Probando-probando… y gracias

Lo primero las gracias. GRACIAS a todos los que me habéis dejado comentarios en la entrada anterior con ánimos. Ya se me ha ido pasando un poco el ataque de mecagüen que tenía el domingo y el amanecer del lunes, he llegado a la conclusión de que no he podido ser yo la culpable después de analizar todo. Al lunes que viene, vendrá el técnico del horno y ojalá se arregle todo pronto. Con un horno nuevo o lo que sea. Y también, GRACIAS por los comentarios – consejos de cómo encontrar harina de fuerza aquí sin que me llamen loca por preguntar.

En cuanto a la primera parte del título de esta entrada, me refiero a la quinoa. Llevaba mucho tiempo viendo este cuasi-cereal por todas partes, como si de repente se hubiera descubierto que el trigo es veneno :o) En fin, me producía mucha curiosidad y confesaré que de forma estética también me llamaba mucho la atención la apariencia similar al cous cous o al bulgur con ese particular rabillo retorcido que le sale al cocerse.

Cuando vivía en Madrid, de vez en cuando hacía visitas al herbolario de mi barrio. Las denomino visitas porque me resultaba un lugar muy exótico. No os ofendáis las y los asiduos a los herbolarios, ya que lo digo sin acritud ninguna. Sencillamente para mí los herbolarios siempre han tenido algo de místico, ya que, de la misma forma que puedes encontrar pasta de miso, te encuentras raíces de ginseng en un bote y pastillas adelgazantes de raíz de noséqué e incluso cremas faciales. Siempre he recurrido a los herbolarios para encontrar cosas “poco habituales” como son cereales distintos al trigo, semillas de amapola… Y luego siempre estaba un rincón dedicado a la cocina vegetariana y vegana, con el seitán, las hamburguesas de verdura… Me ha parecido todo muy interesante y, siempre, con mucho cuidado, he tratado de ser selectiva con las compras, porque la curiosidad me mata a mí y a mi bolsillo. Al menos, a los herbolarios que he ido yo, siempre “te clavan” un poquillo. No olvidaré nunca el día que pedí cebada perlada, me dieron un saco de 500 gr y me dijeron: “son 9,50€ por favor”. Se me pusieron los pelos de punta, di las gracias pero no, y lo dejé allí y salí dando lentos pasos hacia atrás…

Aquí, en Holanda, el tema de los herbolarios es algo distinto. Aquí hay tiendas ecológicas en una proporción mayor y me da la sensación de que están mejor organizadas, ordenadas con una menor sensación de misticismo (para las pastillas milagrosas, tienen otras tiendas aquí). Hay una de estas tiendas que se llama Eko-plaza que ciertamente está genial, sólo venden productos ecológicos de todo tipo. La verdad es que siempre que entro tengo ganas de llevarme muchas cosas, porque lo que he ido probando ha estado todo bastante bueno. Pero, ay, ¿por qué si quieres ser ecológico tienes que ser rico? ¿Por qué si quieres que alimenten bien a las vacas y gallinas y las verduras tengan menos pesticidas debes de ganar más dinero al mes? O mejor dicho, ¿es que quienes vamos más justos económicamente somos peores personas por no pagar el plus de alimentación decente a los pobres animales? Pero y ¿por qué los animales no siempre están bien alimentados, qué nos pasa? Bueno, es una discusión distinta. Otro día. A pesar de todo, a veces me cojo alguna cosilla, como harina de centeno y de fuerza, pasta con más cereales… Pero me contengo, todavía al menos.

En fin, la bolsita de quinoa se vino aquí desde Madrid en la mudanza. Nunca me dio tiempo a probarla en Madrid y creo recordar fue de las últimas adquisiciones. Dolió, 3,85€ la bolsita, seguía el precio pegado. Resistió muchas visitas al herbolario sin ser comprada porque siempre iba con alguna receta en mente y decía: “si no tengo prisa, ya la probaré”. Pero en fin, aquí estábamos la quinoa y yo la semana pasada, encantadas de conocernos.

Se me ocurrió una de esas recetas que luego nunca fue porque se me ocurren 500 cosas más sobre la marcha y acabé haciendo samosas y pensé que el relleno de espinaca y calabaza combinaba estupendamente con la quinoa. Y la verdad es que fue una de esas que tuve la fortuna de no equivocarme. Además dar forma a las samosas me pareció muy entretenido. Y qué bonito tener horno, sólo hace una semana que disfrutaba de él. Ains.

