Encuentro blog #2 ¡Regalitos!

Hace unos días estuve en Madrid de visita. Quedé con mucha gente, entre ellas, estaban mis queridas blogueras Akane, Laura, Paloma y Carol (no pudo venir, pero nos acordamos mucho de ella ;))

Lo cierto es que esta vez no os voy a contar lo que hicimos las 4 la semana pasada, sino lo que hicimos las 5 hace casi 3 meses ya, el 17 de junio. Nuestra cita fue resultado de una coordinación de agendas muy compleja ;) Quedamos en Harina, uno de mis sitios favoritos en Madrid, en plena Puerta de Alcalá. Comimos allí y pasamos un rato muy agradable.

Queríamos haber horneado todas algo para intercambiar, pero a Carol y a mí nos resultó imposible. Aún así, nos llevamos algo que probar porque Akane, Paloma y Laura sí que habían podido :D

¿Adivináis lo que son? Los macarons violetas de la izquierda los trajeron Laura y Paloma. Las galletas doraditas de la derecha las trajo Akane. Me pareció genial probar algo que han hecho personas que disfrutan tanto como yo de la cocina, me resultó algo inédito ;) Tanto, que antes de zampármelas en el autobús camino de vuelta a casa, me contuve hasta llegar a casa, donde les hice unas pocas fotos. Esas fotos, hasta hoy me había sido imposible sacarlas de la cámara, porque no tenía ni dónde guardarlas… ¡mi ordenador murió en esas fechas! Menudo desastre.

Lo monas que había envuelto Akane las galletas para la ocasión :D

Las galletas suizas de Akane, que eran una monada y tenían un sabor muy agradable, a mí me gustaron mucho para desayunar y tomar alguna en la oficina :)

La currada de macarons de Laura y Paloma.

¿No son monísimas? Nos dejaron 2 sin relleno para que lo pusiéramos a nuestro gusto.

¡¡Estaban deliciosos!!

Laura y Paloma publicaron una entrada muy completa de cómo hacer los macarons, ¡a ver si consigo que me salga así algún día!

Akane también publicó su receta de sus galletas suizas, llamadas Mailänderli (me ha chivado el nombre en un comentario y ya he encontrado la receta) ;)

Espero que os hayan gustado los recuerdos de hace 3 meses… ¡3 meses! ¿de verdad? Me parece que fue ayer, y toda mi vida ha cambiado tanto en tan poco tiempo…

Take Away #2

Con este nuevo lunes, vuelvo a la recién inaugurada serie de la comida para llevar. En mi caso, la comida rápida la tengo relativamente superada. Cada vez me apetece menos (que no siempre, claro ;)) ir a por hamburguesas o pizzas a las cadenas habituales. Por ejemplo, de pizzas tengo cerca de mi casa un italiano de los “de verdad”, con la Mamma y los bambinos, que hacen que te sientas miserable por haber estado tomando Telepizzas tanto tiempo ;)

Hace algo más de un mes, en una de las visitas de Alguien nos fuimos de excursión a Aluche para quedar con unos amigos, y de paso, coger unas empanadas que yo no había probado antes. Cuando entramos al sitio en cuestión, Zabala, estaba a reventar de gente del barrio cogiendo empanadas más y más grandes. También tenían tartas, se veía un poco al fondo del local el lugar de trabajo y los cientos de empanadas que no dejaban de circular. Era impresionante.

Era complicado decidir, pero finalmente me decanté por una de atún con queso y una dulce de manzanas, pasas y almendras. No sé cuál de las dos estaba más buena, muy generosas de relleno y además jugoso. Todo muy natural y artesanal.

Ah, también cogí para mis padres una de atún normal y una de pulpo, muy buenas también. Os enseño los rellenos de las que nos quedamos para casa:

Atún con queso

Manzanas con pasas y almendra

Alguien se fue y quedó de la de manzana, así que me llevé un par de trozos para desayunar y convidar a dos compañeras, a las dos les encantó la empanada dulce.

Volveré a hacer otra excursión seguro, merece la pena :D

¿Conocíais Zabala de antes?

