Cake de té

Hay cosas que parece ser que solo me gustan a mí. Las alcachofas, el brocoli, las coles de bruselas, la coliflor, la calabaza, las aceitunas… el chocolate… y las frutas escarchadas. A ver, esto es el contexto de mi casa y familia. Alguien desmerece todos estos ingredientes. Mi madre es la única que no hace ascos a nada. Mi padre creo que se queda con el primero y los dos últimos y mis hermanas dudan.

Vamos, que el día que hice este bizcocho, me di cuenta de que me lo tendría que comer yo sola.

Seamos justos. Mi hermana y Alguien lo probaron. Mi hermana decía que le gustaba mucho lo que era el bizcocho, pero que si se podía dejar las frutas escarchadas… Alguien me dijo que tampoco le apasionaba.

Y sin embargo, a mí me parece que es uno de los bizcochos más ricos que he hecho. Hala, enterito para mí.

Ahora debo confesar que las frutas escarchadas me han empezado a gustar este año. ¡Sorpresaaa! Fue porque estuve haciendo roscones por encargo y compre muchas frutas escarchadas, descubrí que la gran mayoría es pera teñida, pero me encantó el albaricoque y la calabaza… Y las guindas y y… Vamos, que ahora los roscones sin frutas me parecen una lástima. Cómo cambia una a lo largo de los años. Qué será lo próximo.

Receta de cake de té

Del libro “Just like mother used to make”

Ingredientes

250 ml de té enfriado, colado en caso de que uséis hojas en vez de bolsas de té (usé té negro, la variedad “traditional english breakfast”)

250 gr de frutas deshidratadas (yo usé confitadas porque tenía muchas sobras de roscón, también hablaba de nueces, que tampoco quise poner)

250 gr de harina (en la receta original pide harina self-rising que es la harina que va con la levadura ya incluida)

1 sobre de levadura

125 gr de azúcar moreno (mejor aún si es mascabado)

1 huevo grande

Solo se necesita mantequilla para engrasar el molde

Pasos

0. Importante: El autor dice que es muy importante remojar las frutas en el té. La forma tradicional era dejarlas toda la noche. Los modernos hierven el té, quitan la bolsa, echan las frutas y dejan enfriar todo durante un par de horas. Yo seguí el consejo de los modernos (aunque siendo frutas confitadas tampoco necesitan muchísima humedad).

0. Precalentar el horno a 180ºC

1. Batir la harina, azúcar y huevo con la mezcla de té.

2. Echar la mezcla en el molde (a poder ser de plumcake).

3. Cocerlo en el horno durante 1 hora.

4. Bajar la temperatura del horno a 150ºC y dejar otros 30 minutos.

5. Sacar del horno y dejar enfriar bien. Incluso dejarle reposar tapado unas horas antes de comer porque coge humedad con el reposo.

Con mantequilla untada y un té con leche al lado… es glorioso.

A ver si pruebo a hacerlo con otras variedades de té, tengo especialmente ganas con earl grey.

Bueno ya estamos a jueves, ¡vaya semana más rápida!

P.S.: He puesto en el margen lateral derecho el enlace a mi tumblr. Lo que publico ahí esta más relacionado con la escuela y el margen que me dan para que se me vaya la olla… Aunque procuro que mucho tenga que ver con comida, claro.

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Regalitos Gastronómicos #12

Hacía tiempo que no publicaba en esta categoría, y es que esta categoría sólo tiene vida si otros me traen cositas de regalo ;)

Allá por junio (de verdad, es que creo que fue ayer…), mis amigas fueron a Londres a pasar unos días y se acordaron de mí al entrar en esta tienda, todas salieron con un bote debajo del brazo y otro para mí. Hasta julio no vi este regalo, cenando con ellas.

Vosotros no habéis visto este regalo antes ya que, por entonces, mi ordenador andaba mal y mi vida era hiperacelerada, así que nunca os pude enseñar este bote de chocolate instantáneo con aroma a la canela que me trajeron y tanta ilusión me hizo.

El bote ha viajado en una caja de mudanza y hace unas semanas, lo saqué. Me volví a ilusionar al sacarlo de la caja, fue como si me lo acabasen de regalar otra vez, me vino un recuerdo muy especial de ellas desde la distancia.

