Borscht y últimas semanas de la temporada

Qué fuerte. Todo. No queda nada para que acabe el curso. Según el día me entra terror, emoción, una mezcla de ambas o un inmenso cansancio. Debe de ser la edad, lo del cansancio digo. Lo sorprendente es de lo del miedo. Quizás debería de repetirme el mantra de enero: Estoy aquí porque quiero, no porque me obliguen ni para sufrir. Hala, ya está. Nada mejor que recordar frases de autoterapia efectivas.

En cuanto al borscht, lo publico aunque ya estén empezando los calores, porque aunque en España ya haya un clima decente, aquí sigue engañando. Sale el sol pero hay que ir con abrigo. O no hay sol, pero un abrigo fino es suficiente. Mejor esto que el invierno, donde va a parar. Pero la cuestión es que da cocinar un buen borscht todavía. He pensado, mejor publicarlo ya que si no, voy a tener que guardarme las fotos para el invierno que viene.

Estoy muy contenta con el resultado, es prácticamente igual que las que tomábamos en Rusia, también mismo color. Estoy encantada. La receta la he sacado de un libro de cocina que me llevé de allí. Mi rusa favorita lo eligió conmigo y me dio el aprobado de buen libro ;-)

¡Hasta mezclado con la nata queda igual! (reservaos los comentarios del aspecto una mezclada la nata, lo sé). La prueba de que se parece al original: aquí, después de las fotos de la nieve.

Aunque es “feo”, me encanta el rosa escondido tras el naranja… Estoy fatal, lo sé.

Hablando de colores del borscht, no entiendo cómo hay a gente que se le queda un color fucsia o rosa fosforito al hacer esta sopa. Tengo una gran confusión con eso.

La sopa cunde, desde luego, lleva mucho alimento. Os la recomiendo para el próximo invierno. Aunque templada-fría está buena también (pero eso creo que ya es un gusto particular mío, lo de disfrutar de la comida fría, algo que desagrada a muchísima gente… debo de ser muy rara).

Receta de Borscht

Adaptada del Libro “Culinaria Russia” de Marion Trutter

Ingredientes

300 gr de cerdo cortado en dados pequeños

1 cebolla entera, pelada

3 zanahorias, peladas, una entera y dos picadas en tiras finas (o ralladas)

Perejil fresco, un ramillete (y otro para servir)

2 cucharadas de vinagre de Jerez

3 remolachas, cocidas, peladas y picadas en tiras finas

3 cucharadas de pulpa de pimiento choricero (había que usar tomate concentrado, pero no tenía en casa…)

2 pimientos verdes picados en tiras muy finos

2 tomates, cortados en rodajas finas

1 patata pelada y cortada en dados pequeños

250 gr de col lisa, picada en tiras muy finas

3 dientes de ajo pelados

1 hoja de laurel

50 gr de bacon

1 pastilla de caldo de verdura

sal, pimienta

Para servir: perejil y crema agria (yogur griego sin azucarar también puede ir bien)

Pasos

1. En una olla, preparar el caldo base con la zanahoria entera, la carne, la cebolla, sal y un ramillete de perejil. Hay que espumar bastante. Cuando la zanahoria esté blanda, se puede apagar el fuego. Se quitan las verduras y reservamos el caldo.

2. Salteamos la remolacha con un poco de aceite y la pulpa del pimiento / concentrado de tomate y el vinagre de Jerez y lo dejamos “sudar” durante unos 10 minutos.

3. Por separado, pasamos también por la sartén con aceite las otras dos zanahorias picadas y añadimos el pimiento y el tomate y dejamos que “suden” otros 10 minutos.

4. Añadimos la mezcla de zanahorias, pimientos y tomates al caldo base que esté a fuego medio.

5. Después añadimos también la remolacha al caldo.

6. Añadimos una hoja de laurel y la pastilla de caldo.

7. Picamos / trituramos o majamos el ajo con el bacon (yo lo hice con el molinillo del robot de cocina, pero se podría hacer en el mortero) y lo añadimos a la sopa.

