Regalitos Gastronómicos #13

¡Feliz día de la Almudena a todos los madrileños!

Como os dije en la última entrada, el viernes tuvimos visita, mi mejor amigo se vino desde Rusia a pasar el puente que tienen allí. Ayer se fue, pero ha dejado un buenísimo recuerdo de lo genial que lo hemos pasado estos 4 días. Además hemos hecho visitas a otras pueblos ciudades, de las que os hablaré en otras entradas (por los descubrimientos gastronómicos ;))

Cuando mi amigo me dijo que si quería que trajera algo de Moscú, tuve clara la respuesta: smetana y cualquier cosa favorita suya de comer. Él es un goloso extremo, así que aparte de la smetana (que me dijo que sólo la toma con el borscht), todo lo demás fueron dulces rusos.

La smetana la tomamos con blinis, los cuales nos cocinó él mismo (a pesar de ser un negado para cocinar, hizo el esfuerzo por nosotros, así que yo hice de pinche esa vez). Para mi sorpresa, eran muy parecidos a los crepes franceses, en cuanto a tamaño y sabor, nada de tortitas pequeñas, que es lo que sale siempre. Estaban muy buenos, y tomé uno con smetana, y me gustó mucho. Aún así, sobró smetana, pero ya tengo planes para ella :D En cuanto al sabor, es una nata agria que me recuerda a la creme fraiche, aunque no es exactamente igual.

Más cosas que trajo:

“Turrón de cacahuetes”, no recuerdo el nombre y mis pobres recuerdos de los sonidos del alfabeto cirílico me dicen que mejor no poner nada a hacer el ridículo. Ya le preguntaré y os digo. Me dijo que este dulce se suele tomar con té, tal cual, a trocitos. La verdad es que el olor engaña, porque huele mucho a cacahuete, y pensé que sería una mantequilla sólida, pero es más seco y la textura es crujiente, con caramelo. Claramente empalaga, pero está bueno. Aunque me da miedo tenerlo cerca, jaja. Lo tomaré a la vuelta de correr ;)

“Nubes de vainilla”. Le dije: Oops, no me gustan las nubes. Y él contestó: A mí tampoco, pero esto está buenísimo. ¿Os acordáis de estas fresas – chuches? El relleno era muy similar, lo que pasa que el sabor (y olor) a vainilla es delicioso, muy natural. Me dijo que había más sabores, pero que para empezar estaba bien con la vainilla. Estoy de acuerdo :)

Además la chuche en sí, visualmente me parece atractiva, sin colores raros, forma sencilla, y el envoltorio me parece precioso (añadido a mi amor por el alfabeto cirílico, qué precioso es… Aceptaré que me llaméis enferma por la foto del teclado de su móvil ;)

Y el último regalo azucarado ruso es una tableta de chocolate llamado “Alonka” (de este nombre sí me acuerdo y es fácil de leer), por lo visto es un chocolate muy conocido allí. El dibujo de la niña dio de sí para varias conversaciones, ¿no os choca mucho ver una niña sin sonreír para presentar un chocolate? Quiero decir, a mí al menos siempre me ha llegado el mensaje publicitario de chocolate = niños felices. La niña de “Alonka” está seria. Eso sí, me parece muy auténtico, muy URSS.

En las onzas venían grabadas las palabras “octubre rojo”, la fábrica de dulces más importante de Rusia. El chocolate estaba bueno, en sabor me recuerda al nestlé, pero aunque este era con leche, el color es más oscuro y me pareció menos dulce.

¿Qué os parecen todos estos dulces?

¡Vivan las visitas! Este próximo sábado más, tendré a mis padres aquí :D

10 pensamientos en “Regalitos Gastronómicos #13

  1. De Rusia, nada más y nada menos! Es un país que me encantaría visitar algún día. Mi padre es un enamorado de la cultura rusa (tuvo además su época comunista de joven :P) y antes de que yo naciera hizo varios viajes por allí con mi madre (claro que entonces era la URSS). El idioma es maravilloso, me encantaría aprenderlo alguna vez :)
    Todo tiene muy buena pinta! Yo tampoco soy muy fan de las nubes pero ese dulce parece mucho mejor :) El envoltorio del chocolate es genial, como dices, muy ruso :P
    Es curioso lo de los blinis, yo también pensaba que eran pequeñitos y gorditos, más como mini pancakes que como crepes; quizá hay variantes en toda Rusia. En Praga sí que son comunes del tipo pequeñito y esponjoso.
    Me alegro de que pasárais tan buenos ratos con tu amigo, y qué bien que vayan a verte tus padres este fin de semana! Hace mucha ilusión que te hagan visitas cuando estás lejos de casa :)

    Un abrazo

    • Yo estoy deseando ir a Rusia, espero que en 2012 por fin lo visite (dedos cruzados). El idioma me parece precioso, qué pena que lo tuve que dejar :( A ver si en algún momento consigo recuperarlo.

      Me dijo que no había visto blinis así en toda su vida, deben de ser de otros países eslavos, quizás la República Checa ;)

      ¡Estoy deseando esta segunda visita! Van a ver por primera vez el piso y todo :D

      ¡Un abrazo!

  2. ¡Qué curioso! A mi la niña de la tableta de chocolate me parece que tiene ojos de asombro e ilusión, esa mirada mitad alucinada mitad anhelante, quizá en su día el chocolate era exótico, o caro o escaso (o un poco de todo ello junto) y de ahí la mirada que me recuerda un poco a la de los niños muy pequeños ante las luces y regalos de Navidad sin abrir.
    Y tienes razón, el nevoltorio de las nubes es precioso.
    Besos.

    • Mira, qué bien que alguien vea cosas positivas a la niña de “Alonka” :) La verdad es que me encanta saber las ideas que puede suscitar una misma imagen.

      No sé si el chocolate en Rusia era escaso o exótico, siempre he pensado que no, de hecho, creo que hay una parte de la gastronomía rusa muy golosa, con mucha chocolatina, muy dedicado a los niños. Este pensamiento es únicamente por mi amigo, que, desde que le conozco (estudiamos juntos en la universidad en Madrid) siempre ha aparecido con alguna chocolatina o bombones rusos hiperazucarados, jejeje. A lo mejor me equivoco y él es un moderno entre los rusos con el chocolate ;)

      ¡Un beso!

  3. Qué ganas tengo de ver esas otras entradas!!

    Me encantan los blinis (aunque yo no los he probado de los de verdad, sino unos que venden a veces en el Gourmet), así que no veas la envidia que me da que hayas tomado unos así. Y encima, con lo que me gusta la nata agria!! Nosotros los cmpramos unas navidades como sustitutos a los típicos panes de canapés, y servimos en ellos los entrantes :)

    Y la cosa de cacahuete me recuerda a los fudge, o a una cosa árabe que tomé no sé cuándo y que se llama no sé cómo (pero no era de cacahuete, aunque la textura parece similar…).

    Un besito!!!!

    • La verdad es que los blinis como se conocen fuera de Rusia son de lo más monos :) Yo me quedé a cuadros cuando me dijo lo que eran los blinis para él. La nata agria es que me encanta, bien mezclada con algo ¡es deliciosa!

      El “turrón de cacahuete” no se parece a los fudge en textura, no es como un sugus, es más bien como… un bloque de cereal grande pero con muuucho azúcar cristalizado, algo así ;P

      ¡Un besito!

  4. Pingback: Rusia #2 Merendando en San Petersburgo | Cocina a Tiempo Parcial

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