Sorpresa 2: Ginebra y Luxemburgo

Cara de holaquetal fue la que se me quedó cuando al arrancar el coche y poner el GPS me dijo Alguien: ve poniendo la dirección del hotel de Montpellier. El título era: Hotel de Montpellier, Ginebra, Suiza.

What?

Jijiji. Risita de Alguien. Sorpresaaaaaaaaa. Lo peor es que 5 minutos antes me había dicho: Ya no hay más sorpresas, ¿vale?

Así que nos pusimos de camino a Ginebra. Hicimos noche allí. Nunca sabré qué pasó con el hotel de Montpellier donde nunca nos presentamos :-P

Llegamos tarde a Suiza, pero el paseo mañanero que dimos Guzmán y yo me gustó. El desayuno también muy rico. Algún día volveré a Suiza y me tomaré una raclette. No nos entretuvimos más porque queríamos hacer una parada en Luxemburgo.

Me gustó mucho. Una ciudad afrancesada, bonita. ¡Hasta había un Ladureé! Pero no entré. No era el día. El día será en París. O en Nueva York. O en Tokio si nos ponemos. Bueno, va, o la siguiente en Luxemburgo jajaja.

Y nuestra merienda en Luxemburgo. Esta vez la sosa fui yo y pedí el chocolate. La copa bonita es la de Alguien ;-)

Y estas son dos de las cosas que han pasado este verano. Ya he conocido dos países más. He vuelto a Barcelona. Me ha gustado más aún. Ahora queda por contar el resto del verano. Seguiré tratando de ser breve.

Anuncios

Resumen Fiestas 2011 #2 Excursión a Bruselas

Una de las excursiones que hicimos estas Navidades fue a Bruselas. Mi madre tenía una necesidad vital e imperiosa de conocer esta ciudad, ninguno de nosotros entendía muy bien por qué :) pero bueno, decidimos darle el gusto, está a dos horas en tren de aquí y unos gofres navideños no vienen mal (ya, total, entrada en la dinámica del zampar en fiestas…). Bueno, gofres y cómo no, bombones.

Además os diré que la gente que conozco de aquí me confesaron que la gente se cruza a Bélgica a pasar el día y comer, las palabras textuales fueron: “es que en Bélgica se come estupendamente”. Bueno, esa discusión para otro día :P sólo soltaré la píldora siguiente: si en Bélgica se come tan estupendamente, ¿cómo se come en Francia? ;)

Confieso que no tengo fotos de todo lo que vimos. De hecho, nos encontramos con el mercadillo navideño de comida de Bruselas. No eran muchos puestos, pero tenían todo tipo de comidas deliciosas. Vale la pena. Lo sé, es para matarme, pero no tengo ni una sola foto y mirá que probé cosas… (al igual que me ha pasado con los gofres…).

Cómo no, para este viaje yo ya tenía hecho un pequeño checklist, no lo pude cumplir entero, pero me doy por satisfecha.

Había que pasear por la Rue au Beurre / Boterstraat (calle de la mantequilla en francés y flamenco, ¿no es genial?), que es una de las calles que derivan de la Grand Place. Esta calle tiene en su haber las chocolaterías belgas más conocidas. Recuerdo cómo en ese viaje con Alguien tuve un rato sola por allí y me vi todas las chocolaterías de los alrededores de La Grand Place.

Está la archiconocida chocolatería Leonidas (he visto tiendas suyas hasta en Japón):

La lujosa chocolatería J. Dandoy:

Cómo no, Godiva con un hueco privilegiado en plena Grand Place:

Un apunte breve acerca de Godiva. Mi padre siempre ha viajado bastante por trabajo. Pero recuerdo con muchísimo cariño las cajas que traía de Godiva cuando iba a Bélgica. Era pequeña, y cuando veía las cajas doradas con el lazo marrón, siempre pensaba que nos estaba trayendo los mejores bombones del mundo. Me parecía precioso abrir la caja y ver los bombones colocaditos todos, tan bonitos, tan buenísimos… Qué buenos estaban. Qué recuerdo tan bonito el momento de deshacer el lazo de la caja dorada de Godiva que traía mi padre.

