Silikomart: Toma Veraniega 2# Polos de Natillas

Polos de natillas, sí, el título es correcto.

Aquí en Holanda, como en Inglaterra, parece que disfrutan mucho del custard, también comúnmente conocido como natillas en España. El sabor y texturas son prácticamente las mismas, pero los envases no. En el caso de Inglaterra además del formato “yogur”, lo venden enlatado, ya que les gusta mucho de acompañamiento templado (o frío, o caliente) en postres (ej: Brownie, crumbles…). En el caso de Holanda, sin embargo, lo común es que lo vendan en bricks, lo cual no deja de sorprenderme (también aplica este envase para la mayoría de yogures).

Además del envase, aquí tienen “natillas” sabor caramelo (me parece que hubo natillas sabor caramelo/toffee alguna vez en España también ¿o sigue habiendo?, no estoy segura), uno de mis favoritos. La excusa perfecta para por fin echar las “natillas” a la cesta de la compra fue preparar los polos que Silikomart me ha enviado :D

Estos polos son facilísimos de hacer, elegí una cobertura de chocolate blanco que combina estupendamente con el caramelo, aunque hice también una prueba de chocolate fondant, pero definitivamente me quedo con la primera opción. Como veis, los moldes son una monada :)

Ingredientes:

– gr de natillas (imagino que las natillas de chocolate ¡¡irán estupendamente también!!)

– 150 gr de chocolate blanco

Pasos:

1. Trocear el chocolate y fundir. En mi caso, ahora que ¡tengo microondas de nuevo! lo puse 2 minutos abriendo de vez en cuando para remover.

2. Extender el chocolate por el mode, cuidando que no queden huecos sin chocolate en el relieve (como veis, me ha faltado ser un poquito más cuidadosa…) ni los laterales y congelar inmediatamente. Una vez solidifique, se saca del congelador y se vierten natillas hasta el borde.

3. Se congela un poco la mezcla y a continuación se echa el chocolate restante en la superfície del polo. Se congela de nuevo, yo lo dejé una noche.

¡Riquísimooo y sencillo a más no poder! Ya no quiero comprar más helados :D Ya sólo me falta el accesorio de la heladera para la kitchen aid ;)

¡Que sigáis disfrutando del verano!

Silikomart: Toma Veraniega# Calippos sin azúcar

Como sabéis, este verano es especial para mí. Acabo de cambiarme de país, llegué el jueves a La Haya, por fin, de forma definitiva. Ahora que tengo un ratito (aunque algunos muebles de Ikea me esperan por aquí…) quería publicar para los días de calor que tenéis por la península una receta de calippos -digo allí, porque aquí es más bien otoño ;)-. Los moldes han sido cortesía de Silikomart, que han hecho un envío especial de verano, junto con otros moldes de polos monísimos, con forma de tableta de chocolate.

Tenía muchas ganas de probar la combinación menta – sandía, así que en cuanto vi los moldes, tuve claro con qué los rellenaría. Alguien y yo hicimos una barbacoa de despedida con algunos amigos en España y he aquí el resultado. Un sabor muy fresco, agradable, dulce y sin azúcar. Gustó mucho, por cierto.

La receta es realmente sencilla, os indico a continuación.

Calippos de menta – sandía 

Ingredientes (3 moldes de calippo Silikomart)

– 250 gr sandía (puede que os sobre, cunde bastante con estos moldes)

– 4 hojas de menta

Pasos

1. Triturar la sandía hasta que quede un puré fino

2. Añadir las hojas de menta y triturar un poco más con la batidora (de esta forma sigue siendo visible el color verde y da más sabor)

3. Echar la mezcla en los moldes con cuidado de ir quitando aire (es inevitable, pero mejor que haya el mínimo posible en el molde para que quepa más y evitar burbujar de aire en el helado al ir desmoldando) y cerrar con el tapón.