Este chocolate, además, es de una franquicia de tés que descubrí en York hace unos años, de la cual me enamoré, se llama Whittard of Chelsea. No os imagináis lo preciosas que son estas tiendas a pesar de ser franquicia, las tacitas que tienen, los sabores de té… Sé de algunos y algunas que os encantaría ;) Además, me he metido en su web y casi me da un pasmo con la de cosas bonitas que tienen allí.

Aquí podéis ver más de cerca cómo es una cucharada de este chocolate antes de mezclar con la leche calentita :)

GRACIAS Tam y Carla, mis amigas.

Nespresso: Básicos. Comenzamos.

Hoy es lunes. Los puentes de 2011 quedan lejos todavía, ¡pero llegarán! :D

Y me han dicho que hace un poco de fresco… ¿no?

Os debo entradas acerca de mi máquina maravillosa Nespresso, qué ilusión me hizo la sorpresa que me hizo Alguien hace unos meses. Soy plenamente consciente y es por ello que voy a lanzarme ya con la primera entrada y espero continuar con mi plan de acción que luego os detallaré.

En primer lugar, creo que tiene más sentido que os hable primero de los cafés en general y también de mi gusto particular con el café , que, al final y al cabo, es el punto de vista que tendrán mis opiniones.

Os comento mi gusto particular primero:

Siempre he preferido tomar cafés cortados. La razón: me gustaba el sabor a café, con sabor moderado – fuerte (que no amargo), pero también el toque de leche.

Huy, ¡un spoiler! ;P En próximas entradas os contaré qué sabor es…

Os informo de que no tengo un perfil de “persona cafetera extrema”. No soy de “esos” ;) que toman el café sin leche y sin azúcar. Quizás soy una aberración para la población cafetera, no lo sé, pero ese es mi gusto.

Por tanto, el café me gusta en taza pequeña con un poco de leche. Y con azúcar, aunque sin exagerar (me he acostumbrado a un terrón grande de azúcar moreno o dos pequeños).

Declaro mi amor hacia el café cortado con hielo y el café bombón con hielo en verano me parece uno de los mayores placeres de la vida (más si encima estás tomándolo cerca del mar…), pero esta última variedad es mejor reservarla para los “mejores momentos” (la playa, vacaciones, comidas con amigos…).

Por último, en mi casa siempre se ha tomado el café en vaso y con leche fría. Me sigue gustando así, pero he descubierto que un café bueno, con leche caliente mejora mucho :) es más, con leche fría se estropea. También he empezado a usar tacitas de espresso y cucharitas de moka y me encanta :)

Estas son las cajas en las que vienen las cápsulas

Vayamos a por las variedades de  Nespresso. Creo que tiene sentido que os cuente que hay 16 variedades fijas + otras (no sé si eran 3 o 4) que son mezclas nuevas en promoción cada año.

Los 16 principales, llamados los “Grand Crus” están englobados en 4 grupos (que en realidad se pueden simplificar en 3, o incluso 2, pero distinguen un par de aspectos más al clasificar), son los siguientes:

– Espressos: Cafés cortos tradicionales. Se toman en taza pequeña de espresso. Se puede hacer café de 25 o de 40 ml. Yo lo tomo en 40 ml.

Medida más corta de los espresso: 25 ml. Demasiado corta para mí.

Medida del espresso: 40 ml. Es la que tomo normalmente.

– Pure Origine: Cafés cortos también, con la nota distintiva del lugar de origen. La medida de tazas es exactamente igual que en el grupo anterior (por eso digo que se pueden reducir grupos perfectamente).

Todos los cafés cortos que se toman en taza de espresso. Los que están en horizontal a la derecha de la taza son los pure origin, los rojos son los descafeinados y el resto los espressos tradicionales.

– Lungos: Cafés largos. Se toman en 110 ml. Casi todos, casualmente, son de menor intensidad.

Medida del Lungo y taza de café largo.

Las cápsulas de Lungo son de tonalidad pastel (incluyo el descafeinado – rojo)

– Descafeinados: Hay 3 variedades, con 2 espressos y 1 lungo. Son las cápsulas que tienen tonalidad roja.

