuuchíiiiisimo). También quise que el sitio fuera .com y además llevar a cabo el proceso de diseño de la web. El resultado: con margen de mejora pero contenta porque algo ha salido. Eso sí, dolores de cabeza me ha dado muchos y me seguirá dando, pero estoy feliz de decir que tengo un dominio propio y un sitio que he hecho a mi gusto y medida.

Ahora entenderéis que el porqué de que hoy, día de la tortilla, fuese el mejor día para contaros esta nueva aventura en la que me he metido ;)

¡¡Me encanta el logo!!

No acaban las noticias ahí, me espera un nuevo principio de curso, aunque lo miro con bastante “miedo” (al cambio) ahora, he sido admitida en una escuela de arte y en septiembre empezaré a estudiar diseño / media / interacción. Es complicado de explicar, pero estoy muy ilusionada con haber pasado el proceso y más con mi edad. Veremos qué me depara todo esto…

Y ya vale de rollos. ¿Cuál es mi aportación al día de hoy?

Una tortilla de patatas chips. Hace años una compañera de trabajo me había dicho que la había probado y que estaba buenísima. Llevaba desde entonces buscando una excusa y ¡ahora me sobran!

Como soy una triste, cuando fui a hacerla me di cuenta de que sólo tenía 4 huevos… así que me quedó muy plana.

Aún así el sabor es bastante agradable y la volveré a hacer, eso sí, probando más cosillas, como por ejemplo, sabores de patatas, quizás entonces puedan pasar a formar parte de mi apartado de cerdadas.

Receta y proceso

La forma de hacerlas no tiene mucha dificultad, echad mano de huevos, batirlos y mezclarlos con las patatas fritas de bolsa. Una vez las patatas se hayan reblandecido y empapado bien, ya se puede empezar a hacer en la sartén.

Desde luego ¡es una tortilla exprés tanto en hacerla como en comerla!

Siento el mareo con tanta información, ¡me encantaría saber qué os parece la tortilla, ilovetortilla y todo lo que os cuento!

¡Feliz día de la tortilla! :D

Ensalada Gossip Girl y #DíadelaEnsalada

No sé si todos conocéis una serie que se llama Gossip Girl. Va de la vida (y culebrones absurdos) de los adolescente más ricos de Nueva York. Adelanto que es truño un poco bastante mala. Y sí, yo vi esa serie, creo que llegué hasta la 3ª temporada. Lo reconozco. Las razones por las que veía la serie: ver Nueva York, lo guapos y guapas que son todos, los vestidos tan ideales, y ver qué se cocía en general, ah, y por ver Nueva York, por si no os lo había dicho. Como veis, entre las razones no se incluye que tuviese algún argumento interesante ni que los personajes tuvieran algún tipo de profundidad. Pero me llamaba la atención. Además éramos varias las trastornadas (con cariño, jaja) en la oficina que lo veíamos y comentábamos las tonterías que decían en cada capítulo o la forma en la que iban vestidos, etc. Sí, tenía 25 años y veía Gossip Girl. Dejé de verla, ¿vale?

La cuestión es que aprendía cosas de esa serie además de ver muchas chorradas monumentales. Mi jefe cuando trabajaba en Madrid es americano y le comenté en algunos momentos cosas que ocurrían en la serie y me decía ¡que eran verdad! Nos reíamos mucho comentando las tontadas de esta serie.

Y ahora ya estáis preparados para que os cuente el por qué de llamar a esta ensalada como la serie. Uno de los personajes se llama Blair Waldorf (una pija desavenida y además mala y absurda como ella sola). Waldorf Astoria es uno de los hoteles más archiconocidos de Nueva York. Y en ese hotel es donde hace muchos años inventaron esta ensalada, para gente como los pijos de Gossip Girl, que es quien puede caer en semejante hotel de forma natural y pedir una ensalada así. De hecho, su nombre real es Ensalada Waldorf.

Pero la realidad es que está muy buena. Además es muy simple: apio picado, manzana en cuadraditos con un poco de limón para que no se oxide (mejor sin pelar, pero la vez de la foto la manzana estaba en las últimas y tuve que pelarla), nueces y todo aliñado con una mayonesa con mostaza (una cucharada de mostaza antigua y otra de Dijon). Crujiente, fresquita, y relativamente ligera (la grasaza viene en la mayonesa (era casera) y las nueces también son calóricas, pero al menos hay equilibrio con el puerro y la manzana).