* El límite de llenado del molde es el que se aprecia en la primera foto, ya que el molde tiene un tapón. Si se pasa este límite, al poner el tapón, la mezcla puede rebosar.

4. Congelar en posición vertical con el tapón del molde hacia arriba (de esta forma, si hay alguna burbuja de aire, quedará abajo :)

* Una noche de congelación es suficiente.

¡Disfrutad del verano!

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Nespresso 3# Rosabaya de Colombia

Aquí viene el 3º en mi ránking de sabores Nespresso. Se ha hecho esperar, lo sé y lo siento.

Lo que dice Nespresso de su sabor es lo siguiente: “Notas de frutos rojos, que recuerdan al vino: grosellas negras, arandanos y grosellas rojas“; “… Notas afrutadas y ácidas

Intensidad: 6/10.

Coincido con el toque ácido. Ciertamente es posible que entrenando el paladar puede recordar a los frutos mencionados, en mi caso no llego a paladear las grosellas, llamadme paleta, pero no las noto. Un sorbo de este café no me da la misma sensación que cuando explota un arándano en la boca al masticarlo. Será el aroma, ahí no me meto, es delicioso.

Realmente me está siendo complicado hacer este ránking :) Todos los cafés están muy buenos.

Debo decir que mi hermana pequeña es una habitual de esta variedad. Cuando viene a casa se coge su cápsula rosa sin miramientos. A ella le vuelve loca con leche condensada.

Estoy aprovechando estas sesiones de fotos para enseñaros, y por qué no, ampliar casualmente mi repertorio de tacitas. Tengo una de cada, hasta me hace gracia dar una diferente a cada invitado si viene alguien a casa :) En este caso, la vajilla es un de diseño de un artista dominicano llamado Juan Plutarco Andújar, fue un regalo que le hicieron a mi madre hace años y a ella le daba pena usarlas. Este modelo en concreto me tiene enamorada. Me relaja nada más verlo.

De nuevo, como ya os adelanté, me lo tomo cortado.

Me resulta curioso que casi nadie me ha mencionado esta variedad que a mí me encanta…

I ♥ Cheesecake

Adoro este postre. No sé si me gusta más por la base de galleta o por el sabor intenso del queso dulce…

A pesar de todo, esta tarta no siempre se disfruta igual / tanto. Os preguntaréis por qué: Como norma, siempre que voy a un sitio nuevo a comer, tengo una serie de “manías / normas”: Si hay tortilla de patata, tengo que pedir un pincho, y si hay croquetas, tengo que probarlas también :) En los menús del día, si hay paella (¡los jueves en Madrid! :D), la pido. El motivo de esta(s) manía(s) se fundamenta sobre la base de que para mí estos son los platos más ricos / mejor hechos / más propios de cada bar o restaurante.

En el caso de los postres, también sufro de esta manía, cómo no. Siempre me he decantado por los postres caseros del lugar (flan, pudding, arroz con leche…) y por ello también he probado muchas tartas de queso. Por desgracia, la gran mayoría me han resultado decepcionantes, apenas con sabor a queso, se pierden entre el limón y algo lácteo con demasiada gelatina, para mi gusto, llegan al punto en el que podría decir que la tarta de queso de sobre Royal no tiene nada que envidiar a muchas tartas que he probado.

Pues bien, de vez en cuando, hay quien trae una a casa “homemade” y te enamoras del sabor y te animas a encontrar la tarta de queso perfecta otra vez…

Yo me decidí a probar a hacerla yo hará 2 años, para el cumpleaños de una de mis hermanas. Hice esta tarta y en ese momento me di cuenta de lo fácil que era hacer una buena tarta de queso.

A partir de ahí, he experimentado yo, y estoy contenta con la receta resultante, así que os la voy a contar.