Cuando empecé a probar cafés de Nespresso, me leí las “normas” (o mejor dicho, las recomendaciones de la casa) y descubrí  que sólo determinados cafés deben ser tomados con leche. De hecho, sólo señala los cafés cortos, una variedad de lungo y otra de descafenaido deben tomarse con leche, que son 5 cápsulas de las 16. Las variedades “permitidas” con leche coinciden con los sabores más intensos.

Ojo, en cuanto a la intensidad del café, destacan que NO está relacionada con el nivel de cafeína.

Cuando empecé a probar, tuve varias fases:

1. Primero le tenía un poco de respeto a las variedades de mayor intensidad, así que empecé con los lungos de menor intensidad. Además, a todos les echaba un poco de leche (se recomendara o no).

2. Luego me atreví a no echar la leche a los que no se debía de echar.

3. Una vez hechas “dos vueltas” de cada sabor, una con leche y otra sin leche, ya me sentí en condiciones de hacer una lista de preferencias.

Mi conclusión: Me quedo con los cortos (intensos) con un poco de leche.

Mis favoritos: Es la parte que pretendo ir contando uno a uno en una entrada semanal.

Nota: Hay mucha gente que no sigue al pie de la letra las “recomendaciones”, más de uno y de dos de mi oficina se toman todos los lungos con muuucha leche :) Total, ¿qué más da si es así como más te gustan? :D

¿Cuántos tenéis Nespresso?

¿Cómo os gusta más el café?

¿Solo, cortado, con leche, manchado…?

¿Caliente, frío, con leche caliente, con leche fría, con hielo?

¿En vaso o en taza?

Anda que no somos maniáticos ;)

Viaje sorpresa a Holanda: Botín

Cuál fue mi cara cuando el día 5 al llegar a casa Alguien me dice que no vamos a cenar a casa de mis padres si no que esa madrugada cogeríamos ¡un avión! Qué emoción…

Allí que nos plantificamos el día 6 de enero, más concretamente en La Haya, donde estuvimos con unos amigos. Fue maravilloso desconectar. Eso sí, ni siquiera me llevé la cámara con tanta prisa.

Por supuesto, hice mi visita de rigor al supermercado y una breve compra. Comparando con NY, fue muy poquita cosa ;)

Me acordé mucho de la entrada que hizo Carol de sus compras en Holanda, porque luego me di cuenta de que habíamos coincidido en varias cosas (más de las que recordaba).

Coincidimos en los sprinkles (en este bote también había azúcar rosa y virutas finitas):

También en las cositas azules para las tostadas y los stroopwafels (creo que con esto se refiere Carol a las galletas de nombre impronunciable en otra de sus entradas sobre su viaje a Holanda, jejeje), que son mi pasión. Lo azul son pequeños envases del Koffie Melt, que es similar a la crema para el café:

Esto me llamó mucho la atención. Soy adicta a los panes Wasa, sobretodo a los de variedad Vitalité, y de repente me encontré con que allí vendían sandwichitos salados de este pan (muy ricos, te quitan el hambre, aunque dan algo de sed):

Allí están viciados al café y al té por igual. La Nespresso allí ha dado fuerte, pero el té también es una costumbre bien arraigada, y me encontré con “la variedad holandesa”: tenía un sabor a naranja muy agradable :)

En fin. Ya hace una semana que volví… fue maravilloso pasar unos días tranquilos :)

¡Que sea leve la semana!

Por cierto, os tengo una sorpresilla preparada, la dejo para la próxima entrada ;)

¡Sorpresa! Máquina nueva

Me encantan las sorpresas. Menuda ilusión me ha hecho esta sorpresa.

El café me gusta, pero siempre lo he solido tomar fuera de casa. En los bares hay de todo, hay cafés buenos, malos y más que malos. De hecho, con respecto al último ejemplo, en mi facultad llamábamos al café el “café desatascador”, te tomabas ese café y acababa con cualquier cosa que se encontrase por el camino… Mejor no sigo describiendo, pero nos reíamos bien a gusto gracias a dicho café. Yo en esos años, en un alarde de derroche, gastaba 0,05€ más y me pedía el café de comercio justo, que estaba más bueno, tenía espumita, de Colombia, bla bla bla…

Pero lo cierto es que me fui a Inglaterra, y el café lo probé 2 veces, uno aguado y otro, en el Café Nero, que era imposible de beber sin morirte de amargor… Me pasé al té.