¿Qué os parece su eslogan? ;)

Nespresso 4# Descafeinatto Intenso

No soy una persona a quien le guste mucho el descafeinado, prefiero tomar “café-café”. Pero cuando tuve en mis manos todas las variedades de Nespresso, me llamó la atención que tuvieran una gama de descafeinados. En mi caso, procuro no tomar más de un café al día. Así que si me he tomado uno en la oficina y después de comer me apetece otro, me tomo uno descafeinado. Sin duda, esta variedad es la que más me gusta de las 3.

La descripción de Nespresso del aroma de este café es la siguiente: “Altamente tostado, revela sutiles notas de cacao y de cereales tostados sobre un cuerpo denso… Gran riqueza aromática perceptible en la crema y el café”.

Es un acierto total. Tiene un sabor intenso, con recuerdos al cacao y una crema estupenda, densa (aunque no tanto como el Ristretto ;))

La intensidad es de 7/10.

De nuevo insistiré que según las normas este café también se puede tomar con leche, así que me lo tomo cortado en este juego de tazas del que me enamoré en las rebajas. Ahora en vez de ir a Zara, voy a Zara Home de rebajas, jajaja ¿Qué os parece?

Las pastas que veis al lado de la taza son de Nunos, qué pesada soy, lo sé. Pero cuando me tomé ese café tenía un par de tardes libres y me acerqué a probar las pastas de allí. Espectaculares. Cierto es que la siguiente vez que fui, por alguna razón que desconozco, las variedades se habían reducido bastante y mis favoritas no estaban :( (había mini scones y muchas pastas con chocolate y base de cacao). Y no las he vuelto a ver las otras veces que he ido… qué pena.

¿Y vosotros, sois de descafeinados o no?

También conozco a los de “descafeinado de máquina, por favor” y a los de “de sobre, por favor” ;)

Experimentos de la humanidad

¡Ya es miércoles! En primero de carrera (2002) me apunté a una asignatura de libre configuración llamada “Comportamiento del Consumidor”. Trataba sobre el Márketing de Producto. La docente trabajaba en Coca Cola, y todo lo que decía en clase me parecía genial, muy cercano al mundo real y súper interesante. Una de las cosas que dijo en aquellas clases es que España es un país realmente complicado para innovar en cuanto a productos alimentarios. Nos contó que, por ejemplo, había muchísimos sabores de Coca- Cola y Nestea que en España había sido imposible implantar. Nos habló de la última generación de aguas con sabores que estaban intentando traer a España que eran un exitazo en otros países europeos (ese mismo verano recuerdo estar en Londres y comprar agua de mango y melón :D no me gustaron nada, todo sea dicho, jaja). Creo que el único agua con sabor que ha sobrevivido aquí es el de Limón. Pero es que a mí las burbujas… Y con lo rica que está el agua tal cual… ;P

Las patatas fritas son otra gran batalla. En España consumimos muchísimas patatas fritas, ¡pero casi siempre son las mismas! Me hace mucha gracia haber visto el mismo proceso que con las bebidas: Cuando estuve de erasmus (2005) y me estaba volviendo a España, estaban comenzando a comercializar las patatas Thai o con sabor a curry y no sé qué. Poco después vi que empezaron a poner productos de Lays similares. Y nada, que no, que el sabor con mayor éxito han sido son las Lays de Luxe al punto de sal, que no tienen sabor añadido, sólo son más crujientes xD Y por supuesto, si hablamos de sabores, el rey por aquí mantiene su trono: El sabor a Jamón. ¿No es gracioso?

Cierto es que han conseguido mantener sabores como la Receta Campesina, Vinagre y Sal (muy británico éste), York’eso (me acuerdo que me regalaron una muestra en 1º de carrera en la universidad). Pero muchos sabores se quedaron por el camino. En EE.UU este tema es otro mundo. Ya os dije que intenté probar algunos sabores este verano (probé de jalapeños y no sé si alguna más), chips de pan de pita, había patatas de varios colores además de los millones de sabores, pero es que me cansan mucho las patatas fritas.

