Recuerdos de Linz

Ya he vuelto de mi excursión. De hecho, volví el martes por la mañana, destrozada, estoy mayor, pero ya estoy recuperada, y he decidido contaros, cómo no, algunos recuerdos (a poder ser relacionados con comida, claro) de mi fugaz visita austríaca. Iba al Festival Ars Electronica (que lo organiza el centro con el mismo nombre que el festival, foto siguiente), bastante conocido entre gente que se dedica al diseño, arte experimental, etc… Ese sector de gente al quizás paso a pertenecer ;-) Aunque os decía que iba con un poco de dolor de cabeza / preocupación a la excursión, me gustó mucho ver tantas cosas que el gremio tiene que ofrecer y tantas perspectivas distintas. Ojo, que me haya gustado ver lo que hay no significa que me haya gustado todo lo que he visto. Pero aún así, es bueno ver qué te agrada y qué no, de qué quieres aprender y de qué no.

La primera foto no corresponde con comida local, pero sí con el primer recuerdo de comida de allí. Fue en la primera cena. Esa noche 2 compañeras y yo nos perdimos por Linz y no encontramos nunca al grupo de gente con el que íbamos a cenar en el sitio que se ve en la siguiente foto (el cual, por cierto, os recomiendo, ¡sirven comida local deliciosa y la terraza – jardín es muy agradable!). Así que acabamos tomando esta sopa vietnamita, pho.

Durante el viaje tuvimos la suerte de tener una alemana en el grupo que nos echaba un cable, aún así, me resultó fácil al menos como turista comunicarme allí. Casi todo el mundo con quien tuve que tratar me entendían en inglés y me parecieron bastante amables.

Y en cuanto a comer, comer, me temo que no he podido hacer turismo gastronómico como es debido. Conseguí hacer que el grupo que iba conmigo se viniera a comprar bombones Mozart para seguir la recomendación de Paula, pero poco más. Me perdí los schnitzels… Lo sé, mal. Pero es que estaba alucinada de que en cada sitio en el que comí tenían una parte del menú totalmente vegetariana y no pude dejar de probar cosas de este apartado. Madre mía, ¿me estaré haciendo una eco-pija también denominada  hippie ecológica? La verdad es que probé, entre otros, un strudel de verduras muy logrado y polenta con lentejas y chutney de mango. Ambos platos deliciosos, ahí lo dejo.

Sin embargo, esta foto es la prueba de que todavía no me he pasado al lado eco-?. Cómo he disfrutado con las salchichas estos últimos días. Qué buenas estaban SIEMPRE. Sí, tienen un sabor estándar pero taaaaan delicioso… Ahumadas, crujientes, jugosas, siempre con un panecillo al lado, siempre con mostaza. En las paradas que hicimos en Alemania con el autobús, siempre había salchichas calentitas por 3€ listas para tomar.

Como punto curioso, diré que este viaje me ha hecho hacerme consciente de que sí que me estoy adaptando a Holanda y varias costumbres de aquí. Tengo un post reservado, ya veréis.

Aquí acaba el post de hoy, con mi última comida en Linz. Cómo no, salchichas. Además de manera improvisada, disfruté de parte de esa comida (y el hacer las fotos) de una breve soledad (al poco de acabar con las fotos, vino una compañera y se puso a hablar conmigo). Lo más bonito es que esta comida fue en la puerta del Ars Electronica Center, donde se organizaba el festival, en el que he visto lo que más me ha gustado estos días y sobretodo, se podría decir que es el punto donde quizás “empiece todo”.

Resumen Fiestas 2011 #2 Excursión a Bruselas

Una de las excursiones que hicimos estas Navidades fue a Bruselas. Mi madre tenía una necesidad vital e imperiosa de conocer esta ciudad, ninguno de nosotros entendía muy bien por qué :) pero bueno, decidimos darle el gusto, está a dos horas en tren de aquí y unos gofres navideños no vienen mal (ya, total, entrada en la dinámica del zampar en fiestas…). Bueno, gofres y cómo no, bombones.

Además os diré que la gente que conozco de aquí me confesaron que la gente se cruza a Bélgica a pasar el día y comer, las palabras textuales fueron: “es que en Bélgica se come estupendamente”. Bueno, esa discusión para otro día :P sólo soltaré la píldora siguiente: si en Bélgica se come tan estupendamente, ¿cómo se come en Francia? ;)

Confieso que no tengo fotos de todo lo que vimos. De hecho, nos encontramos con el mercadillo navideño de comida de Bruselas. No eran muchos puestos, pero tenían todo tipo de comidas deliciosas. Vale la pena. Lo sé, es para matarme, pero no tengo ni una sola foto y mirá que probé cosas… (al igual que me ha pasado con los gofres…).

Cómo no, para este viaje yo ya tenía hecho un pequeño checklist, no lo pude cumplir entero, pero me doy por satisfecha.

Había que pasear por la Rue au Beurre / Boterstraat (calle de la mantequilla en francés y flamenco, ¿no es genial?), que es una de las calles que derivan de la Grand Place. Esta calle tiene en su haber las chocolaterías belgas más conocidas. Recuerdo cómo en ese viaje con Alguien tuve un rato sola por allí y me vi todas las chocolaterías de los alrededores de La Grand Place.

