Resumen Fiestas 2011 #2 Excursión a Bruselas

Una de las excursiones que hicimos estas Navidades fue a Bruselas. Mi madre tenía una necesidad vital e imperiosa de conocer esta ciudad, ninguno de nosotros entendía muy bien por qué :) pero bueno, decidimos darle el gusto, está a dos horas en tren de aquí y unos gofres navideños no vienen mal (ya, total, entrada en la dinámica del zampar en fiestas…). Bueno, gofres y cómo no, bombones.

Además os diré que la gente que conozco de aquí me confesaron que la gente se cruza a Bélgica a pasar el día y comer, las palabras textuales fueron: “es que en Bélgica se come estupendamente”. Bueno, esa discusión para otro día :P sólo soltaré la píldora siguiente: si en Bélgica se come tan estupendamente, ¿cómo se come en Francia? ;)

Confieso que no tengo fotos de todo lo que vimos. De hecho, nos encontramos con el mercadillo navideño de comida de Bruselas. No eran muchos puestos, pero tenían todo tipo de comidas deliciosas. Vale la pena. Lo sé, es para matarme, pero no tengo ni una sola foto y mirá que probé cosas… (al igual que me ha pasado con los gofres…).

Cómo no, para este viaje yo ya tenía hecho un pequeño checklist, no lo pude cumplir entero, pero me doy por satisfecha.

Había que pasear por la Rue au Beurre / Boterstraat (calle de la mantequilla en francés y flamenco, ¿no es genial?), que es una de las calles que derivan de la Grand Place. Esta calle tiene en su haber las chocolaterías belgas más conocidas. Recuerdo cómo en ese viaje con Alguien tuve un rato sola por allí y me vi todas las chocolaterías de los alrededores de La Grand Place.

Está la archiconocida chocolatería Leonidas (he visto tiendas suyas hasta en Japón):

La lujosa chocolatería J. Dandoy:

Cómo no, Godiva con un hueco privilegiado en plena Grand Place:

Un apunte breve acerca de Godiva. Mi padre siempre ha viajado bastante por trabajo. Pero recuerdo con muchísimo cariño las cajas que traía de Godiva cuando iba a Bélgica. Era pequeña, y cuando veía las cajas doradas con el lazo marrón, siempre pensaba que nos estaba trayendo los mejores bombones del mundo. Me parecía precioso abrir la caja y ver los bombones colocaditos todos, tan bonitos, tan buenísimos… Qué buenos estaban. Qué recuerdo tan bonito el momento de deshacer el lazo de la caja dorada de Godiva que traía mi padre.

Pero ya tenía claro que quería comprar chocolate en dos sitios específicos. ¿Cuáles?

Ahí es donde hace casi 4 años me compré exactamente la misma caja metálica que habéis visto al principio de la entrada.

Cuando estuve allí la vez anterior era el local menos masificado y con oferta más distinta de los de alrededor. Más pequeño, más familiar. Esta vez hasta me atreví a pedir permiso para hacer fotos dentro:

Estantes a un lado

Expositores al otro lado

Trufas y bombones

Y tabletas de chocolate a las que mi hermana mediana no se pudo resistir

La vez anterior que estuve compré bombones también. Pero lo que me encantó realmente fue la caja de trufas. Estaban todas deliciosas. No aptas para comer de una sentada, eso por supuesto. Me dosificaba, como mucho una por día y mi hermana mediana igual. Elegíamos cuidadosamente cuál comernos cada día, sabíamos cuál nos gustaba más a cada una y nos respetábamos las opciones ;) Esta vez, como vino ella, se llevó una también. Me resultó algo así como viajar en el tiempo, mismo sitio, misma disposición, mismos productos, pero una situación personal muy distinta y compañía muy querida también. Revivir recuerdos de una forma distinta a la vez anterior.

En cuanto a los sabores de las trufas, trataré de ir recordándolos y ponerlos en esta entrada o en twitter.

La segunda tienda de chocolates es de una marca de chocolates que también me trae muy buenos recuerdos. Así que cual abuela os contaré la historia: Allá por 2002, en 2º de carrera conocí a 3 chicas muy especiales. Nos llevábamos estupendamente (y así sigue siendo, 2011 – 2002 = 9 años, increíble, pero cierto). El primer trabajo en equipo en el que nos pusimos juntas fue en una asignatura con un profesor a cargo que le encantaba poner plazos bien justitos a trabajos de longitud bíblica. Para la primera entrega de prácticas acabamos durmiendo en casa de una de ellas, y resultó que su madre acababa de estar en un congreso en Bruselas y nos ofreció las mini chocolatinas que había traído de recuerdo:

Era una caja con todas las variedades. Pero yo me enamoré de este sabor, chocolate negro con té earl grey. El té es en hoja y le da un toque crujiente maravilloso. Casi olvido contar que acabamos con todas las chocolatinas que la madre de nuestra amiga nos ofreció tan cortésmente. La historia no acaba aquí, y es que olvidé la marca de estas chocolatinas hasta poco después de mudarme aquí. Estaba echando un ojo en una tienda de cosas de casa y comidas y vi barras de chocolate como las de la foto siguiente (aunque sólo vi la de speculoos (llamadas speculaas aquí):