Pero ya tenía claro que quería comprar chocolate en dos sitios específicos. ¿Cuáles?

Ahí es donde hace casi 4 años me compré exactamente la misma caja metálica que habéis visto al principio de la entrada.

Cuando estuve allí la vez anterior era el local menos masificado y con oferta más distinta de los de alrededor. Más pequeño, más familiar. Esta vez hasta me atreví a pedir permiso para hacer fotos dentro:

Estantes a un lado

Expositores al otro lado

Trufas y bombones

Y tabletas de chocolate a las que mi hermana mediana no se pudo resistir

La vez anterior que estuve compré bombones también. Pero lo que me encantó realmente fue la caja de trufas. Estaban todas deliciosas. No aptas para comer de una sentada, eso por supuesto. Me dosificaba, como mucho una por día y mi hermana mediana igual. Elegíamos cuidadosamente cuál comernos cada día, sabíamos cuál nos gustaba más a cada una y nos respetábamos las opciones ;) Esta vez, como vino ella, se llevó una también. Me resultó algo así como viajar en el tiempo, mismo sitio, misma disposición, mismos productos, pero una situación personal muy distinta y compañía muy querida también. Revivir recuerdos de una forma distinta a la vez anterior.

En cuanto a los sabores de las trufas, trataré de ir recordándolos y ponerlos en esta entrada o en twitter.

La segunda tienda de chocolates es de una marca de chocolates que también me trae muy buenos recuerdos. Así que cual abuela os contaré la historia: Allá por 2002, en 2º de carrera conocí a 3 chicas muy especiales. Nos llevábamos estupendamente (y así sigue siendo, 2011 – 2002 = 9 años, increíble, pero cierto). El primer trabajo en equipo en el que nos pusimos juntas fue en una asignatura con un profesor a cargo que le encantaba poner plazos bien justitos a trabajos de longitud bíblica. Para la primera entrega de prácticas acabamos durmiendo en casa de una de ellas, y resultó que su madre acababa de estar en un congreso en Bruselas y nos ofreció las mini chocolatinas que había traído de recuerdo:

Era una caja con todas las variedades. Pero yo me enamoré de este sabor, chocolate negro con té earl grey. El té es en hoja y le da un toque crujiente maravilloso. Casi olvido contar que acabamos con todas las chocolatinas que la madre de nuestra amiga nos ofreció tan cortésmente. La historia no acaba aquí, y es que olvidé la marca de estas chocolatinas hasta poco después de mudarme aquí. Estaba echando un ojo en una tienda de cosas de casa y comidas y vi barras de chocolate como las de la foto siguiente (aunque sólo vi la de speculoos (llamadas speculaas aquí):

Tenía que probar el sabor chocolate con speculaas, claro. Según vi el dibujo del logo, recordé que esa era la marca. Volví a la tienda a mirar más sabores, pero tenían muy poquita variedad. Así que era otra misión encontrar esta tienda cuando y coger las chocolatinas de té. Bueno, ya de paso me llevé una barrita de chocolate con caramel salé. Ah, también vi los sobrecitos de chocolate instantáneo de sabores y no pude resistirme…

Sabores: caramelo, avellana, canela y cacao puro

La verdad es que la marca es muy asequible de precio. Las mini chocolatinas de té estaban a 0,35€, vendían varios sabores sueltos. Había cajitas también, pero sólo quería de sabor a té y las variedades de speculoos y  caramel salé tampoco las tenían en mini chocolatinas.

Por supuesto el que la marca se llame Café – Tasse implica que venden café también tanto para hacer en casa como para tomar allí. No pude probarlo. Fui a otro sitio a tomar café.

