¿Qué habrán hecho las coles de Bruselas…

para ser tan impopulares? ¿Con quién se habrán metido? ¿Qué harían en otra vida?

Yo no las veo tan feas :P

De hecho, me gustan bastante. Mi madre las hacía y cuando se lo decía a mis compañeros del cole, me fruncían el ceño, ¿por qué? ¿el olor? Es verdad que no huelen a perfume de rosas, jaja. Ya es la segunda verdura poco querida que como, la alcachofa también está en el top ten de las más odiadas…

En fin, hace unos años, cuando me independicé, allá por el 2007, me apeteció comprar estas coles y cocinar una de las recetas de Super Natural Food de Heidi Swanson, el cual acababa de estrenar por aquel entonces. La receta no podía ser más sencilla, y el resultado fue estupendo, las coles caramelizaron con el aceite de oliva, el sabor era delicioso, también es cierto que muy distinto al que estaba acostumbrada (¡psst! Me gustó mucho más ;))

Hace poco debió de empezar su temporada porque en los supermercados de aquí pusieron el precio baratísimo, y me pareció un buen momento para repetir la receta. En la receta original iban acompañados de queso rallado fundido, pero prefería poner un huevo cocido (empiezo a pensar que tengo algún tipo de problema con los huevos cocidos, me paso la vida cociendo huevos y me parece que quedan bien con todo).

En fin, no sé si debido a la popularidad de las pobres, alguien querrá la receta, pero yo la pongo.

Ingredientes:

– Coles de bruselas (la cantidad que se quiera, a mí de ese plato me sobraron como la mitad, y son mitades. La verdad es que llenan mucho)

– Aceite de oliva virgen extra (el necesario para embadurnar generosamente (varios brochazos) las coles con un pincel)

– Sal

Pasos:

1- Limpiar las coles. Esto es: quitad a las coles la parte del tallo de abajo y saldrán probablemente ya las hojas más estropeadas con el tallo. Si queda alguna fecha, se quita también.

2- Cortadlas en mitades cual lechugas, es decir, con el tallo en medio, de forma que se vea “un arbolito” en el corte resultante.

3- Con la ayuda de un pincel, se rocían bien de aceite de oliva por ambos lados.

4. Se calienta un poco una sartén y se echan las coles con la parte cortada pegada a la base. El fuego debe de estar  lento-medio, porque si no, se tuestan muy rápido y se quedan duras por dentro (importante). Hay que esperar un poco a que estén hechas, con más razón si tenéis vitro (la vez anterior tenía fuego de gas y no recordaba esperar tanto). Creo que en la receta original decía 4 minutos (¡ja!). Yo esperaría a notarlas muy tiernas (se puede comprobar pinchando con un tenedor), si no, el plato no tiene gracia.

5. Una vez estén tiernas, se da la vuelta y se tuestan un poco por el lado contrario al gusto.

6. Rectificar de sal y servir calientes o templadas y acompañadas de lo que gustéis.

Os sorprenderá.

¿Quiénes odiáis a las pobres coles? ¿por qué?

Y… ¿hay alguien en la sala que me comprenda a mí? :)

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18 pensamientos en “¿Qué habrán hecho las coles de Bruselas…

    • ¡Muchas gracias! Ya me dirás si las pruebas qué te parecen.

      Jejejeje, sí que es curioso que nunca las hayas probado. Si tu madre nunca las hizo… a lo mejor es que a ella no le gustaban ;)

      ¡Un beso!

  1. Pues a mí me encantan!. La verdad es que a mí me gustan toditas las verduras.Tengo amigas que me dicen que es yo quiero que me gusten, no que estén buenas. Hay una parte de cierto, pero la otra es que en casa hemos educado el paladar a valorar el sabor natural de los alimentos frescos y no comemos casi alimentos fritos o con excesivas salsas de nata, mantequilla… Por ello, mantenemos un paladar que agradece esos sabores menos procesados, cosa que la mayoría no hace.
    En resumen, que yo sí que me guardo tu receta y el huevo duro… me pasa como a tí! Me chifla!
    Un besoteeeeeeeeee

    • Qué bien saber que hay algún partidario de las coles y ¡del huevo duro! leyendo ;)

      Yo creo que también es importante querer que te gusten, ¡las veduras son muy buenas para la salud! Yo también procuro evitar nata o salsas (aunque me encantan) y no freír, suelo hacer las cosas asadas, a la plancha, guisadas…

      ¡Un beso!

  2. Mmmm, qué buenísima pinta… Hace demasiado que no tomo coles de Bruselas! Es verdad que tienen muy mala fama, con lo bonitas que son y lo ricas que están (y lo sanísimas que son!).
    A ver si encuentro frescas por aquí y te copio la receta, aunque me temo que las disfrutaré yo sola en casa, mejor para mí :P

    Un abrazo

    • Sí, te entiendo en lo de disfrutar de ellas tú sola ;) A Alguien tampoco le producen especial emoción, qué incomprendidas estamos hechas xD

      Bueno, ya vamos 0-3 ganando las aliadas a las coles :D

      ¡Un abrazo!

  3. Las coles de bruselas no se encuentran entre mi verdura favorita pero las preparo de vez en cuando, aunque nunca como propones.
    Tal vez no les he dado oportunidades alternativas a la forma de prepararlas y por eso se encuentran entre mis asignaturas pendientes.

    Sin duda que tomo nota de tu propuesta y más con ese delicioso acompañamiento.

    Un abrazo,
    Raquel

  4. Tienen un color y brillo muy bonito, yo reconozco que no me gustan especialmente pero a mi marido le encantan , lo que es complicado es encontrarlas frescas por aquí.
    Besos.

    • Qué extraño, el caso es que Madrid las encontraba en supermercado o mercadillos, no sé.

      Qué curioso lo de tu marido y tú, en mi caso es justo al contrario ;)

      ¡Un beso!

  5. Desde luego no esta entre mis verduras favoritas, mas bien al contrario……y si ademas las pones con huevo duro, mejor paso.
    Besitos

  6. Levanto la mano! A mi también me gustan, cocinadas así! :-)
    Aunque debo decir que muy digestivas no son, no…

    ¿Qué tal te va todo por esas tierras?

    Un beso desde los madriles,
    M.

    • Oh, qué bien, alguien que ha probado la receta :D

      Ya somos más aliados que enemigos a la col, me imagino que los enemigos no se atreven a decirlo ;)

      Es verdad lo de la digestión…

      ¡¡Por aquí todo estupendo!! No hay nada de lo que quejarse, jejeje: gente muy cívica,sitios muy bonitos, la bicicleta, tranquilidad… ¡Estupendo!

      ¡Un beso guapa!

  7. A mí preciosas me parecen, no nos vamos a engañar, pero me dan algo así como asquito!! Ver pero no tocar…
    Aunque bueno, tampoco comía espinacas, y hace menos de un año las probé y resulta que me encantan. Pero claro, las espinacas ¡¡no huelen tan mal!!

    • Jajajajajajaaaa, creo que el único olor repulsivo de verdad que he experimentado ha sido ¡¡el cilantro echándolo a un guiso, tostándolo primero en la sartén!! Eso sí que es un tufo ;) No las pobres coles ;P Pooobrecitas mías, jajajaja

  8. La verdad es que yo sólo las he probado una vez y me encantaron. Si no fuera por los gases que luego dan, jaja, las tomaría muchisimo más. Bueno Ana, otra receta que me apunto, eh?

    Por cierto, yo ayer hice natillas!! Pero no tiene ningún mérito: eran de preparado de mercadona! Un besazooo

  9. Pingback: Cocina a Tiempo Parcial

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