Además es muy digestiva y llena mucho. Encima, el sabor del apio (que crudo nunca me ha emocionado) se suaviza y el de la mostaza también. Todos los ingredientes combinan en perfecta armonía.

Y de nuevo, os diré que tenía esta receta a punto de publicar y vi hace un par de días que hoy sería el día de la ensalada organizado por Manu Catman (de quien cada vez soy más fan :)). Así que el archivo de fotos, una vez más, me ha vuelto a ayudar a poder participar en este evento ;) ¡Animaos a poner vuestra ensalada también!

Por último, no puedo evitar esta breve nota: Os comento que yo estoy encantada de la vida viendo y recibiendo nuevas recetillas con calabacín para el HEMC hasta el 25 de junio. Os invito a participar también ;) ¿A quien no le gusta el calabacín?

Esta foto es simplemente porque mi objetivo macro nuevo me ha dicho que os quería saludar ;)

¡¡Que tengáis buen miércoles!!

HEMC #57 Tallarines *de* calabacín (2/2)

¡Aquí voy con mi segunda propuesta con calabacín! Quería darle el máximo protagonismo y había visto en varias ocasiones platos de “pasta” de calabacín. Este plato es muy sencillo, ligerito y sienta muy bien. El calabacín se queda crujiente (bueno, a gusto de cada cual, claro está) y cada uno lo acompaña con lo que quiera. Una salsa casera de tomate habría ido estupenda, pero la semana pasada me compré una maceta de albahaca e hice pesto, así que a la mínima excusa lo gasto.

¿Cómo cortar el calabacín para que parezcan tallarines? Hay quien lo ralla con un rallador muy grueso, también con mandolina o a mano. En mi caso he usado mandolina. Mi mandolina tiene rallador también, pero era muy fino, así que la he usado para hacer lonchas con el calabacín y luego he cortado yo las tiras. Qué invento más bueno el de las mandolinas y qué cuidado hay que tener con ellas, a la mínima te roban las huellas dactilares…

¿Qué más? Pues muy rápido, se salan los tallarines de calabacín y ponen a dorar en una sartén con un poco de aceite caliente (2 o 3 cucharas de aceite de oliva está bien). He usado aceite de oliva aromatizado con ajos, y me encanta el sabor que da (y no es muy fuerte).

En cuanto a dorar los tallarines, yo lo he hecho a lo bruto, todos juntos, nada de vuelta y vuelta como con las rodajas a la plancha. He ido removiendo a medida que se ablandaban. Después, he echado unas pocas aceitunas negras, tomates secos muy picados y pesto. Muy rico el invento. ¡¡Repito seguro!!

HEMC #57 Pinchitos de calabacín (1/2)

Como ya os comenté, este mes retomamos el evento HEMC (Hecho En Mi Cocina) y la temática es el calabacín. Me encanta cocinarlo y a veces me ocurre que lo compro tanto que quiero variar y no se me ocurren más recetas. Por lo que, el resumen del HEMC de este mes va a ser un recetario estupendo para mí ;) Además estoy contentísima porque ¡¡ya hay varias aportaciones!! Espero que os animéis, me haría mucha ilusión ver cómo cocináis esta hortaliza tan rica.

Hay una cosa que me gusta mucho hacer cuando invito gente a casa: pequeños pinchos o brochetas con pasta fresca. En raciones individuales es mucho más fácil calcular cantidades y que la gente vea qué se come etc (muchas veces está el ¿esto qué lleva? en una brocheta eso no pasa). Además de querer hacer brochetas me vinieron a la cabeza las ganas enormes que tengo de hacer barbacoas y no puedo (¡¡porque no tengo jardín!! estoy en ello a ver si convenzo a alguien para hacerla en casa ajena, jeje). Pensé en los calabacines pasados por la barbacoa… en mi caso, a la plancha sí o sí.

Así he acabado con estos pinchos. Raviolis de pasta fresca rellenos de quesos, una rodaja de calabacín a la plancha, una bolita de mozzarella marinada en pesto y un trocito de tomate secado al sol. Todo junto. No necesita más. El calabacín y la mozzarella son tan jugosos que no hace falta más aliño. La pasta fresca aporta un toque muy especial. A veces echo pesto encima o un chorrito de aceite de oliva. Esta vez me he contenido. Y estaban deliciosos.

¡Y bueno, aquí termina mi primera aportación al HEMC de este mes! Como veis, tampoco hace falta estar horas en la cocina, esta receta es sencilla a rabiar y se puede hacer con antelación.