Ya, por último, ahora que hablamos de chocolates belgas, tengo una amiga belga suelta por China ahora mismo que conocí también estudiando la carrera. Cuando nos quería endulzar la vida y tener algún detalle belga, siempre nos compraba tabletas de chocolate de Côte d’Or, ensalzando los chocolates belgas. Y por cierto, también mencionaba bastante la chocolatería Leonidas. Ahora veo Côte d’Or en el supermercado constantemente y me acuerdo mucho de ella.

Un lado de La Grand Place

Y ahí acaba mi crónica chocolatera de Bruselas. Espero que os haya gustado. ¿Alguien ha probado las trufas de Elisabeth? ¿Alguien tiene alguna chocolatería belga predilecta?

P.S.: Estoy por dejar el viernes de descanso porque os he colado dos entradas kilométricas esta semana ;) ¡Gracias a quien haya llegado a leer hasta aquí!

Resumen Fiestas 2011 #1 Menú de Navidad y Nochevieja

Mesa de Nochebuena montada

A excepción de este sábado que tenemos pensado celebrar los reyes con unos roscones, las fiestas terminaron ayer para mí. Han sido unos días muy intensos y bonitos, con la casa llena de gente y muchas cosas que hacer y momentos que compartir. No sabía por dónde empezar esta entrada, suelo hacerme una pequeña lista de propósitos de año nuevo, pero esta vez no tengo ganas, he pensado que es mejor que los tenga bien presentes durante el año. Bueno, quizá me acabe haciendo una lista en el móvil :P

Lo que no quiero postponer más son las fotos de los menús de Nochebuena y Nochevieja. Me encanta decorar mesas, y este año lo he disfrutado muchísimo, era mi responsabilidad ambos menús, pero más incluso el de Nochebuena. Allá van las fotos con notas:

Cóctel de bienvenida. Modelos de manos: de mis hermanas y yo, cada una con su estilo ;)

Hice caso a los consejos de Mikel Iturriaga para la cena de Navidad (no entiendo cómo o por qué, pero no soy capaz de encontrar el enlace…) y comenzamos con unos cócteles con una cantidad razonable de alcohol y sabor suave a frutas como para que todos empezásemos contentos la cena :) No recuerdo bien las cantidades, y no tengo coctelera (lo hicimos en el vaso de batidora con hielos a lo cutre), tuve a mi hermana pequeña (la de las uñas pintadas) exprimiendo limas y haciendo tiras con la cáscaras de las limas un ratito esa tarde. Los componentes del cóctel que veis se asemejan a los de un cosmopolitan, pero cambiamos el cointreau por vodka y añadimos un poco de azúcar un endulzante para que se quitara el sabor fuerte a alcohol. Tuvo mucho éxito, quedaron muy bonitos, y efectivamente la cena fue muy distendida :D

Tomates cherry para resfrescar un poco y rollitos de jamón con huevo hilado viejunos ;)

Cada vez que voy a un catering siempre están los pinchitos de cherry, siempre tienen éxito y además refrescan un poco el estómago cuando hay mucha comida. Hay a quien le gusta más con jamón y hay a quien le gusta más con mozzarella y albahaca, puse ambas opciones y no sobró de ninguna :P El huevo hilado lo trajo mi madre de Madrid y me hizo una ilusión tremenda, soy una gran fan de mucha de la comida viejuna ;) Tenía muchas ganas de usar la fuente de 3 alturas, además de por lo bonito que queda, porque ahorra bastante espacio y es fácil de llevar también.

Seguimos:

No podía faltar el archiconocido salpicón de marisco de mi madre o su alternativa…

El cóctel de langostinos (aunque se pasó un pelín con la salsa rosa, jaja)

Tenía muchas ganas de hacer vasitos como entrantes, al final me decidí por estos dos:

Vasitos de yogur de foie de las Recetas de Mamá

Vasitos de arroz a la cubana de Mi Blog de Pintxos

Los dos vasitos gustaron mucho y son muy rápidos y sencillos de hacer. Hice algunos cambios: en el yogur de foie no puse manzana caramelizada si no compota por falta de tiempo y manzanas :o) y en los de arroz no puse plátano (creo que sólo me gusta así a mí…). Usé vasitos de café cortado para el arroz y de té moruno para el yogur. Para tomar: tenedores de té y cucharitas de moka normales y corrientes. Quedó una presentación bonita, ¿no?