Eso sí, a mí me gusta que tenga bien de base de galleta ;)

La tarta que véis en las fotos la llevé a casa de mis padres hace poco, les encantó :D

Cheesecake

– 4 Envases de 200 gr de queso philadelphia (en este caso os indico que que importa la marca. Vale la pena coger “el auténtico”, se nota muchísimo en el sabor y consistencia)

– 5 huevos

– 1 taza (medida americana: cup) de azúcar

Base del cheesecake

– 800 gr (equivale a 2 paquetes) de galletas digestive bien trituradas (o galletas María, que también quedan de muerte súbita)

– 1 paquete de mantequilla derretida

– Media taza (media cup americana) de azúcar moreno

Importante: Lo ideal es tener un molde desmontable, porque es complicado desmoldar una tarta con corteza sin que se resquebraje…

Pasos

Hacer la base:

1. Derretir la mantequilla en un cazo / microondas / etc…

2. Mezclar bien las galletas trituradas con el azúcar moreno

3. Añadir esta mantequilla a la mezcla de galletas trituradas

4. Expandir la pasta resultante en la base del molde y laterales

Hacer la tarta:

1. Sacar los quesos de sus tarrinas y remover hasta que resulte una masa suave.

2. Echar el azúcar y seguir removiendo.

3. Echar los huevos ligeramente batidos.

4. Echar la mezcla sobre el molde que ya lleva la base de galleta preparada

5. Hornear unos 45 minutos a una temperatura de 180 – 200º C (mi horno es bastante inexacto). El fin de la cocción es cuando se vea que los laterales de la tarta (de queso, no la galleta) empiezan a dorarse. Aunque despiste un poco, incluso en ese momento, cuando la mezcla ya está hecha, el centro de la masa de queso sigue estando bastante “poco hecho”. No obstante, no os preocupéis, porque una vez repose y se enfríe bien la tarta, el centro quedará cuajado y estupendo. Si véis que se os doran los bordes demasiado pronto, para que no se queme toda la superfície, poned una hoja de albal encima el resto de tiempo de horno y así se hará bien por dentro.

Servir fría y acompañar con mermelada de fresa, o dulce de leche o… lo que queráis :)

¡Ya estamos en el ecuador de la semana!

¿Os he parecido muy rara o alguien comparte alguna de mis manías con la tarta de queso? ;)

il laboratorio del gelato, NY

Agosto en Nueva York. Semana del 20 al 29. 3 días de lluvia, 3 de sol, 3 de nubes-sol. Una tarde de las 3 lluviosas, tras deambular por Chinatown nos decidimos a acercarnos a otro de los puntos de la ruta gastronómica trazada: il laboratio del gelato.

Tenía una gran expectativa sobre el sitio. El local es muy famoso a la par que pequeño, podría pasar desapercibido en aquella calle tan común si no fuese porque es una autoridad en los helados. Si miráis su web, veréis que la cantidad de sabores es atroz (y sobretodo la variedad).

Con este lugar me pasó algo similar a con Doughnut Plant, lo vi poco después de haber ido a Nueva York hace 5 años. Y me lo apunté en mi delicious, y no lo olvidé.

La pena: en el local para tomar en el momento disponen de MUY POCOS sabores… Así que sólo pudimos optar a sabores más normales… No recuerdo bien todos, pero creo que nosotros pedimos: limón y albahaca, naranja, nueces y maple, avellana y chocolate.

Aún así, aunque no había tantos sabores, aunque el tiempo no acompañaba, recuerdo este momento como algo bastante curioso. Para tomar el helado, descubrí un banco detrás de los andamios del edificio que estaban reformando al lado del local, así que ahí nos sentamos. Mientras me tomaba el helado, fue más gente a comprarse un helado. Y varias de esas personas tomaron ejemplo y se sentaron en el mismo banco escondido. Todos unidos por el helado en un día de lluvia :)

Creo que para poder probar más sabores hay que encargarlos primero. La próxima vez será ;)

l laboratorio del gelato
95 orchard street (broome / delancey)
new york, ny 10002

Memorias de Chinatown (NY, Agosto 2010)

Me encanta la comida asiática. Si en los viajes que hago descubro que hay barrio chino, tengo que ir.