El caso es que lo están volviendo a intentar. Con dos sabores diferentes: Mojito y Cheeseburger. Hace unos días vi en Twitter que Nebulina las había visto. Esa tarde yo tenía que hacer la compra y las busqué. Iba con mi hermana y para que no se muriera del aburrimiento le pedí que las buscase, ella pensó que era broma cuando se lo dije. Al rato, vino muy emocionada con las de Mojito y de paso las de Cheeseburger :)

Mi(s) hermana(s) creo que son el público objetivo para este tipo de cosas. De hecho, cuando estudiaba en la universidad cada curso al menos una vez venían camionetas con bolsas llenas de muestras de productos nuevos en el mercado (por ejemplo, la leche de soja Vivesoy pasó por allí poco antes de lanzarse al mercado, las York’eso también).

En cuanto llegamos a casa de la compra mi hermana quiso abrir las bolsas y probar las dos variedades de patatas. Así que hicimos la cata. Cuando las probamos, me recordó al momento de la película Charlie y la Fábrica de Chocolate, aquel en que la niña rubia empieza a comer un chicle y va conociendo sabores completamente distintos. Eso nos pasó a nosotras.

Mojito: Hierbabuena, algo levemente dulce, patata.

Cheeseburger: Pepinillo, ketchup, cheese (leve), patata.

Sobraron. Mi hermana dijo que mejor cheeseburger, al principio pensé igual que ella. Pero después picoteé de las de mojito y ya no me chocó tanto el sabor y me gustaron más. Llevamos a mi otra hermana y ya de paso probaron mis padres. Creo que les gustó más la de cheeseburger también.

Yo probaría unas de gazpacho, a ver qué tal (de hecho, os confieso que lo he enviado a la web, por si acaso ;))

¿Habéis probado vosotros estas patatas? ¿Qué os han parecido?

Take Away #1

Hoy lunes, inauguro una nueva serie de entradas: Take Away. Comida para llevar, algo muy habitual en mi vida además de la cocina casera. Reconozco que tengo cierto reparo a sacar la cámara en un restaurante o lugares donde venden comida. Lo he hecho varias veces, pero como soy tan pesada, me da apuro estar tanto tiempo sacando fotos (que si esta queda bien, que si esta no, que si el encuadre, la composición, la luz, blablabla…). Por lo que,  cuando hago fotos en restaurantes pasa lo siguiente: me dan permiso (siempre pregunto) y hago un par con mucha prisa y apuro, compro / como, sonrío, doy las gracias y me largo. No me termino de sentir cómoda.

Sin embargo, no me importa coger cosas para llevar y hacerles una foto antes de que amigos, padres, hermanas o el mismo Alguien se lo lleven a la boca. Ejemplo, cuando vamos a un mercadillo de comida y cada uno se coge una cosa porque se muere de hambre. Ahí está Ana para decir: ¡¡¡¡Ehhhhh!!! Espera, que le voy a hacer una foto. Ojos en blanco del personal y respuesta: Joe, Ana, que tenemos hambre… date prisa… En estos caso, no sé por qué, no me da tanto apuro ;) Luego les digo: Huy, me ha quedado mal la foto… Ay, espera, espera, una mas… Joeeeeeeeeeee, Anaaaaaaaaaa, que me muero de hambre…

Ay, qué paciencia tienen los pobrecicos.

Es más fácil cuando me compro algo yo sola, claro. Ahí nadie se queja. Me puedo soportar a mí misma (de momento al menos). Imaginaos hasta que punto ahora cuando os cuente cómo fue mi primera visita a Harina.

Era un viernes con amenaza de lluvia. El autobús me dejó en Colón, como siempre. Mi pensamiento en ese momento fue el siguiente: Paso por el Delina’s y me cojo un sandwich rico o un wrap. Ni rastro de algo interesante en el Delina’s, las neveras estaban vacías. Perdón, corrijo, quedaban 3 sandwiches que nadie quería (jamón y queso), claro, eran más de las 16 horas un viernes. Mi dignidad gastronómica me impidió cogerlos aunque me moría de hambre en ese momento.