Las samosas son empanadillas hechas con pasta filo o brick, la cual es una masa muy fina que al hornearse o freírse queda crujiente. Suele ser muy común en India, Pakistán… Yo las probé estando en Inglaterra, ya que mi compañera de piso era descendiente de familia paquistaní y acostumbraba a hacer mucha comida típica. Fui feliz con tanto curry, especias, arroz pilau… Qué recuerdos. A ella le encanta probar todo aquello que hacía yo, sin carne, claro. El relleno que pongo a estas samosas no tiene nada que ver con lo que se le pone originariamente: carne picante con verduras o solo verduras.

Si os parece voy a la receta y mientras tanto, diré que tenía pensada otra receta distinta porque hoy es el cumpleaños de una de mis hermanas y quería publicar algo que le gustara a ella. Pero claro, no contaba con que mi horno estirase la pata.

Samosas de quinoa con espinacas y calabaza

Ingredientes

225 gr de pasta filo o brick (da para 23- 24 samosas creo recordar)

172 gr de espinacas

100-150 gr de puré de calabaza (aproximadamente, no tomé nota de esta cantidad)

1/2 cup de quinoa (cunde mucho, en realidad hice un cup y usé la mitad restante para otro plato)

Especias, yo tenía una mezcla con cúrcuma, ajo, cilantro, pimentón y no sé qué más que estaba muy buena.

Agua: 2 veces el volumen de la quinoa.

1 cucharada sopera de aceite de oliva

Sal.

1 huevo batido

Chutney / Salsa dulce para tomar de acompañamiento una vez cocinado.

Pasos

0. Ir preparando la quinoa: se debe de lavar antes de hervir. Una vez el agua salga limpia, ya se puede cocinar la quinoa. Se pone en un cazo con la cantidad de agua que os inidico, siempre el doble, de forma que sabréis que la cocción ha finalizado cuando no quede agua. Entonces se deben de separar los granos con un tener, para que no se apelmacen.

0. Sacar la pasta filo/brick de la nevera (suelen ser congeladas, y es mejor que descongelen toda la noche anterior en la nevera) con el fin de evitar que se saquen poco antes de empezar a hacer las samosas. Pero vaya, que mejor sigáis las instrucciones del fabricante que vengan en el paquete.

1. Mientras se hace la quinoa, rehogar las espinacas con la calabaza en una sartén con las especias y el aceite de oliva. Rectificar de sal.

2. Una vez esté lista la quinoa, mezclar con las espinacas y calabaza hasta que quede un resultado homogéneo.

3. Dejar enfriar la masa de relleno.

4. Preparar la masa filo/brick para montar las samosas. Hay que cortar la masa en rectángulos de 7 x 21 cm.

5. Una vez formados los rectángulos (la parte de 7 cm debe de ser la base del rectángulo), se debe de poner una cucharada de postre de la masa de relleno en la esquina inferior izquierda de la masa y montar las samosas.

6. El montaje de las samosas es muy fácil, básicamente consiste en ir doblando esquinas de forma que salgan triángulos replegados entre sí. Os dejo este esquema que hacen en miblogdepinchos, que ayuda bastante a saber cómo doblar la masa.

7. Una vez cerradas las samosas, las colocáis ordenadamente en una bandeja de horno (previamente cubierta por papel de horno) y antes de hornear, se pintan con un poco de huevo batido con la ayuda de una brocha de cocina.

8. Se meten al horno a 180ºC durante 6 minutos.

Listas.

Tomar templadas o calientes acompañadas de una salsa dulzona, como un chutney. En mi caso, usé la salsa de curry y mango de Heinz y también quedaba estupendamente.

Espero que os haya gustado y os animéis a probar la quinoa si todavía no lo hayáis hecho, ya que me ha gustado mucho. Recuerda al cous cous.

Por cierto, con los retales de masa filo que me sobraron hice pequeños paquetitos dulces. Los rellené con un trocito de chocolate puro y otros con mermelada de albaricoque, que ¡aquí no se tira nada! :)

¡Y os deseo un muy buen día a todos!

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16 pensamientos en “Probando-probando… y gracias

  1. Anda, en Navidad suelo hacer como entrante o picoteo triángulos de masa filo y no sabía que eran samosas (bueno, con el relleno diferente, claro), siempre aprendo cosas en la blogosfera :) Me encanta la combinación que has hecho, y es que espinacas+calabaza es una mezcla que siempre me ha gustado, y el toque de la quinoa es genial. Por cierto, no es un cereal-cereal, aunque realmente se usa como si lo fuera (seguro que otra persona más informada que yo te podrá concretar exactamente qué es). Lo que dices de los productos ecológicos es cierto, tristemente, todavía salen mucho más caros que los “normales”… qué injusto. Al menos yo he descubierto que puedo comprar quinoa en tiendas de productos latinos a mucho mejor precio, que allí la usan mucho más y es casi común como el arroz.