Por cierto, ¿sabíais que en Madrid hay un mini gueto chino? Es una calle, sólo una, pero se pueden encontrar muchos productos de alimentación asiáticos. La calle en cuestión se llama General Margallo, está al lado del metro de Tetuán. Raro es que no tengan lo que buscas para cocinar algo asiático.

Volviendo a Nueva York, a las memorias que me quedan por compartir, Chinatown era por supuesto una visita obligada. Me encanta ir allí, voy extasiada, viendo a la gente, a las nuevas generaciones “chinas” con perfecto acento neoyorkino en inglés, viendo las calles estrechas que cortan a la famosa Canal St, hay tantos estímulos visuales, olfativos… hay que prestar tanta atención para no perder detalle…

En esta ocasión me encontré con esto…

¿Qué es? Me corroía la curiosidad y la podía saciar por $1.5 :D

¡Era agua de coco! ¡Bien fresquita! Estaba buenísima, no estaba dulce, pero tenía un sabor muy agradable. Parece que se estaba poniendo muy de moda, porque vi anuncios en los autobuses de agua de coco en bricks y con algún sabor más.

La verdad es que siempre me ha gustado mucho el coco fresco, mientras que el sabor a coco en yogures/pasteles/etc nunca me ha llamado mucho la atención. Llevo un tiempo tratando de remediarlo ;)

En fin… ¿Cuándo volveré a Chinatown? Quién sabe…

[Por supuesto, ya tenía localizado un súper en la zona en el que mirar de todo (New Kan Man) jeje]

Bagels I ♥ you

¿Qué iba a ser sino mi primer desayuno en Nueva York?

Me pedí un bagel calentito con relleno de queso filadelfia con arándanos… ¡No podía estar mejor! Este relleno definitivamente lo probaré a hacer en casa algún día. El pan, con semillas de amapola, estaba buenísimo, me costó mucho elegir, ¡había más de 20 clases diferentes de pan de bagel!

De bebida, café helado. Todos los días iba alternando entre té y café con hielo.

En seguida me pongo a publicar sobre “el botín”, es que esta semana ha empezado siendo muuuy dura…

La dirección de un sitio que guardaré en mi corazón… por si algún día vais ;)

Bagel Express

340 3rd Avenue

New York, NY 10010-2305

Y, por cierto, ésta es una web muy buena en la que encontrar donde comer cerca de donde te alojes.
Qué recuerdos… fue ayer, y parece que han pasado meses ya…

HEMC 47: Gelatina ¡toma nº2!

Allá va mi segunda aportación al HEMC, en realidad es una variación de la anterior, pero con una apariencia francamente diferente, ¿no os parece?

Únicamente hay que ser paciente y hacer esta receta en dos días distintos, ya que la primera capa debe solidificar para poder sustentar a la otra. Por lo que, primero hice el café y luego la crema de vainilla.

Se me han ocurrido mil combinaciones diferentes para hacer, la pena es que sólo se permiten 2 aportaciones… Pero ideas posibles: té en vez de café, matcha y chocolate/vainilla, mermelada en vez de café, chocolate, sólo café y leche condensada como sirope…

Se me han ocurrido también variaciones en la presentación: En vez de cucharas, vasitos, capas más finas…

Pero la receta es la que es, aunque parezca mentira, es igual que la anterior aportación. En un caso mezclé el café y la crema de vainilla y en otro he dejado los dos elementos separados. La sensación de saborear el cubito con dos sabores diferentes en cada lado es muy agradable, fresco y no ¡olvidéis que es café! Yo me he tomado varios seguidos, y no sé si me tomo eso normalmente en una taza siquiera… Quizá sería interesante hacerlo descafeinado en otra ocasión.

Me lo he pasado muy bien haciéndolo, pensando en las formas de presentarlo, haciéndole fotos…

Bombones de gelatina de café con canela y crema de vainilla.

