¡Feliz día de la Almudena a todos los madrileños!

Como os dije en la última entrada, el viernes tuvimos visita, mi mejor amigo se vino desde Rusia a pasar el puente que tienen allí. Ayer se fue, pero ha dejado un buenísimo recuerdo de lo genial que lo hemos pasado estos 4 días. Además hemos hecho visitas a otras pueblos ciudades, de las que os hablaré en otras entradas (por los descubrimientos gastronómicos ;))
Cuando mi amigo me dijo que si quería que trajera algo de Moscú, tuve clara la respuesta: smetana y cualquier cosa favorita suya de comer. Él es un goloso extremo, así que aparte de la smetana (que me dijo que sólo la toma con el borscht), todo lo demás fueron dulces rusos.


La smetana la tomamos con blinis, los cuales nos cocinó él mismo (a pesar de ser un negado para cocinar, hizo el esfuerzo por nosotros, así que yo hice de pinche esa vez). Para mi sorpresa, eran muy parecidos a los crepes franceses, en cuanto a tamaño y sabor, nada de tortitas pequeñas, que es lo que sale siempre. Estaban muy buenos, y tomé uno con smetana, y me gustó mucho. Aún así, sobró smetana, pero ya tengo planes para ella :D En cuanto al sabor, es una nata agria que me recuerda a la creme fraiche, aunque no es exactamente igual.
Más cosas que trajo:
“Turrón de cacahuetes”, no recuerdo el nombre y mis pobres recuerdos de los sonidos del alfabeto cirílico me dicen que mejor no poner nada a hacer el ridículo. Ya le preguntaré y os digo. Me dijo que este dulce se suele tomar con té, tal cual, a trocitos. La verdad es que el olor engaña, porque huele mucho a cacahuete, y pensé que sería una mantequilla sólida, pero es más seco y la textura es crujiente, con caramelo. Claramente empalaga, pero está bueno. Aunque me da miedo tenerlo cerca, jaja. Lo tomaré a la vuelta de correr ;)

“Nubes de vainilla”. Le dije: Oops, no me gustan las nubes. Y él contestó: A mí tampoco, pero esto está buenísimo. ¿Os acordáis de estas fresas - chuches? El relleno era muy similar, lo que pasa que el sabor (y olor) a vainilla es delicioso, muy natural. Me dijo que había más sabores, pero que para empezar estaba bien con la vainilla. Estoy de acuerdo :)


Además la chuche en sí, visualmente me parece atractiva, sin colores raros, forma sencilla, y el envoltorio me parece precioso (añadido a mi amor por el alfabeto cirílico, qué precioso es… Aceptaré que me llaméis enferma por la foto del teclado de su móvil ;)
Y el último regalo azucarado ruso es una tableta de chocolate llamado “Alonka” (de este nombre sí me acuerdo y es fácil de leer), por lo visto es un chocolate muy conocido allí. El dibujo de la niña dio de sí para varias conversaciones, ¿no os choca mucho ver una niña sin sonreír para presentar un chocolate? Quiero decir, a mí al menos siempre me ha llegado el mensaje publicitario de chocolate = niños felices. La niña de “Alonka” está seria. Eso sí, me parece muy auténtico, muy URSS.
En las onzas venían grabadas las palabras “octubre rojo”, la fábrica de dulces más importante de Rusia. El chocolate estaba bueno, en sabor me recuerda al nestlé, pero aunque este era con leche, el color es más oscuro y me pareció menos dulce.

¿Qué os parecen todos estos dulces?
¡Vivan las visitas! Este próximo sábado más, tendré a mis padres aquí :D