Tenía que probar el sabor chocolate con speculaas, claro. Según vi el dibujo del logo, recordé que esa era la marca. Volví a la tienda a mirar más sabores, pero tenían muy poquita variedad. Así que era otra misión encontrar esta tienda cuando y coger las chocolatinas de té. Bueno, ya de paso me llevé una barrita de chocolate con caramel salé. Ah, también vi los sobrecitos de chocolate instantáneo de sabores y no pude resistirme…

Sabores: caramelo, avellana, canela y cacao puro

La verdad es que la marca es muy asequible de precio. Las mini chocolatinas de té estaban a 0,35€, vendían varios sabores sueltos. Había cajitas también, pero sólo quería de sabor a té y las variedades de speculoos y  caramel salé tampoco las tenían en mini chocolatinas.

Por supuesto el que la marca se llame Café – Tasse implica que venden café también tanto para hacer en casa como para tomar allí. No pude probarlo. Fui a otro sitio a tomar café.

Ya, por último, ahora que hablamos de chocolates belgas, tengo una amiga belga suelta por China ahora mismo que conocí también estudiando la carrera. Cuando nos quería endulzar la vida y tener algún detalle belga, siempre nos compraba tabletas de chocolate de Côte d’Or, ensalzando los chocolates belgas. Y por cierto, también mencionaba bastante la chocolatería Leonidas. Ahora veo Côte d’Or en el supermercado constantemente y me acuerdo mucho de ella.

Un lado de La Grand Place

Y ahí acaba mi crónica chocolatera de Bruselas. Espero que os haya gustado. ¿Alguien ha probado las trufas de Elisabeth? ¿Alguien tiene alguna chocolatería belga predilecta?

P.S.: Estoy por dejar el viernes de descanso porque os he colado dos entradas kilométricas esta semana ;) ¡Gracias a quien haya llegado a leer hasta aquí!

18 pensamientos en “Resumen Fiestas 2011 #2 Excursión a Bruselas

  1. Ay, mi padre también nos traía cajas de Godiva cuando viajaba a Bruselas hace muchos años! Jo, qué recuerdos, la ilusión de abrir esa maravillosa caja, de repartirnos los bombones…
    Los Elisabeth no los he probado, pero los chocolates de Café – Tasse sí, y es que a mi suegra le suelen regalar de esa marca y los probé la primera vez que fui a Madrid a casa de mi novio. Mi chocolatina favorita también es la de chocolate negro con té earl grey :)
    Los Leonidas también los he catado, pero los que últimamente se han ganado un hueco en mi corazón, o más bien en mi estómago, son los Jeff de Bruges, que abrieron tienda en La Vaguada el año pasado y tienen bombones y trufas deliciosos.

    Me encantaría visitar Bruselas, también siento una necesidad vital de ir, como tu madre, y no sé muy bien por qué… bueno, será por el chocolate y los gofres, básicamente xD

    Qué bonita excursión que hicistéis toda la familia, sobre todo por eso que comentas de volver a visitar lugares que ya conocías pero en circunstancias personales tan distintas, es una gran experiencia :)

    Un abrazo

    • Hala, ¡qué ilusión que coincidamos en chocolatina favorita! Es que están deliciosísimas.

      Psst, tengo una caja de Leonidas en la nevera también ;) pero no la compré en Bruselas, se la regalaron a Alguien en la cesta de Navidad. Están buenos, pero he probado mejores.

      Jeff de Bruges, acabo de entrar en su web y parece que no es la primera vez que la visito :o) la tenía pendiente de visitar. Jejeje, o cae en Madrid o en París, a ver dónde voy antes ;)

      La verdad es que el chocolate y, sobretodo los gofres (bueno, y si pillas mercadillo navideño / puestos de comida callejera) hacen que valga la pena la visita, pero no creas que hay mucho más ;P

      ¡Un abrazo!

  2. Hola Ana:

    Me ha encantado el post. Es una excursión muy bonita, yo no he ido nunca a Bruselas, y si algún día voy, tendré de referencia lo que nos has contado.

    Te leo a diario, aunque no me manifieste.

    Feliz año!

    Yolanda

    • Yolanda, ¡bienvenida entonces a los comentarios!

      Me alegro de que te hayas lanzado a escribir, me ha hecho mucha ilusión tu manifestación de presencia :) ¡Espero que te manifiestes pronto otra vez!

      ¡Feliz año a ti también!

  3. ¡Gracias a ti por dejarnos acompañarte en los recuerdos de tu viaje! Yo no conozco Bélgica y ver su parte más chocolatera de tu mano, me ha encantado.
    ¡Y no te preocupes por lo kilométricas que sean las entradas, se leen con mucho gusto!
    Besos.