Film & Food: Reto de Abril y 2 pájaros de un tiro

El Reto Film & Food de este mes era inspirado en la película “Charlie y la fábrica de chocolate”. ¡El primer reto en el que he visto la película! ;) Me encanta además. En el caso de que hayáis visto la película, no sé si os ocurrió a vosotros, pero la imagen del personaje del niño alemán me evocó mis recuerdos más infantiles, ya que tal y como le caracterizan es como mi imaginación figuraba que los niños alemanes serían: rubitos, de cara redondita, hermosos, con un padre charcutero de salchichas y con ese mismo acento del doblaje :D ¿Por qué? Ni idea, imagino que leer libros tiene mucha culpa de que tenga asociados a los alemanes a las salchichas, por ejemplo.

Comentaba lo de dos pájaros de un tiro porque en esta entrada también estreno los moldes que silikomart me ha enviado en esta temporada. Son moldes para hacer piruletas, y mira que esta marca tiene moldes de bombones, pues me ha dado por hacer piruletas de chocolate. Hay dos versiones, ya os enseñaré la otra, pero estos son mis favoritos.

En mi cabeza mientras hacía las dos versiones me dio por clasificarlos como versión adulta e infantil. Esta es la versión adulta, simplemente porque he mezclado sabores salados con chocolate puro, bueno y también blanco. Quizás los haga para cenas de amigos, porque he descubierto que el postre a mucha gente le llena, pero si ofreces unas chocolatinas después de cenar, casi nadie se niega ;)

Lo único que hice fue derretir chocolate en el microondas, volcarlo en los moldes y echar las coberturas de extras que quisiera.

Las combinaciones fueron (van en orden de preferencia):

- Chocolate negro con palitos de pretzels rotos (¡¡el que más recomiendo con diferencia!!)

- Chocolate negro con plátano frito salado

- Chocolate blanco mezclado con té verde y pistachos salados

- Chocolate blanco, pasas doradas y arándanos secos picados

¡Las demás combinaciones me encantan también! Además me gusta que haya un buen surtido de forma que si hay varios invitados cada uno escoja a su gusto. Siempre me ha gustado que haya variedad para todo el mundo :D

Se pueden hacer con bastante antelación y guardar en la nevera. Eso sí, se sirven a temperatura ambiente a menos que queramos que alguien salga con un diente roto de nuestra casa ;P

¡Que sea leve vuestro lunes! Aquí va a ser estupendo, más que nada porque es festivo :D

Film & Food: reto de marzo

Este mes el reto me ha gustado mucho en todos sus aspectos: La propuesta, la receta y comerme el resultado.

¿Sabéis lo que hay en la foto? Si todavía no, espero que os suscite una reacción agradable en cualquier caso ;)

Según vi la foto-pista de la entrada del reto, supe lo que era: Sticky Toffee Pudding. Un postre muy muy inglés, que según pienso en él me vienen recuerdos de pubs. Tras comer unos bangers & mash, no había mejor forma que coronar la pedazo de comida con un postre como este.

Os diré que me ha sorprendido que todas las recetas que he encontrado eran de horno y yo estaba convencidísima de que estos puddings se hacían al vapor. Por si acaso me estaba volviendo loca, he recurrido a la wikipedia, y me lo ha confirmado, se hacen al vapor (menos mal por el bien de mi estabilidad mental…).

La razón por la cual sabía que eran al vapor es porque, además del recuerdo del postre de pub, está otro recuerdo de las compras en supermercados ingleses. Siempre me hartaba de ver estas latas de Heinz (como veis, las marcas son la mar de versátiles de un país a otro…). Y el mecanismo era meter en el microondas y ya tenías pudding. Así que ¡yo he aprovechado para estrenar mi flanera! Qué felicidad, me encantan las flaneras aunque las use poco, o nada (sin comentarios…)

También diré que mi favorito no era este, aunque esté muy bueno. Mi favorito era el chocolate pudding.

El tercer famoso en puddings de este estilo es el Spotted Dick (que todavía hay muchos ingleses a los que les turba ese nombre…), es de sabor vainilla pero con arándanos, por ello se dice spotted, porque tienen “lunares”. Lo del Dick, hay varias versiones a vuestra disposición.

Mi pudding ha quedado más clarito que la versión de las chicas Film & Food y creo que entre otras cosas, tiene que ver que no he echado azúcar muscovado ni los dátiles. Aún así, es impresionante la sensación de probarlo y casi trasladarte temporalmente a otro país, a otras experiencias, a otros tiempos… Hace 6 años.