A la vuelta, en mi familia siempre se ha bebido café y le cogí otra vez el gusto. Pero debe de ser que como las croquetas, el cocido y un gran etc, que sólo le salen bien a las madres y abuelas en un principio. Por lo que, el café que yo me traté de hacer al independizarme dejaba mucho que desear. Compré varios tipos de café, pero daba igual, estaba malísimo.

Pero bueno, me desquitaba en la oficina, que además de ser gratis, he de decir que estaba bastante bueno, y además oía crujir el café antes de hacerse en la máquina, lo cual me encantaba. Hará algo más de un año, quitaron la subvención de café. A los pocos meses, se empezó a extender una ola de máquinas de Nespresso por la oficina como alternativa a las máquinas de pago (tienen unas máquinas especiales de servicio a empresas con cápsulas diferentes). Y como este café ya me llamaba la atención de antes, tuve la mejor excusa para probarlo. Por supuesto, probé. Y me encantó.

Desde entonces, me hacía ilusión tener máquina en casa, pero entre la falta de espacio y que sería yo la única en tomar café… pensé que ya habría tiempo. Pero bueno, “alguien” piensa mucho en mí y se estudió el tema de cómo funcionaban las máquinas en cuestión, hizo comparativa con otros distribuidores que ofrecen cápsulas de chocolate y té… Y algo bueno debió de leer de estas máquinas, que se personó en una boutique de Nespresso y ¡me trajo el modelo que me gustaba!

En realidad me trajo eso acompañado de más cosas, que ya os contaré en una entrada próxima… (¡hoy ya no doy para más!)

¿Os gusta?

A mí me parece preciosa (cómo no).

¡Estoy feliz! Qué buenas saben las galletas acompañadas de un café calentito…

:D

NYC Botín: Tea time things

La verdad es que todavía tengo cosas de contar de NYC… ;)

No sé por qué extraña razón los tés especiados no terminan de hacerse un hueco en España. Lo cual es algo que me toca el corazón, porque diría que es mi tipo de sabor de té favorito. En Starbucks hacen el Chai Tea Latte (que lo hacen con la marca Tazo), y está muy bueno, pero sólo se puede pedir caliente (por cierto, para quien le guste, si lo pides leche de soja, mejora mucho más el sabor).

En los EE.UU, esta bebida está ampliamente extendida. Además en verano la hacen iced, y el hielo hace que sea una bebida muy agradable en verano. Recomiendo los iced chai de Dean & Delucca y Doughtnut Plant, por cierto.

Por lo que, ¿cómo iba a salir yo de allí sin comprarme unos sobrecitos de mi té favorito?

Y de accesorios para el té, los siguientes:

Cubiertos de té (para meriendas, tartas, patés…) y un colador de té (lo estrené el fin de semana pasado y es de los mejores que he usado, además tiene un diseño ¡que me encanta!)

¿Hay alguien más que sería feliz si incorporasen el té chai en la sección de infusiones del supermercado? ¿Hay alguien ahí que me comprenda?

:)

Bagels I ♥ you

¿Qué iba a ser sino mi primer desayuno en Nueva York?

Me pedí un bagel calentito con relleno de queso filadelfia con arándanos… ¡No podía estar mejor! Este relleno definitivamente lo probaré a hacer en casa algún día. El pan, con semillas de amapola, estaba buenísimo, me costó mucho elegir, ¡había más de 20 clases diferentes de pan de bagel!

De bebida, café helado. Todos los días iba alternando entre té y café con hielo.

En seguida me pongo a publicar sobre “el botín”, es que esta semana ha empezado siendo muuuy dura…

La dirección de un sitio que guardaré en mi corazón… por si algún día vais ;)

Bagel Express

340 3rd Avenue

New York, NY 10010-2305

Y, por cierto, ésta es una web muy buena en la que encontrar donde comer cerca de donde te alojes.
Qué recuerdos… fue ayer, y parece que han pasado meses ya…

Y llegó la hora de volver…

Ya estoy por aquí de nuevo. Ya estoy preparando entradas sobre Nueva York, y sobretodo, del botín que he traído conmigo :D

La foto es del desayuno del sábado, en Madrid de nuevo.  Encontrando un espacio de luz natural en el que hacer fotos en mi piso. Creo que al fin lo he encontrado. Propósito cumplido.