Por lo que, me puse a andar mientras chispeaba, crucé la esquina de Goya con Colón y entonces tuve un nuevo pensamiento: Voy a ir a Mallorca, ahí seguro que tienen algo bueno a estas horas. Total, que ya estaba en Jorge Juan subiendo, cuando el chispeo se hizo algo más intenso. Ya en Serrano, mientras miraba el escaparate de la tienda de Loewe, también noté que mi pelo se estaba empezando a mojar. Conclusión: Ana, ya no chispea, llueve. Es una lección aprendida de los ingleses: hasta el momento en el que pelo se te moja (i.e.: chorrea) no se denomina lluvia. El chispeo, ni leve ni intenso, merece un paraguas. La lluvia sí. Pero total, si en Madrid nunca llueve fuerte (#@*+^). Cogí un autobús pensando: Bueno, me deja en la puerta del Mallorca. Pies mojados. Otro pensamiento: Pero por mis narices como algo rico este viernes. Así soy yo. Bueno, pues por suerte me confundí  y el autobús pasó de largo del Mallorca. F*ck. Acabé en la Puerta de Alcalá. Y la puerta del Harina enfrente de mis narices. Una provocación a la que no podía negarme, llevaba meses pensando en acercarme, pero nunca me daba tiempo. Me di una vuelta, miré todo, pregunté, y al fin, compré comida.

Como apreciaréis por la fotos, no comí nada allí. Después de pagar y charlar con la chica de la caja, me fui a casa, me sequé los piés (sí, también los piés, resulta que los zapatos esos que dejan respirar el aire también dejan que el agua llegue igual de bien…). Y no pude remediar captar, dentro de mi pesadez, el momento de probar las delicias de Harina.

Me compré sandwiches (mejores que los de las sobras del Delina’s dónde va a parar). Os cuento los sabores a continuación:

- El pan naranja es de tomate relleno de más tomate (triturado, poco para no pringar (¡bien!)) con jamón serrano (normalito de calidad, (¡mal!)). Una jamón algo más rico habría hecho de este sandwich maravillas.

- El pan amarillo no recuerdo de qué era, aunque sí recuerdo el relleno. Queso crema con una loncha generosa de salmón, más gruesa que los panes. Sin duda, el que más me gustó.

- El pan verde de espinacas, con pollo y curry. Me avisaron de que el pan estaba más inflado y húmedo por la salsa. Estaba bien, pero no me convenció.

- El pan marrón era con arándanos y estaba relleno de roast beef, mostaza y rúcula. Me encantó, después del de salmón, claro.

Pero no me iba a llevar sólo eso, cómo no.

¿Cómo no iba a llevarme postre? Si es que tienen una parte de la tienda completamente llena de tartas muy apetitosas…

Me llevé una porción de Carrot Cake. Un mini-punto menos para quien la empaquetó, porque se aplastó y pegó el frosting de la tarta al plástico. ¡Jo!

Estaba bastante buena a pesar de todo ;P

Por último, compré para desayunar unas cookies, que, por cierto son un poco caras, pero es que al tocarlas vi que estaban blanditas :D A parte de preciosamente bien envasadas. No vale la pena el dinero gastado. No, no.

Y ya, por fin, me comí los sandwiches y la tarta. No sin antes dejar el recibo de lo que me costó, para luego no equivocarme en cantidades.

Así fue.

He vuelto varias veces, y he probado más cosas: Su limonada, su terraza, las empanadas (una de queso con cebolla deliciosa), brownie. Cierto es que cuando hay más gente los camareros andan agobiados y tuve que esperar más para que me cobraran, y eso que no estaba en mesa esa vez. Mi próximo objetivo es ir a desayunar un sábado prontito allí :)

Cuando mi madre cuando lea esto, me va a llamar para darme una colleja telefónica…

¡Que sea leve el lunes!

Segunda parte de Nunos…

Las maravillosas mini-torrijas eclipsaron la atención hacia esta maravillosa tarta de fresas con yogur de la misma pastelería. No os la quería dejar de enseñar porque me pareció impresionante.

Además de lo atractiva visualmente que era, su sabor era excelente. Con una textura suave, maravillosa, nada pesada. Deliciosa*

(*) Mi abuela estaba emocionadísima con el sabor, mi madre estaba alucinada con el exterior y las gotitas tan vistosas de fuera, a mi padre le encantó también.

Precio: 27€ pero muy bien pagados. Nada que envidiar a muchas tartas de Mallorca (y mira que soy fan de Mallorca también). Son dos estilos distintos.

Os dejo el corte a continuación.

Yo creo que sí, que ya me he decidido y puedo decirlo:

¡Os presento mi nueva pastelería favorita de Madrid! Nunos**

(**) Y no, no me llevo comisión :P

Y cuando crees que ha acabado…

Resulta que no, que la Semana Santa culinaria ¡casi no ha hecho más que empezar!

