Mientras en España estáis loquitos con los roscones (ya veremos si me da tiempo este año) yo os cuento mi gran visita de estas Navidades :-P

Cuando estuvieron mis padres y mis hermanas de visita estas Navidades, nos fuimos a la frontera de Holanda con Alemania a una ciudad llamada Aquisgrán (Aachen en alemán). Para mí lo más divertido del viaje fue llevar a la familia al completo (perro incluído :-D) en una furgoneta de este estilo, eso fue buenísimo, 2 horas y media de viaje que me encantó conducir.
Elegimos Aachen porque es lo que más cerca nos pilla y no queríamos hacer un viaje mucho más largo, por supuesto, un punto muy a su favor es que esta ciudad alberga una fábrica Lindt. Desde 2011 que Alguien fue de excursión nada más llegó a Holanda, estaba en un sinvivir por visitar Lindt. No entré a la fabrica como tal (en la que también se pueden hacer visitas guiadas, pero había más cosas que ver de Aquisgrán y decidimos pasar solo a la tienda, lo cual fue suficiente :-P).
Antes de ir para allá prometí que publicaría el consiguiente botín, así que allá va:
Lo que sabía que compraría

Sin duda mi tableta más favorita de todas. Unos cuantos diréis: buah, aficionadilla, chocolate blanco, venga ya… Yo tampoco soy de chocolate blanco hasta que vi un chocolate blanco de calidad cambia todo. Esta tableta es de lo mejor que he probado: con las almendras y el caramelo… No tengo palabras. Además debo de decir que un pequeño caprichillo que me daba a veces en Madrid. Los viernes por la tarde si venían mis hermanas a dormir a casa, cenábamos pizza o chino y una de estas tabletas mientras veíamos una película en el sofá. Esta tableta no me trae a mis hermanas los viernes a Holanda (y no os imagináis lo que las echo de menos), pero me aporta una parte de un magnífico recuerdo.

Principalmente sabía que quería una tableta con chili. La probé hace unos años en casa de nuestro amigo Guilhem (que se ha hecho blog, ¡al fin! ya veréis cuando empiece a publicar más) y me encantó. La de sal fue amor a primera vista y ya os puedo decir que está deliciosa.

Lindor rojos porque son los únicos bombones que le gustan a Alguien (sí, afirma que no le gusta el chocolate nada más que en forma de Lindor y de chocolate a la taza ;-)), ¡¡Lindor de pistacho!! (me los trajo Alguien de su visita y quedé enamorada. Qué buenos están…) y Lindor de Canela y cardamomo (estos no los conocía, pero tuve que cogerlos jaja)

Esta tableta es la clásica de los clásicos. Pero es la culpable de que me guste tanto esta marca de chocolates. En realidad, la culpable de verdad es mi abuela, que la compraba para la visita dominguera de nietos. El chocolate se te derrite en la boca y tiene ese sabor tan… Lindt. Por cierto, os preguntaréis por qué no compro en un supermercado estas cosas… es que en Holanda NO VENDEN LINDT. ¿Por qué? Ni idea, pero en el supermercado lo más exótico es Milka y Cote D’or… Además la fábrica tenía unos precios para caerse de culo (algo importante también, claro).
Compras improvisadas tipo 1: clásicos

Sabía que improvisaría al entrar. Quise llevarme algo más clásico y a poder ser del tamaño de un bocado (para el café, tomar con amigos, etc).

Estas láminas son una buena opción. Cogí el variado de sabores, pero también había de un solo sabor.

Siempre he mirado con cierta *** las estanterías de bombones, sobretodo siempre me preguntaba cuánto de ricos estarían los bombones Lindt. Siempre me preguntaba si lo bonitos que son es directamente proporcional a su sabor… Ya os lo diré ;-)
Compras improvisadas tipo 2: Pruebas en pequeñas dosis

Sabía que iba a haber muchos sabor que no habría probado. Por lo tanto, quise tener mesura y de lo que sabía que quería probar traté de llevarme cantidades muy pequeñas. Por ejemplo de estos bombones de chocolate blanco con champán. No pueden estar malos :-P y además la cajita costaba 50 céntimos. Vamos, un pecado no cogerlos jaja.

Para pecados, estos sabores nuevos que te plantaban nada más entrabas por la puerta… chocolate con cheesecake de fresa o con cookies o con caramel brownie. Es decir, una auténtica marranada. ¿Cómo no lo voy a probar? De hecho, fijaos que falta el sabor de brownie, y es que no estaba en formato barrita y me negué a coger la tableta de brownie. Solo quería probaaarrrr. Una pena, pero ya me lo dirán mis hermanas, que ellas sí que se llevaron ;-) Ya he probado la de cheesecake y no está mal. Eso sí, hice bien comprando solo barras ;-)

¿Hacen falta palabras para esta barrita? Es como si fuera una barrita rellena de algo similar a la nutella…
Sorpresas

Siropes de chocolate de cobertura. No pensé que Lindt vendiera esto, pero me parece un invento genial. Estoy deseando tener excusa para abrir cualquiera de los 3 botes (chocolate negro, con leche y con cardamomo).

Si vendían siropes, vendían tabletas de cobertura también, claro está. Y chocolate en tubos de pasta de dientes para hacer letras en las tartas, por ejemplo.
Regalos

Quise llevarme algún detalle para gente que tengo cerca y que me han tratado genial este año. Por ejemplo, mis vecinas (aunque una ya está lejos y la echo mucho de menos, pero en fin…). A las 3 les he cogido estas bolsitas de Lindor rellenas de praliné.

Una compañera de clase que me trata muy bien y me el día antes de acabar las clases me dio una bolsita con mi nombre y me prohibió abrirla hasta el día de Navidad :-)

Para otra compañera de clase sin la que jamás habría pasado del tirarme de los pelos con photoshop y su pandilla de programas indeseables. ¡Además de ser bien maja conmigo en general!
Y esto es todo. ¿Qué os parece? Yo estoy encantada, echaba mucho de menos no tener Lindt aquí, y ya tengo chocolate para muuucho tiempo ;-)
De lo que he comprado ¿Qué habéis probado? ¿qué os gustaría probar? ¿qué habríais comprado? ¿qué habríais buscado? ¿os gustan estos chocolates?
La última pregunta se debe a que mi padre decía que lo aborrecía y terminó saliendo con un par de cosas de la tienda (y dice que saben mejor que lo que él había probado jajaja).
AVISO *Lindt no me paga por este post*