En fin, espero que no se os haga muy dura la vuelta de vacaciones, esperemos que el próximo fin de semana llegue ¡¡muuuuuy rápido!!

HEMC 47: Gelatina ¡toma nº2!

Allá va mi segunda aportación al HEMC, en realidad es una variación de la anterior, pero con una apariencia francamente diferente, ¿no os parece?

Únicamente hay que ser paciente y hacer esta receta en dos días distintos, ya que la primera capa debe solidificar para poder sustentar a la otra. Por lo que, primero hice el café y luego la crema de vainilla.

Se me han ocurrido mil combinaciones diferentes para hacer, la pena es que sólo se permiten 2 aportaciones… Pero ideas posibles: té en vez de café, matcha y chocolate/vainilla, mermelada en vez de café, chocolate, sólo café y leche condensada como sirope…

Se me han ocurrido también variaciones en la presentación: En vez de cucharas, vasitos, capas más finas…

Pero la receta es la que es, aunque parezca mentira, es igual que la anterior aportación. En un caso mezclé el café y la crema de vainilla y en otro he dejado los dos elementos separados. La sensación de saborear el cubito con dos sabores diferentes en cada lado es muy agradable, fresco y no ¡olvidéis que es café! Yo me he tomado varios seguidos, y no sé si me tomo eso normalmente en una taza siquiera… Quizá sería interesante hacerlo descafeinado en otra ocasión.

Me lo he pasado muy bien haciéndolo, pensando en las formas de presentarlo, haciéndole fotos…

Bombones de gelatina de café con canela y crema de vainilla.

Ingredientes:

– Café del que queráis/tengáis, yo he usado 500 ml aproximadamente.

– 6 + 6 hojas de gelatina.

– Helado de vainilla derretido (uso el del Lidl, que está buenísimo, y además me ocupaba mucho en el congelador).

– Canela molida al gusto.

– Azúcar vainillado (3 sobres).

Pasos (nota: en 3 fases o días)

Día 1:

1. Hacer el café: en el filtro echad canela molida al gusto (yo eché 2 cucharadas de café, una capa de café, 1 cucharada de canela, café, canela, y ya lo que quedaba con café).

2. Preparar dos platos soperos con agua fría y en cada uno dejar remojar 6 hojas de gelatina en agua fría 10 minutos (6 y 6, ya que son para dos pasos independientes). Las hojas estarán listas cuando estén algo más gruesas y con textura de gelatina.

3. Cuando el café esté recién hecho: primero se disuelve el azúcar vainillado. A continuación se mezclan 6 de las 12 hojas, hasta que no haya rastro de las hojas (este proceso debe hacerse en caliente, ya que es así como se disuelven las hojas de gelatina).

4. Volcar el café en un molde/fuente cuadrado o rectangular y dejarlo solidificar (la noche en la nevera está bien para asegurar)

Día 2:

1. Preparar dos platos soperos con agua fría y en cada uno dejar remojar 6 hojas de gelatina en agua fría 10 minutos (6 y 6, ya que son para dos pasos independientes). Las hojas estarán listas cuando estén algo más gruesas y con textura de gelatina.

2. La crema de vainilla es el helado de vainilla. Yo dejé derretir el helado previamente en la nevera. Calentar 500 ml en una cazuela. Con cuidado, a fuego lento ya que al ser lácteo puede estropearse o pegarse a la cazuela si está muy caliente. Cuando empiece a burbujear lo más mínimo, retiramos del fuego el “ex-helado”.

2. Mezclamos con el “ex-helado” las 6 hojas de gelatina restantes igualmente hasta que estén completamene disueltas (cuestión de segundos).

4. Volcar la crema de vainilla en el molde/fuente cuadrado o rectangular donde ya está en café solidificado del día anterior.