Espero no resultar muy pesada con las torrijas, enseguida veréis que mi vuelta a las torrijas tiene una pequeña lógica (pequeña). Primero la historia: Érase una vez Ana diciéndole a su madre que ella se encargaba del postre del domingo 1 de mayo, por cierto Día de la Madre. Ana tenía claro el postre: Tarta de batido de fresas. Sencilla, ligera, rica. Se puso a hacerlas y la gelatina no cuajó… :(

No, no me cuajó la gelatina. No me lo podía creer, nunca me había pasado. De lo mal que me sentó me fui a mi nueva pastelería favorita, Nunos a por alguna tarta para compensar, porque ya no habían comprado postre, claro.

¿Y qué me encontré en la puerta? Un letrero que decía lo siguiente: Premio a las Mejores Torrijas 2011.

¿Cómo?

He aquí una muestra de ellas, claro. ¿Cómo no voy a probarlas? Es más, en mi familia son grandes fans de las torrijas, así que me llevé otra caja un poco más grande para mis padres. Triunfó :D (más que la tarta incluso).

Lo mejor: Los 11 sabores: Sacher, Ópera, chocolate y café, roscón, brioche a la plancha, limón y gengibre, frambuesa, Savarin , Tatin, yogur, croissant y queso.

Y el ránking: 1) Roscón, 2) Brioche a la plancha (con toque de vainilla bourbon), 3) Frambuesa, 4) Queso, 5) Limón y gengibre (era lemon curd, hummm), 6) croissant, 7) Ópera, 8) Sacher, 9) Tatin, 10) yogur y 11) Savarin.

Os informo, eso sí, de que el precio fue carillo, será por el premio, pero el precio del kilo es de 29€ y una de cada variedad me salió a 11,30€. También os aseguro que valió la pena. El lunes llevé por allí a una amiga y tampoco pudo resistirse ;)

Ah. Encima tenían la variedad que me faltaba por probar de torrijas: ¡¡La de miel!! Y me llevé otra de vino para comparar con San Onofre ;)

Las de miel: Muy buena, mi desayuno del martes-lunes. Me encanto, aunque me da miedo decir que no me parecía miel, sino albaricoque dulce lo que hacía brillar la torrija. Además, la miga estaba perfecta, a mí me gustan sin que chorree almíbar :) De hecho, esta torrija era seca y ¡yo encantada!

Las de vino: Muy rica, mi desayuno de hoy, pero no me ha sabido a vino ¿? Más bien un leve toque a naranja y leche… Desde luego ni siquiera se acercaba al sabor de la de San Onofre…

Sábado de encuentros Encuentro Blog #1

Hoy, aunque es lunes, estoy en casa con un buen trancazo.

Os quería contar que el sábado tuve dos encuentros. Uno por la mañana y otro por la noche, uno outdoor y otro indoor. El de la mañana y outdoor fue con mis querídisimas amigas blogueras Akane, Carol, y Laura y Paloma. Ha sido un placer conocer a todas ellas (y repetir con Laura y Paloma :D). Nos lo pasamos estupendamente bien -aunque mi cuerpo no opinara igual, se quejaba, pero no quise hacerle caso, ¿cómo me iba a perder conocer a estas chicas tan majas?-. Jo.

Os detallaré nuestra ruta de la mañana. Quedamos en Happy Day Bakery, vimos la tienda, nos llevamos algunas cositas para casa. Como estábamos en la zona de Malasaña y Carol nos puso los dientes largos hace un par de semanas con esta entrada, fuimos también a Spicy Yuli. La última parada fue en Margó.

Fue una mañana muy divertida, es genial poder compartir el gusto por las mismas cosas con gente que aparentemente conoces de nada, aunque en realidad no es así, ya que leer a una persona a diario acerca mucho. Chicas, ¡espero que sea la primera quedada de muchas más!