Pulpo a la gallega emplatado

Rollito de salmón con filadelphia

Unas semanas antes de Nochebuena pensé que a mi madre le gustaría ver el recetario de Mi Blog de Pintxos para Navidad. Pues sí, le gustó mucho, y entre los que le gustaron me dijo que no podían faltar dos de los platos que vio: coulant de pulpo y butiffara y falso maki sushi de salmón. Peeero quería hacer el coulant sin huevo y sin butifarra y el falso maki sushi quitando otros ingredientes. Es decir, que al final fue pulpo a la gallega emplatado en cuadradados y rollitos de salmón ahumado con queso philadelfia xD

Clásicos bígaros y berberechos deliciosos

Nunca han fallado en mi casa en Navidades los bígaros, y vimos berberechos en el mercado, que nos encantan y cocimos unos pocos también. No se aprecia bien, pero eran bastante grandecitos y muy ricos :)

¡Mesa lista para comer! :D 

De postre, fueron helados un año más. La pena es que esta vez no estaban tan ricos como el año pasado U_U pero bueno.

Ahora pasamos a la Nochevieja. Finalmente estuvimos Alguien y yo, y decidimos celebrarla a nuestro gusto, es decir, con cosas que jamás nunca pondrían nuestras madres y abuelas en una cena como es la de Nochevieja. Nos apetecía muchísimo tomar sushi. Dicho y hecho. Qué rico y qué bien nos sentó. Eso sí, solo pudimos tomarnos los makis y los nigiris. Todo lo demás se quedó para el día siguiente y siguiente :P

Mesa de Nochevieja para dos

Ains, qué monos los makis sencillos, con un poquito de soja nada más…

Sushi y sashimi

Los quesos, embutidos y marisco nos sentaron estupendamente al día siguiente bien fresquitos ;)

Langostinos, patas de cangrejo, ibéricos y quesos stilton y holandés curado.

Y ya estamos de vuelta por aquí, año nuevo, vida nueva, eso dicen, ¿no? :)

¡Feliz año a todos!

P.S.: La próxima entrada será más ligerita, irá de viajes y chocolates.

El final… del verano… y twitter

Llegó

y tú partirás…

Pensé que nunca diría esto, pero ha llegado el momento. Si alguien no reconoce la canción por el título y la frase anterior, es que es ¡demasiado joven! Así que son los 27 los que te distinguen por edad entre joven y no tan joven, vaya. Por si alguien tenía alguna duda, la canción es la clásica del final de “Verano Azul”, serie mítica española de la estación estival. Ay, Chanquete…

En fin, yo creo que aquí, lo que quedaba de “verano” se ha ido a alguna otra parte a disfrutar el resto de 2011 ;) Antes de que empiece a nevar y sea época de calabazas y asados, no quería dejarme en el tintero las dos revistas con las que me he hecho este verano: Jamie, Living y una edición especial de Verano de la revista Food Everyday, las dos últimas de Martha Stewart. Ahora, por suerte, ya no me hace falta acercarme a Schiphol para encontrar mis revistillas favoritas. En este pueblo tienen un sitio del que estoy enamorada que se llama American Book Center, y tienen muchas revistas de cocina en inglés, muchas de la BBC, Martha, Jamie y otras. ¡Pero es que tienen hasta una Vogue Knitting! Es del tipo de librerías en las que me gusta perderme horas, como hacía cuando estaba en Inglaterra. Aunque La Casa del Libro y la FNAC en Madrid están bien (la FNAC francesa es caso aparte), no las cambio por un Waterstones u otras librerías inglesas… Aquí me conformo con la que hay, que no está mal ;)