5. Dejarlo solidificar y enfriar de nuevo (la noche en la nevera está bien para asegurar)

Día 3

Al fin, ya están las dos capas, y desmoldar y cortar en cuadraditos. Servir fríos en cucharas. Si no tenéis cucharas, quedan igualmente bien en una fuentecita bien colocados. Deben de ser bocados pequeños, ya que es difícil manipular (aunque sea con pequeños tenedores o cucharitas) trozos grandes de gelatina sin que se rompa. Si se hace en pequeños vasos o fuentecitas, a cucharadas ya se ahorra ¡cualquier problema de manipular gelatina!

¡Espero que os guste!

¡¡¡Mil gracias nuevamente, Eva, por tu idea!!!

Oro parece…

plátano es*

Uno de los acertijos que repetía frecuentemente de pequeña. Aunque no lo parezca, tiene que ver con esta entrada.

Érase una vez un café como los que se bebe en verano mi abuela, de los que mientras te tomas tu helado tan contenta, ella va y te urga con la cuchara dentro de tu bol/cucurucho y te quita una cucharada bien generosa y se lo pone a su café ante tu mirada atónita. Cuando te haces mayor y puedes tomar café, la imitas y comienzas a entender el por qué de aquel gesto.

Y bien, es entonces, cuando gente torpe como yo… ¡derrama el café!

Huy, ¿pero qué ha ocurrido? ¿Por qué no se derrama?

¿Cómo es posible?

Voy a ver qué pasa si lo pruebo.

Vaya, ¡si es gelatina de café!

¡Ahora lo entiendo todo!

Pues… ahora que lo pruebo… no está nada mal.

Vaya, qué rápido se acabó la historia:

Y esta es mi aportación al HEMC 47, temática de las gelatinas. Me encanta la idea y (por fin) tengo tiempo para participar. Hace tiempo hice gelatina de café sólo con no mucho éxito. Esta vez me ha gustado mucho más. El café está hecho con canela y mezclado con helado de vainilla.

Os pongo la receta de Gelatina de café con canela y crema de vainilla.

Ingredientes:

– Café del que queráis/tengáis, yo he usado 500 ml aproximadamente.

– 6 + 6 hojas de gelatina.

– Helado de vainilla derretido (uso el del Lidl, que está buenísimo, y además me ocupaba mucho en el congelador).

– Canela molida al gusto.

– Azúcar vainillado (3 sobres).

Pasos:

1. Hacer el café: en el filtro echad canela molida al gusto (yo eché 2 cucharadas de café, una capa de café, 1 cucharada de canela, café, canela, y ya lo que quedaba con café).

2. Preparar dos platos soperos con agua fría y en cada uno dejar remojar 6 hojas de gelatina en agua fría 10 minutos (6 y 6, ya que son para dos pasos independientes). Las hojas estarán listas cuando estén algo más gruesas y con textura de gelatina.

3. Cuando el café esté recién hecho: primero se disuelve el azúcar vainillado. A continuación se mezclan 6 de las 12 hojas, hasta que no haya rastro de las hojas (este proceso debe hacerse en caliente, ya que es así como se disuelven las hojas de gelatina).

4. El helado yo lo dejé derretir antes en la nevera y luego eché 500 ml en una cazuela y lo dejé calentar. Con cuidado, a fuego lento ya que al ser lácteo puede estropearse o pegarse a la cazuela si está muy caliente. Cuando empiece a burbujear lo más mínimo, retiramos del fuego el “ex-helado”.

5. Mezclamos con el “ex-helado” las 6 hojas de gelatina restantes igualmente hasta que estén completamene disueltas (cuestión de segundos).

6. Mezclar ambos líquidos al gusto en tacitas de café o los moldes que queramos/tengamos.

7. Dejar enfriar los moldes y cuando estén a temperatura ambiente meterlos en la nevera.

8. Al día siguiente, ya fresquitos, están estupendos, buenísimos… Y probad a asustar a alguien volcándolo en la mesa ;)

¡Espero que os guste! (tengo la segunda pendiente, creo que mañana estará)

¡¡¡Mil gracias, Eva!!! Como ya he dicho, ¡ha sido una idea excelente!

hemc #47 - gelatinas

*Café parece, gelatina es.