Ingredientes:

– Café del que queráis/tengáis, yo he usado 500 ml aproximadamente.

– 6 + 6 hojas de gelatina.

– Helado de vainilla derretido (uso el del Lidl, que está buenísimo, y además me ocupaba mucho en el congelador).

– Canela molida al gusto.

– Azúcar vainillado (3 sobres).

Pasos (nota: en 3 fases o días)

Día 1:

1. Hacer el café: en el filtro echad canela molida al gusto (yo eché 2 cucharadas de café, una capa de café, 1 cucharada de canela, café, canela, y ya lo que quedaba con café).

2. Preparar dos platos soperos con agua fría y en cada uno dejar remojar 6 hojas de gelatina en agua fría 10 minutos (6 y 6, ya que son para dos pasos independientes). Las hojas estarán listas cuando estén algo más gruesas y con textura de gelatina.

3. Cuando el café esté recién hecho: primero se disuelve el azúcar vainillado. A continuación se mezclan 6 de las 12 hojas, hasta que no haya rastro de las hojas (este proceso debe hacerse en caliente, ya que es así como se disuelven las hojas de gelatina).

4. Volcar el café en un molde/fuente cuadrado o rectangular y dejarlo solidificar (la noche en la nevera está bien para asegurar)

Día 2:

1. Preparar dos platos soperos con agua fría y en cada uno dejar remojar 6 hojas de gelatina en agua fría 10 minutos (6 y 6, ya que son para dos pasos independientes). Las hojas estarán listas cuando estén algo más gruesas y con textura de gelatina.

2. La crema de vainilla es el helado de vainilla. Yo dejé derretir el helado previamente en la nevera. Calentar 500 ml en una cazuela. Con cuidado, a fuego lento ya que al ser lácteo puede estropearse o pegarse a la cazuela si está muy caliente. Cuando empiece a burbujear lo más mínimo, retiramos del fuego el “ex-helado”.

2. Mezclamos con el “ex-helado” las 6 hojas de gelatina restantes igualmente hasta que estén completamene disueltas (cuestión de segundos).

4. Volcar la crema de vainilla en el molde/fuente cuadrado o rectangular donde ya está en café solidificado del día anterior.

5. Dejarlo solidificar y enfriar de nuevo (la noche en la nevera está bien para asegurar)

Día 3

Al fin, ya están las dos capas, y desmoldar y cortar en cuadraditos. Servir fríos en cucharas. Si no tenéis cucharas, quedan igualmente bien en una fuentecita bien colocados. Deben de ser bocados pequeños, ya que es difícil manipular (aunque sea con pequeños tenedores o cucharitas) trozos grandes de gelatina sin que se rompa. Si se hace en pequeños vasos o fuentecitas, a cucharadas ya se ahorra ¡cualquier problema de manipular gelatina!

¡Espero que os guste!

¡¡¡Mil gracias nuevamente, Eva, por tu idea!!!

Japón: Bebidas 3/3

Bueno, última tanda de bebidas en Japón. Este post es acerca de la de bebida embotellada, aunque es breve, no tengo muchas fotos.

De la botella a continuación me enamoré al verla. ¿Cómo puede ser que vendan botellas de Snoopy?

El otro ejemplo que tengo de bebida embotellada son estos zumos de la marca Kirin:

El de manzana no tenía nada que ver con lo que se comercializa aquí, me recordaba al zumo de manzana licuado, el líquido era amarillento clarito. De dulce, nada, esta vez eché de menos un poquito más de dulzor… No recuerdo el de naranja, lo probé, pero no era para mí.