    Ese último cuadradito con el chocolate que asoma… qué rico! Me encanta la versatilidad de la masa filo/brick :)

    Un abrazo

    • Tienes toda la razón con que la quinoa no es un cereal 100%, yo es que veo grain en la wikipedia y me lo tomo como tal, aunque sí que había leído antes que la quinoa es una cosa algo indefinida. Lo he corregido en la entrada, muchas gracias :)

      Aquí el equivalente a los mercados latinos (que también hay aquí) son los mercados asiáticos, tienen todo muuucho más barato, de hecho, el eko-plaza que menciono tiene justo en frente un súper asiático y muchas veces cruzo de uno a otro para comparar precios, jejeje.

      Sí, la verdad es que la masa filo/ brick es maravillosa, y queda siempre preciosa :D

      ¡Un abrazo!

  2. Un consejillo con la quinoa (quizá ya lo hiciste pero just in case): antes de cocerla es importante lavarla varias veces, 3 o 4, para quitarle una capa que tiene por encima y que hace que sepa amarga al cocerla. Es un engorro lavarla, pero merece la pena, luego sabe como a nueces… riquísima.

    La mayoría de recetas que hago yo las saqué del 101cookbooks de Heidi Swanson, cómo no: http://www.101cookbooks.com/ingredient/quinoa
    Te recomiendo la del double broccoli, y por cierto también está riquísima cocinada como el arroz con leche, si la pruebas ya me contarás…

    Besos!
    M.

    • Síp, el paso de lavar la quinoa va incluido en la receta, paso 0. de prepración ;)

      La verdad es que ha sido todo un descubrimiento la quinoa, me gusta mucho cómo complementa a otros ingredientes :) Heidi Swanson es una de mis ídolos en la blogosfera, tomo nota de tu sugerencia del double broccoli y he visto todas las recetas del tag/quinoa y no sé por dónde empezar :D

      ¿Como el arroz con leche? 0_o ¡¡qué interesante, qué bueno!! Ya te contaré, ya…

      ¡Besos!

  3. ¡Qué rico! Todo, el aprovechamiento final dulce, también.
    Es verdad que en algunos establecimientos te clavan, incluso en las mismas marcas de una tienda a otra he visto diferenecias de precio alucinantes. Yo en las tiendas de dietética y herbolarios procuro preguntar los precios de todo porque hace años ya me pasó alguna vez de tener que pedir explicaciones de la cuenta y tener que dejar alguna cosa y lo pasas mucho peor.
    Besos.

  4. Llevo meses pensando en probar a hacer algo con la quinoa o incluso con cous-cous (¡¡nunca lo he probado!!), y aún lo tengo pendiente.

    Parece buena idea usarla con pasta filo, que además hace unos aperitivos que me encantan!! En dulce creo que todavía no la he usado nunca :P

    Un besito, y piensa que ya casi es jueves, no queda “nada” para que vaya a casa el técnico a salvarte la vida!!

    • Pues ambos, cous cous y quinoa son muy recomendables :) el primero recuerda a la pasta y la segunda es más “crujiente”, recuerda más al arroz. La verdad es que la pasta filo esta estupenda con dulce y con salado, jeje.

      Menos mal que vienen el lunes a ver el horno :D aunque no te creas, tengo cierto respeto a lo que el técnico pueda decir… A ver si no lo va a cubrir la garantía… Seamos optimistas! (Tú lo has sido, mil gracias!)

      Un beso!!!!

  5. Hola! Me ha llamado muchísimo la atención tu receta y tus fotos son sencillamente maravillosas, a ver cuando consigo yo hacer unas fotos así =)

    Últimamente también estoy haciendo cosas con quinoa, así que me ha venido genial tu blog!

    Lo último que hice fueron unas hamburguesas vegetales con maíz y quinoa, a ver si las vuelvo a hacer y subo la receta con fotillos y eso.

    Pues nada, a partir de ahora te tengo en mi blogroll y te sigo, yo acabo de empezar con mi blog, por si te quieres pasar (aunque está un poco vacío aun…), http://fuegoenlacocina.wordpress.com/

    Saludos!!

    • Bienvenida al blog y a la blogosfera!!!! Me alegro mucho de que te hayan gustado las fotos de esta entrada, estoy bastante contenta con estas en concreto :)

      La verdad es que la quinoa es muy muy versátil y se hacen platos muy interesantes con ella, en muchos blogs americanos que leo lo usan muchísimo.

      Yo también te comienzo a seguir, estaré atenta de tus andadas blogueriles ;)

      Un beso!

    • Síiii, he visto muchos platos de quinoa en plan porridge para desayuno, me parece muy interesante también, tengo muchas ganas de probar taaantas combinaciones. En estos comentarios me han sugerido también al estilo arroz con leche :D

      Me ha encantado “la época en que te dio por ser vegetariana” :)

      Un beso!

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