Os cuento un poco más acerca de los sitios:

Happy Day Bakery: Una tristeza que la chica que atendía se había dejado el Happy Day en su casa… Nos fuimos un poco decepcionadas. Eso sí, la tienda era preciosa, parecía de cuento de niños pequeños, con tanto color pastel y decoración tan infantil. Los cupcakes que vendían tenían un frosting con, para mi gusto, un exceso de colorante (azules muy azules, por ejemplo), pero muy monos. Yo cogí 4 (Carrot cake, limón (estos dos primeros llevaban dulce de leche como frosting), red velvet (frosting also cercano al cream cheese frosting) y chocolate (un frosting de sabor indefinido azucarado con colorante naranja)) y un trozo de brownie cheesecake para la cena.

Mi conclusión: No volveré. Sorry! He probado cupcakes mejores y conocido a dueños (o persona de contacto con el público) mucho más amables.

Spicy Yuli: Qué sitio más agradable, tanto por sus productos, buen gusto en la decoración y dependientes. La dueña no estaba pero los dos chicos nos atendieron estupendamente. Fue horrible no poder comprar toooodo :D Yo compré lo siguiente:

Pimienta Rosa

Condimento cajún

Mostaza en polvo

Aunque me quedé con las ganas de la mezcla de pincho moruno y de cous cous… Y por si acaso vais pensando en comprar pimienta rosa, os informo que es un sablazo… ¡¡6€ por 30 gr!! Yo me llevé 20 gr, porque ya me daba cosa arrepentirme.

Me encantó. Si pudiera ponerle una pega sería la siguiente: No viene en ningún sitio la composición de las mezclas de especias… Me encantaría saber qué lleva la de cajún, o la de pinchos morunos, o una que se llamaba tarta de manzana. Podías adivinar si te abrían el bote y metías la nariz a oler, pero nada más. Los precios son muy económicos (salvo la dichosa pimienta rosa, qué suerte tengo :P) y gente muy maja. Vuelvo seguro a por las dos otras mezclas que no compré ;)

Margó Salón de Té: El sitio está exquisitamente decorado y se respira el mismo ambiente que en un salón de la alta alcurnia inglesa típica de películas antiguas. Todo es muy ideal. Tienen unas tartas que da gusto verlas, variedad de tés… También venden menaje, aunque por un ojo de la cara… ejemplo: un cubretartas de cerámica precioso: 125€. No apto para mi bolsillo, y precios similares, todos muy exagerados.

Tienen un saloncito muy agradable en la segunda planta, y allí nos tomamos un té. Unas probaron los macarons, otras muffins… yo pedí un trozo de tarta red velvet, la ración fue muy generosa y estaba muy buena.

La única pena es que la pobre camarera no se conocía las tartas (la red velvet la describió como “tarta de vainilla con chocolate blanco” ¿?), y tuve que subir y bajar varias veces a preguntar qué tenían.

Los precios del salón no eran tan desorbitados como los del menaje. Aquí imagino que sí que volveré, llevaré a alguien que le haga ilusión (ya tengo algunas personas en mente ;)).

De ahí ya nos fuimos cada una a nuestra casa. Ellas hicieron muchas fotos de todos los lugares a los que fuimos, así que en cuanto publiquen, las enlazo, para que tengáis más información de los mismos lugares vistos por otros ojos ;)

¡Ha sido un placer compartir la mañana con vosotras!

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Por la noche fue el plan indoor. Invité a unas amigas a cenar a casa y en una de las tantas conversaciones, les confesé la existencia de este blog :D No tengo fotos de la comida, aunque sí del postre. Eso sí, os aviso que son terribles, me he pensado mucho si adjuntarlas. Odio la luz de la cocina, pero quería que viérais los cupcakes que me llevé del Happy Day Bakery. No me lo tengáis en cuenta…

Y ayer domingo, fue día de no hacer nada, cancelar una comida que teníamos Alguien y yo con unos amigos (¡lo siento!), de moquear, no medicarme sin parar… Súper divertido. Tiene pinta de que hoy va a ser igual de emocionante, espero que el vuestro sea mejor ;)

Actualización:

Si queréis ver el sábado a través de otros ojos: de los de Akane, de los de Laura y Paloma y de los de Carol.

Agradecimientos y recuerdos de la mesa de Nochebuena

Ya hemos pasado la primera fase de las fiestas. De hecho, es mi parte favorita. Siempre lo celebramos en casa de mis padres y desde hace bastantes años, con mucha ilusión, me he autoproclamado responsable de postres y entrantes.

