
Echo de menos escribir más. Así que he decidido remediarlo. Sí, mi cursito me tiene algo absorvida, pero trato de ser fuerte y hacer frente a todo. Este fin de semana la fuerza se escapó, no sé a dónde, pero me pasé el sábado en modo low energy, es algo que no me suele pasar, de hecho no recuerdo verme en situaciones así en el pasado. Quizás sea demasiado cansancio acumulado.
Sin embargo, el domingo me fui a Amsterdam. Iba con el motivo de acudir a una feria de arte de lo más “choking”, se llama Kunst Vlaai, que se diría /kunst flai/ y se traduciría como “pastel de arte”. Es un festival de artistas alternativos cuya visita fue recomendada de forma muy insistente por uno de mis profesores (que por cierto, me lo encontré allí). La verdad es que fue curioso lo que vi: Cosas interesantes, cosas bonitas, y por supuesto, cómo no, cosas raras e incluso algo desagradables (estas últimas las que menos). Me gusta mucho tener la excusa de ir a este tipo de exposiciones tan estrámboticas y ver trabajos nuevos, formas de pensar de otra gente :-) A ver si consigo sacar adelante el tercer blog que os mencioné de lo que hago en la escuela y veréis una pequeña muestra :-)

La cuestión es que ya que iba a Ámsterdam, de paso aprovechaba y visitaba un par de tiendas para un amigo invisible al que tengo que regalar. Mientras me acercaba a una de esas tiendas, mi vista se quedó congelada al divisar este local tan precioso que veis en las fotos. Por supuesto, no pude ni quise reprimir el deseo de entrar y ver si sólo la fachada era bonita, o también dentro era tan chulo. Juzgad vosotros mismos.

Me he enamorado. Siempre que veo negocios con tanto encanto, hago un tercer grado a quienes trabajan allí: es franquicia (no), de dónde es el dueño/a (Argentina), tenéis horno propio (sí), quién hornea (antes el dueño/a y ahora han contratado a alguien, que hace su trabajo, por cierto, muy bien)… Después de ver todo, que me preguntaran qué quería y responderles que lo sentía pero que seguía en el proceso de enamoramiento, después ya conseguí pedir, claro. Cómo no hacer gasto en un sitio así.

Vi que tenían salado, unos cruasanes rellenos con buena pinta (tenía ganas de algo salado). Así que pedí uno con mozzarella (y rúcula y tomate), me lo pasaron por el gril (que no por el microondas, cosa que llevo fataaaal thank god!!) y me lo sirvieron bien calentito.

Cómo no iba a probar lo dulce también. No fue difícil decidir, mirad qué pedazo de pastel / bizcocho de chocolate… Se veía húmedo por dentro aunque no llevase relleno. Impresionante. Confirmo la humedad y textura, tremendo. De los mejores que he probado.
Pero por si fuera poco, vi que tenían café cortado en la lista de cafés. Decidí darles el beneplácito de la duda y probar. Pedí que no me pusieran espuma (aquí la espuma del café la echan “de pega” encima del café ya hecho…). Qué emoción, el café estaba bueno también. Es el segundo sitio en el que sirven café que me guste desde que vivo aquí (el primero en una cafetería portuguesa ;-) ). Me dijo un chico de mi clase que es groupie del café que a los españoles e italianos nos gusta el café muy tostado y que ese gusto nos diferencia mucho de otros países. Parece que va a tener razón ;-)

Otro detalle que me encantó de este lugar es que tenían una jarra con agua y vasos para que quien quisiera se sirviera :-)

Es algo así como el lugar que me encantaría tener a mí en alguna vida. ¿Será en esta? A veces me lo pregunto. Me alegro de ver que hay quien comparte ideas bonitas conmigo aún sin que nos conozcamos, y más importante aún que los lleva a cabo y los encuentro de forma casual ;-) Dan un soplo de aire fresco a las ganas de empezar proyectos, a la inspiración.
Según escribo las líneas anteriores, mi nivel de conciencia de que que estoy en ello, camino de mis sueños, aumenta. Tengo claro qué sensaciones quiero conseguir cuando llegue a mis sueños, pero no sé bien todavía en forma de qué serán. Soy consciente de ser una privilegiada y poder emprender esta cruzada y de que haya quien crea en mí y me apoye. Eso sí, mientras estás en ello, resulta que el famoso camino (hacia donde sea) no es tan fácil, cuesta, requiere sacrificios (y no solo de una misma, por desgracia…), pero lo importante es luchar y no abandonar.

Ah, si habéis conseguido llegar hasta este último par de líneas, os felicito. Si además compartís el tener un sueño, contádmelo, si además queréis hacer algo, ¡contádmelo también! Nunca se sabe :-)
Melly’s Cookie Bar
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