8. A fuego medio, dejamos que hierva la sopa, corregimos de sal y pimienta y bajamos el fuego. Cocinamos la sopa durante 30 minutos.

A mí me gusta que repose un día. Para servir, se usa la crema agria o yogur griego, se pone en medio de la sopa una porción con un poco de perejil y cada comensal lo remueve a su gusto.

Es una sopa un poco laboriosa, no difícil, pero vale la pena. Como la volveré a hacer, trataré de abreviar un poco el método.

¡Que aproveche!

13 pensamientos en “Borscht y últimas semanas de la temporada

    • ¿Ah, sí? Qué sorpresa que tengamos el mismo libro, ¿lo compraste en España? :-)
      ¡¡Me alegro de que a ti también te haya gustado!!

  1. Y bien rico que tiene que estar, si señora. En mi huerta las remolachas están chiquitinas aún, intentaré probarla en frío para verano, a mi tampoco me desagrada nada comer frío, incluso en pleno invierno, así que en verano, ni te cuento.
    Un beso.

    • Muchas gracias :-D
      Como compré remolachas para dos borscht, todavía tengo pendientes un par de ensaladas, a ver qué hago, sé que a ti te gusta, así que buscaré en tu blog por inspiración :-)
      ¡Un beso!

  2. El otro día, cuando te estuve espiando, me enamoré de estas fotos.
    No me malinterpretes, sabía que esto era Borscht, y que no me iba a gustar nada de nada, pero me gustó tanto la intensidad del rojo, que el blanco fuera blanco y no azul, que las hojitas fueran tan nítidas.

    En serio, no podía parar de mirarlas!! Y luego se las enseñé a mi novio, en plan quejica: “¡Mira qué fotos! ¿Te imaginas como las hubiera hecho yo?”. E inmediatamente me fui a por lo que había ido (el patel, aunque me topase con el praliné).
    Lo hice inmediatamente, porque hubiera sido humillante que mi novio hubiera dicho: “Pero tú eres muy simpática!!” o “Ella hace unas fotos superchulas, ¡¡pero seguro que no sabe cruzar los dedos de los pies!!”.

    Resumen: FO-TA-ZAS.

    De lo otro, tú que eres psicóloga hasta tendrás un nombre para ello, pero es que las personas somos así, hacemos cosas que no queremos, porque nos da la gana; y sufrimos con cosas que hacemos porque nos gustan; y sabemos lo que tenemos que hacer cuando preocuparse no tiene remedio, pero no lo hacemos y seguimos preocupándonos…

    Recetas rusas, ¡vamos por el buen camino! Y hasta 2015 ya habrá un periodo post-exámenes para lo mío, ¿no? :P

    Un beso!!!!!!!!

    PD: Después de ponerle la nata da asquito.
    PPD: A mí no me pides que me reserve nada, que reviento.
    PPPD: Estás fatal.

    • Me congratula saber que a pesar de que odiarías comerte este borscht, te haya entrado por los ojos :-D

      También me ha encantado esa observación tan detallista del blanco que no era blanco. Te has ganado un punto más. Los balances de blancos e ir aprendiendo a usar mi cámara como se merece van haciendo que mi vida cambie xD

      Así que mil millones de gracias por ese halago tan mayúsculo :-DD

      Sí, en cuanto a lo del género humano, la psicología no ha conseguido descrifrar todo aún, yo tengo mis conclusiones, pero como ves, tampoco me son siempre útiles jajaja. Pero gracias por la reflexión, porque es muy cierta y viene bien leer que alguien piensa como tú (y te apoya).

      Ayyyyyyy, no me odieeeeees, que cuando hacía el borscht pensaba en tus tortitas de requeson. Debe de estar más que caducado el que traje :-(( cuando llegué estaba un poco hasta la muerte… pero bueno, porque lo prometido es deuda, cuando me recupere un poco de este mes, me acercaré a la tienda rusa que hay en este pueblo a ver si tienen este requesón y haré la receta. Ojalá no se me olvidé o sé que me mereceré tu odio eterno jajaja.