Este año la parte dulce fue comprada (tartas heladas buenísimas, que se supone llenan menos, caen mejor después de una gran comilona). Por lo que donde más ahínco puse fue en los aperitivos, también fue donde más me acordé de vosotros, los blogueros :) Llevaba tiempo haciendo recolecta de recetas e ideas que me iban gustando de diferentes blogs que leo. Todas han ido quedando recopiladas en mi delicious con la etiqueta de Navidad. Después envié un e-mail a mi madre para su aprobación (cada vez está más tecnológica, así da gusto :D) y sabia opinión de cuáles de todas las opciones serían más populares en la mesa.

Los escogidos fueron los siguientes:

Los orejones con cabrales de Sara, autora de Cocina para Emancipados (en mi caso, rebajé el cabrales con queso Filadelphia porque era demasiado fuerte para nosotros).

El crujiente de jamón serrano con crema dulce de castañas que hice para el HEMC de castañas de hace unos meses.

La estrella de los aperitivos fueron los pimientos verdes con jamón york y queso (podríamos llamarlos “pimientos mixtos” ;)) de LocadeBarna, autora de Mi Blog de Pintxos. Tenían un sabor delicioso, y la receta no puede ser más sencilla. En la receta original son rollitos, pero a mí me resultó más fácil hacerlo a modo de lasaña o sandwich.

El otro triunfador de la noche fue el vermú blanco en gelatina de Dolorrs, autora de Blog de Cuina. Cuidado si lo hacéis, ya que os informo de que el vermú en gelatina también “pega”. Hice otra prueba con otro recipiente y quedó muy bien, así que lo reservo para otra entrada.

Tomamos más entrantes, pero algunos no los enseño ahora porque fueron fotografiados antes de salir de casa y los pondré en otra entrada para no cargar mucho esta. Otros no me dio tiempo a hacerles fotos individuales (aunque están en la foto de la mesa): Por ejemplo a los rollitos de salmón con gulas (que estaban estupendos), el pan de ajo (fue devorado calentito en menos de 10 minutos) y el pulpo con pimentón que me encanta…

Me he propuesto para otro año captar en condiciones los platos principales. De entrante tuvimos el ya clásico de cocktail de langostinos para unos y salpicón para otros (somos una familia de gustos muy variados, aunque ganó el cocktail al salpicón, jeje). De plato fuerte fue un roastbeef con champiñones muy bueno también. Como podréis apreciar, en mi casa no se queda nadie con hambre, jaja.

Por último, no puedo evitar acabar contando una anécdota de este año. Os pongo en contexto: Tengo 26 años y he celebrado 25 Nochebuenas con mi madre. Pues bien, ha sido este año 2010 cuando que me he enterado, por pura  casualidad, de que existe una celebración previa, paralela -casi clandestina, diría yo- a la nochebuena en mi casa. Este evento consiste en que mi madre, mi tía y mi abuela se juntan en la cocina y se toman, a modo de festejo independiente, nada más y nada menos que un aperitivo de ¡¡¡¡¡ostras!!!!!(veáse prueba visual más abajo).

Esta nochebuena les vi por primera vez preparándolas (hasta les hice una foto, como podéis apreciar a continuación) y cuando terminó la cena exclamé: <<Mamá, ¡se te han olvidado las ostras!>>. La expresión facial de mi madre, de absoluta sorpresa, tapándose la boca y fue acompañada de la siguiente respuesta: <<¡pues nos las hemos comido! Vaya, pues lo hacemos todos los años, y pensábamos que no te gustaban>> 0_o Qué fuerte, ¿no? 26 años viviendo en la ignorancia…

Por si acaso, ya he reservado mi plaza en el encuentro gastronómico clandestino de 2011 :D

Y llegó la hora de volver…

Ya estoy por aquí de nuevo. Ya estoy preparando entradas sobre Nueva York, y sobretodo, del botín que he traído conmigo :D

La foto es del desayuno del sábado, en Madrid de nuevo.  Encontrando un espacio de luz natural en el que hacer fotos en mi piso. Creo que al fin lo he encontrado. Propósito cumplido.

En fin, espero que no se os haga muy dura la vuelta de vacaciones, esperemos que el próximo fin de semana llegue ¡¡muuuuuy rápido!!