En fin, las tres revistas son fantásticas, no sabría decir cuál me gusta más. Si os fijáis, en el especial de verano (polos en la portada), hacen un reportaje con varios blogueros (Favourite Dishes from… a la derecha), qué pasada. Igual que en España, ¿eh? ;) Esta edición me ha gustado mucho, las ideas para polos que da son geniales. El colorido tan veraniego de las páginas te alegra nada más abres la revista :) La de Living tiene un especial de ensaladas con fruta muy interesante también, al verano que viene le daré más uso, aunque siempre que puedo le echo fruta a las ensaladas, todo en uno, ¿no? :)

Por último, la de Jamie, aunque no es precisamente porque sea la que menos me guste. Al contrario, este número venía con reportaje de brunches, otro de tartas saladas, otro de comida para niños (que me gustan mucho, no porque esté pensando en retoños ahora mismo, sino porque son recetas más sencillas, ingredientes más coloridos…), otro de ensalas y otro más de palomitas (sí, es que con eso de que vuelvo a tener microondas, me da menos pereza hacer palomitas en casa y vaya vicio…). Es genial este número, esto sumado a cómo es la revista visualmente hablando, como os comenté en esta entrada* :)

Ya por último, os informo de que me acabo de hacer un twitter o tuiter o como queráis llamarlo :D Me podéis encontrar aquí, donde me dedicaré a contar de forma más espontánea lo que me voy encontrando por aquí.

* La cual, por cierto, fue “duramente” criticada por varias personas. Me dijeron en distintas ocasiones, casi textualmente: “estoy harta de leer descubrimientos entre aeropuertos” cada vez que abro tu blog. Es que estaba de mudanzas y no podía actualizar :o)

Comidas infantiles, o de la más tierna infancia

El otro día prometí a Alguien que como el fin de semana sería duro para él, le iba a preparar comida de la que más le gustase (pensé en pasta concretamente). Al poco, abrí para algo el congelador y me encontré con una bolsa de carne adobada de pinchos morunos del verano y recordé que tenía todo cuanto podía necesitar para hacer uno de los platos que más me gustan de mi madre. Tenía bechamel, tenía una bolsa de kilo de macarrones por empezar, queso rallado y una pirex :D Así que no tenía excusas para no lanzarme a ello.

Tan feliz que cociné este plato tan rico. Por desgracia a Alguien no le hizo tanta gracia :( decía que le chocaba el sabor de la carne con la bechamel… ¡con lo que a mí me gusta! La carne no sabe a adobo fuerte y a mí personalmente me encanta cómo combina con la bechamel y el queso gratinado. Pero para gustos…

En fin, para quien quiera “arriesgar”, dejo la receta:

Macarrones con bechamel y carne en adobo

Ingredientes:

– Alrededor de 500 gr  de macarrones

– 500 ml de bechamel (y he forzado un poco esta cantidad, no hubiera hecho falta tanto, pero era de brick y si no, luego se me estropea)

Carne adobada de pincho moruno (¿¿¿??? No sé cuánta había… vaya…)

– Queso rallado (yo uso emmental, que es mi favorito)

Pasos:

1. Cocer macarrones en agua con un poco de sal y un hilito de aceite.

2. Una vez cocidos, escurrir y echar un poco de aceite y lo mezclamos bien con la pasta para que no se pegue.

3. Hacer la carne a la plancha, cuando esté lista, mezclar con la pasta para que coja sabor.

4. Echar la salsa bechamel hasta que esté bien mezclado todo.

5. Extender la mezcla en una fuente para horno (yo la he engrasado un poco con mantequilla) y espolvorear abundantemente con queso rallado.

6. Meter al horno hasta que el queso se funda, y después poner el grill hasta que gratine un poco el queso.

Como veis, los cubiertos son de Fraggle Rock :D Los conservo desde que tengo 5 años… casi nada.

Si probáis esta receta, ¡espero que os guste tanto como a mí!