  4. ¡¡¡Sí!!!
    ¡¡Esa es la cajita, y esas son las bolitas, que esperaba!!

    La Leonidas esa será super-internacional, pero no tiene ese aspecto típico tan acogedos de las bombonerías que uno ve cuando viaja, ¿no? Y el Cote d’Or nunca lo he probado, pero le he cogido a mi padre una Tassimo para Reyes, y una de las variedades que le he pillado para probar (para que pruebe él, altruistamente, ¡claro!) es su chocolate.
    Godiva también será de lo más comercial, pero con esa sí que babeo, ¡¡qué cosa más rica!!

    Eso sí, lo de las chocolatinas (me encantan esas casualidades que nos da la vida, como la de tu anécdota), no se hace, ¡¡qué envidia!! Chocolatinas de té y speculoos, ¡¡qué ricas!!
    Nosotros en Nochebuena llevamos unos bombones de Jeff de Bruges (me gustan por la variedad de sabores que se gastan) y había de los dos tipos, ¡¡como esas chocolatinas sean la mitad de buenas que los bombones, ya lo valen!! ¡¡Yo quiero los sobres de cacao!! Lo fácil que es auto-prepararlo, y lo que me gusta encontrar esas cositas listas para servir.

    Un beso, ¡¡yo también tendré que dejar de comentar un par de días, porque hoy me he extendido finamente!!
    Y felices Reyes, que aunque hayas dado por finalizadas las fiestas, estoy segura de que alguna cosilla especial haréis ;)

    • A mí me pasa también eso con Leonidas, no me invita a entrar. Está excesivamente masificada ya.

      Godiva me parece todo muy bonito. Recuerdos bonitos, tienda bonita, escaparates bonitos, todo dorado, bonito :D

      Jo, entre tú y Akane ¡¡ya no puedo fallar a probar los Jeff Bruges!!

      Ya te contaré qué tal los cacaos… es que me encantan y mira que dicen que son fáciles de hacer, pero todavía no me he lanzado ;P

      Jajajaja, no te preocupes, que aquí no hay veto para comentadores, sólo para cuando la autora se pone un poco pesada :P ¡sigue dándole fuerte a los comentarios kilométricos en 2012!

      ¡Felices reyes a ti también! Probablemente nos tomemos algo en Reyes, como un roscón o unos picatostes con chocolate, pero poquillo más. Casi nada, ¿no? ;)

      ¡Un beso!

  5. Leyendo ahora el comentario de Akane, veo que frecuentamos la misma bombonería. Mis dos últimas visitas a La Vaguada han sido solo, solo, solo y exlusivísimamente para asaltar el Jeff de Bruges.
    ¡Y quiero probar los helados!
    Ahora sí, me vas a castigar sin comentarios hasta el próximo año bisiesto después de 2012….

    Un besito!!

  6. hola! acabo de leer tu entrada y no me puedo resistir, en enero fui con mis amigas de la universidad a Bruselas y en cuatro días la chocolatería Elisabeth no estuvo abierta ni una sola vez de las miles que pasamos por la puerta!!me muero de envidia!!!!

    • ¡Hola Clara! Qué dices, me acabas de dejar de piedra con que estuviera cerrada todas las veces, pensaba que no cerrarían nunca siendo tan turística esa zona.

      Joo… pues te diré que hiciste bien en pasarte varias veces por si abrían, era un buen sitio, siento que no tuvieses suerte :(

      ¡Bienvenida al blog y feliz año!

  7. Mi “Alguien” cuando tambien viajaba a Belgica, al mismo lugar que tu padre, traia una cajita de carton llenita de pralines, creo que no he probado nada tan delicioso como esos bombones, quizas mi memoria exagere un poco, no lo se, pero han dejado una profunda huella en mi memoria. En cambio no recuerdo de que marca eran,…..que rabia!!!
    Besitos
    P.D. ah! y no te tomes vacaciones que me gusta mucho leerte

    • Seguro que eran Godiva entonces ;)

      Me hace gracia, porque tal y como describes la huella de tu memoria, y la exageración del sabor, me siento muy identificada contigo. Seguro que tu Alguien se acuerda de dónde los compraba, ¡¡ya me has dejado intrigada!!

      ¡Besitos!

  8. Nos alegra ver que has disfrutado de tus vacaciones en una ciudad tan bonita como Bruselas, y además, saboreando sus ricos chocolates.

    Te deseamos que esta Noche Mágica, la magia de los regalos llene tu casa.

    Besotes

    Ana y Víctor.

    • ¡¡Muchas gracias a los dos!! Feliz año para vosotros también.

      Más que de regalos, esta noche se va a llenar de roscón ;)

      ¡¡Un beso!!

  9. Que entrada más dulce jeje…

    Yo estuve en Bruselas hace 2 años y me quedé boquiabierta con las fuentes de chocolate que había en los escaparates… mmm… que delicia!

    Una crónica estupenda Ana!

    Un besito!

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