Tiene la misma textura, mismo sabor que los pudding que recuerdo haber tomado (incluso, si os fijáis en la foto de la lata, no dista mucho ;).

Se suponía que no echaba dátiles por Alguien, porque los odia profundamente (no comprendo la razón…). Pero, en cualquier caso, no sé si le va a dar tiempo a probar más de una cucharada.

En cuanto a la receta, después de investigar por internet, me decidí a usar una de Jamie Oliver (para Paula, te diré que estuve a puntiiito de usar una de Nigella, a ver si se me quitaba la manía que la tengo, pobre…) dividiendo por la mitad las cantidades.

Aquí va la versión que yo he usado.

Ingredientes para Sticky Toffee Pudding

Adaptado de Jamie Oliver.com

Para el pudding

43 gr de mantequilla sin sal a temperatura ambiente

65 gr de azúcar moreno

1 huevo

65 gr de harina de espelta (me ha dado por ahí…)

1/2 sobre de levadura (pedían harina self-raising, también llamada bizcochona, es decir, con levadura incorporada, pero he mezclado ambas y las he tamizado)

1 pizca (menos de media cucharada de moka) de canela molida

1 pizca de mezcla de especias “mixed spice”  (suele llevar clavo, nuez moscada, jengibre…)

1 cucharada sopera (o tablespoon americana) de yogur natural

Para el sirope de toffee

60 gr de mantequilla sin sal

60 gr de azúcar

70 ml de nata doble (por desgracia yo tuve que usar una normal, cómo molan las natas inglesas… ay)

Pasos:

1. Se mezclan el azúcar y la mantequilla (por alguna razón en las recetas que he leído especifican el instrumento de cocina…) con una cucharada de palo hasta que la mezcla sea homogénea y de color pálido.

2. Se añade el huevo.

3. Cuando esté bien incorporado el huevo, se añade la harina poco a poco.

4. Después el yogur y las especias.

5. Se engrasa una flanera con un poco de mantequilla, se echa la masa, se cierra la flanera, y se pone al baño María durante una hora. Para que la flanera no nos dé el día (al hervir el agua los dos metales de la olla y flanera son todavía una orquesta…), os recomiendo que pongáis un trapo antes de echar el agua. De esa forma, el trapo amortiguará cualquier sonido.

6. Sirope: Mientras el pudding está al baño María, se mezclan los 3 ingredientes en un cazo pequeño a fuego lento hasta que se disuelvan bien y se espesen un poco. Después dejé el sirope reposar hasta que el pudding estuviera listo.

7. Una vez el pudding esté listo, desmoldar con cuidado, verter encima el sirope y ¡¡servir inmediatamente!!

Y yo creo que no ha quedado mal, de hecho, no sé si quedarme con la primera foto o con la última, ¿con cuál os quedáis vosotras/os? :)

¡Buen fin de semana!

Día del bocata

O mejor dicho, #diadelsuperbocata en twitter, si ponéis esto la búsqueda os saldrán todos los participantes y todos los bocatas que están para que os caiga la baba…

Me ha pasado como con el día de las tortitas. Me he enterado algo justa de tiempo, y ni siquiera pensado en participar. No suelo comer bocatas por aquello de que trato de cuidarme (whatever). Pero ha sido comentando el peazo bocata de Lorentzero, cuando he caído en que sí tenía un bocata que enseñar. Pero no veía ocasión para una entrada de bocata en este blog. Hasta hoy :)

Hace tiempo que me lo comí al pobre. No pensaba hacerle fotos, pero al primer bocado me gustó tanto que decidí interrumpir el placer de zampármelo un momento y retratarle.

El pan es un pan de maíz que son muy dados a vender por aquí, está delicioso. El relleno, mozzarella fresca, pimiento amarillo asado y una pechuga de pollo a la plancha. Delicioso. De veras que sí. No necesité untar nada en el pan porque el pimiento y la mozzarella dieron la jugosidad al bocata. Templado está buenísimo.

Bueno, entrada corta, pero nunca viene mal hacer tributo a un momento disfrutado ;)

Actualización: Siempre es importante saber quién está detrás del evento y de esa forma acabo de descubrir a La Niña Pimiento, un blog recién estrenado que voy a seguir desde ya :) También están Patricia de Dime que es viernes y una tuitera, Rosa María G. ¡¡Gracias a las 3 por ser las anfitrionas de este evento!! Si queréis saber más de cómo se ha organizado o la lista de participantes, La Niña Pimiento está actualizando a tiempo real la lista de bocatas ;)