      Por cierto, estaba esperando a tu PD :-PPP

      ¡¡Un besoooooo!!

      P.S.: Sé cruzar los dedos de los pies
      P.S.: Es más, puedo recoger cosas del suelo con mis dedos de los pies.
      P.S.: Yo creo que el siguiente paso es que al año que viene en mi escuela, me enseñen a pintar con ellos xD

      • Es que, aunque suene a anuncio de detergente, en las fotos de la comida, muchas veces, el blanco tampoco es blanco.

        Y oye, ¿qué pensabas? Que yo tire fotos horrendas, no quiere decir que no aprecie las buenas y bonitas! Pero es que, si me exijo algo a mí misma, ¡no podría tener un bloj!

        Así que mil millones de denadas ;) Y ya te dejo, que solo he venido a ver cuánta piña llevaba tu carrot cake (yo es que no sé qué he escrito) y el tamaño del molde (ñañañaññañaañ, me lo invento). Y ya de paso me he pasado por aquí, claro, jajaja

        Un beso!!
        PD: Encima eso, me llega a contestar algo así mi novio y me arruina psicológicamente. ¿Cuánto dices que cobrarías?

  3. Ánimo con el último empujón!! Comprendo cómo te sientes :) Aunque a nuestra edad (qué mal suena) puede parecer mentira que todavía nos asustemos con cosas así, creo que es bonito en el fondo :). Al menos, lo de emocionarse, aunque a veces la ansiedad te hace pasar un mal rato, pero estoy segura de que no vas a tener problemas para llegar al final de curso con éxito :D.

    Qué pintaca tiene tu borscht, y qué colores! A mí me gusta también esa mezcla de tonalidades y texturas :). Yo soy muy de platos de cuchara y odio el verano por no dejarme disfrutar mucho de ellas, aunque a pesar de todo las sigo tomando, eso esí, templaditas. Frías sólo soporto el gazpacho y el salmorejo, y me costó cogerle el punto, pero no te creas que eres rara con lo de las cosas frías. Mi novio odia la comdia muy caliente, incluso si hace muuuucho frío; siempre tenemos “peleas” frío/caliente xD.

    Un abrazo!

    • ¡¡Mil gracias por los ánimos!! No sé cuánto se le debe atribuir a la edad, pero desde que he empezado la aventura tengo sensaciones muy curiosas, muy mixtas :-) A veces pienso lo que tú, que tiene su encanto, pero otras, la verdad es que me horroriza un poco. De todas maneras creo que la inestabilidad emocional va un poco de la mano con asistir a una escuela de arte…

      Qué ganas de que llegue el verano.

      Ojalá y tengas razón y salga bien. Si no, pues “que me quiten lo bailaó”.

      En cuanto a las temperaturas, soy un poco absoluta, como dice un amigo mío (aunque con los años me estoy moderando), si es frío, que esté muy frío, pero cuando las sopas son calientes, me fastidia que estén demasiado templadas. Alguien es igual que tu novio… No hay manera, jajaja. Me ha acabado llamando “lengua de esparto”. No sé por qué xD
      ¡¡¡Un abrazo!!!

  4. No te sientas excepcionalmente extraña por tomar las cosas frías. ¿Y si los extraños son ellos por tomar las cosas calientes y, perdérselo templado o fresquito? El café con leche mañanero lo tomo de frigorífico.
    Y sino, hacemos una asociación de defensa de me gusta la comida fría.

    • Jajaja, gracias, ya me siento menos sola con mis rarezas :-D
      Me parece genial la idea de la asociación “nosgustalacomidafría”, ¡¡yo me apunto!!
      A mí me gusta mucho el café con leche fría, pero lo más es el pollo de un par de días en la nevera metido en un sandwich ;-)

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