Con el mismo formato que estas botellas, yo compré esos días de forma habitual té con leche de la marca Kirin. Espero encontrar la foto algún día… o volver para hacerla de nuevo :P Por ahora, he visto que este mismo té le ha gustado a más gente y he conseguido hacerme con una foto de otro enamorado ;)

Además, allí se vende mucho té verde fresquito embotellado. Lo único es que por aquel entonces el tema de pasar de poco dulce a amargo no lo terminaba de asimilar… Es muy amargo el sabor del té verde que se toman allí embotellado. Quizá ahora no me disgustaría tanto…

En ese momento, sacaron el té de la siguiente foto, que probé y tuve suficiente con un sorbo… (foto de Kirai, podéis ver más fotos suyas de bebidas o máquinas de vending aquí)

Y aquí acaba la última entrega de bebidas en Japón… Ay mi milk tea, I miss you!!

Japón: Bebidas 2/3

En esta tanda tocan los bricks. Es curioso este tema de los envases, ¿por qué en España apenas gastamos otro tipo de brick (el tetra pack, el tetra brick, etc)? ¿Será porque son más pequeños? ¿A qué se debe? ¿Cuál es la razón de que un país predominen otros tipos de envases para el mismo tipo de bebeidas? Los tetra bricks para batidos que tenemos aquí me gustan porque es verdad que son muy compactos, pero no me gusta que el líquido tenga tan poco espacio que haya que tener cuidado con la presión del envase para que no empiece a salirse el líquido sólo…

Siguiendo con las bebidas en brick en Japón, de nuevo diré que había de todo, zumos también pero preferí probar batidos/bebidas lácteas en este envase. Me gustaron todas mucho :) Voy a ello:

Empiezo con mi favorito. Tengo muy buen recuerdo de este batido de mango… Suave, no muy dulce. Buenísimoooo. La foto la tomé en el tren saliendo de Kioto hacia Hiroshima. ¡Me encantan los viajes en tren! Batido rico + viaje en tren = ¡Situación inmejorable!

Sigo con el segundo batido que me encantó (también el envase en sí, lo confieso :D), este como podéis comprobar era de fresa, igualmente parecía muy natural, como cuando me lo hago yo en casa. Además tampoco estaba muy dulce. Hice esta foto en la habitación del hotel. Aquel día habíamos bajado el Fuji de madrugada y según bajamos la montaña, cogimos un tren para irnos a la siguiente ciudad de nuestro recorrido, Sendai. Antes de caer destrozada en la cama compré dos batidos de fresa (éste y el siguiente) y cosas de matcha.

Este batido, que lo compré aquella misma tarde junto con el anterior para poder comparar. El sabor y su apariencia eran muy similares al de los batidos de fresa de aquí, es decir, mucho colorante y un sabor que es “sabor a batido de fresa”, que no a fresa.
Ahora le toca al Van Houten, esta bebida de chocolate es similar al colacao/etc pero con un sabor más fuerte a chocolate y mucho menos dulce. Es de origen holandés, pero nunca lo he visto en España. Pero nuestros amigos sí que lo habían visto en Francia, donde sí se consume bastante, y fue una gran emoción para ellos encontrarlo allí. En Japón también gusta bastante, de hecho acabo de descubrir un grupo de Facebook japonés de fans del Van Houten.
Y ya, por último, la bebida que más me gustó a mí de todas: El té con leche. Este fue el único que me compré en brick, el resto fueron embotellados de la marca Kirin. Qué bueno… siempre fresquito, no demasiado dulce (no sé si he dicho ya jaja)… Hice una foto a una de aquellas botellas, pero fue el primer día en Tokio y no encuentro la foto (es que el ordenador donde estaban estas fotos murió y hubo que recuperar todo corriendo, con lo cual quizá se perdió ese día… menos mal que no era mucho :(
Esta foto la hice el último día en Tokio. Estaba sentada en una acera en el barrio de Asakusa… Ay, volvería ahora mismo si pudiera. Qué bien me lo pasé…
El té frío desde entonces lo hago en casa. El día anterior preparo el té y lo dejo enfriando en la nevera. Al día siguiente ya está listo para tomar sólo, con limón, con leche… para desayunar, para merendar…
Y aquí acaba la entrega 2/3. Espero que os haya gustado :)