Está la archiconocida chocolatería Leonidas (he visto tiendas suyas hasta en Japón):

La lujosa chocolatería J. Dandoy:

Cómo no, Godiva con un hueco privilegiado en plena Grand Place:

Un apunte breve acerca de Godiva. Mi padre siempre ha viajado bastante por trabajo. Pero recuerdo con muchísimo cariño las cajas que traía de Godiva cuando iba a Bélgica. Era pequeña, y cuando veía las cajas doradas con el lazo marrón, siempre pensaba que nos estaba trayendo los mejores bombones del mundo. Me parecía precioso abrir la caja y ver los bombones colocaditos todos, tan bonitos, tan buenísimos… Qué buenos estaban. Qué recuerdo tan bonito el momento de deshacer el lazo de la caja dorada de Godiva que traía mi padre.

Pero ya tenía claro que quería comprar chocolate en dos sitios específicos. ¿Cuáles?

Ahí es donde hace casi 4 años me compré exactamente la misma caja metálica que habéis visto al principio de la entrada.

Cuando estuve allí la vez anterior era el local menos masificado y con oferta más distinta de los de alrededor. Más pequeño, más familiar. Esta vez hasta me atreví a pedir permiso para hacer fotos dentro:

Estantes a un lado

Expositores al otro lado

Trufas y bombones

Y tabletas de chocolate a las que mi hermana mediana no se pudo resistir

La vez anterior que estuve compré bombones también. Pero lo que me encantó realmente fue la caja de trufas. Estaban todas deliciosas. No aptas para comer de una sentada, eso por supuesto. Me dosificaba, como mucho una por día y mi hermana mediana igual. Elegíamos cuidadosamente cuál comernos cada día, sabíamos cuál nos gustaba más a cada una y nos respetábamos las opciones ;) Esta vez, como vino ella, se llevó una también. Me resultó algo así como viajar en el tiempo, mismo sitio, misma disposición, mismos productos, pero una situación personal muy distinta y compañía muy querida también. Revivir recuerdos de una forma distinta a la vez anterior.

En cuanto a los sabores de las trufas, trataré de ir recordándolos y ponerlos en esta entrada o en twitter.

La segunda tienda de chocolates es de una marca de chocolates que también me trae muy buenos recuerdos. Así que cual abuela os contaré la historia: Allá por 2002, en 2º de carrera conocí a 3 chicas muy especiales. Nos llevábamos estupendamente (y así sigue siendo, 2011 – 2002 = 9 años, increíble, pero cierto). El primer trabajo en equipo en el que nos pusimos juntas fue en una asignatura con un profesor a cargo que le encantaba poner plazos bien justitos a trabajos de longitud bíblica. Para la primera entrega de prácticas acabamos durmiendo en casa de una de ellas, y resultó que su madre acababa de estar en un congreso en Bruselas y nos ofreció las mini chocolatinas que había traído de recuerdo:

Era una caja con todas las variedades. Pero yo me enamoré de este sabor, chocolate negro con té earl grey. El té es en hoja y le da un toque crujiente maravilloso. Casi olvido contar que acabamos con todas las chocolatinas que la madre de nuestra amiga nos ofreció tan cortésmente. La historia no acaba aquí, y es que olvidé la marca de estas chocolatinas hasta poco después de mudarme aquí. Estaba echando un ojo en una tienda de cosas de casa y comidas y vi barras de chocolate como las de la foto siguiente (aunque sólo vi la de speculoos (llamadas speculaas aquí):

Tenía que probar el sabor chocolate con speculaas, claro. Según vi el dibujo del logo, recordé que esa era la marca. Volví a la tienda a mirar más sabores, pero tenían muy poquita variedad. Así que era otra misión encontrar esta tienda cuando y coger las chocolatinas de té. Bueno, ya de paso me llevé una barrita de chocolate con caramel salé. Ah, también vi los sobrecitos de chocolate instantáneo de sabores y no pude resistirme…

Sabores: caramelo, avellana, canela y cacao puro

La verdad es que la marca es muy asequible de precio. Las mini chocolatinas de té estaban a 0,35€, vendían varios sabores sueltos. Había cajitas también, pero sólo quería de sabor a té y las variedades de speculoos y  caramel salé tampoco las tenían en mini chocolatinas.

Por supuesto el que la marca se llame Café – Tasse implica que venden café también tanto para hacer en casa como para tomar allí. No pude probarlo. Fui a otro sitio a tomar café.

Ya, por último, ahora que hablamos de chocolates belgas, tengo una amiga belga suelta por China ahora mismo que conocí también estudiando la carrera. Cuando nos quería endulzar la vida y tener algún detalle belga, siempre nos compraba tabletas de chocolate de Côte d’Or, ensalzando los chocolates belgas. Y por cierto, también mencionaba bastante la chocolatería Leonidas. Ahora veo Côte d’Or en el supermercado constantemente y me acuerdo mucho de ella.

Un lado de La Grand Place

Y ahí acaba mi crónica chocolatera de Bruselas. Espero que os haya gustado. ¿Alguien ha probado las trufas de Elisabeth? ¿Alguien tiene alguna chocolatería belga predilecta?

P.S.: Estoy por dejar el viernes de descanso porque os he colado dos entradas kilométricas esta semana ;) ¡Gracias a quien haya llegado a leer hasta aquí!

¿Adivináis dónde más he estado este verano?

Pistas: Algún punto en el viaje de vuelta con el coche a Madrid.

Tiene algo que ver con… París y parques temáticos ;)

Me enamoré de esta taza, es inmensa, pero me encanta. Y sí, me temo que me identifiqué un poquito con el mensaje de la taza ;P (no mucho, sólo un poco)

El día que hice la foto me estaba tomando un spicy cinnamon chocolate calentito a la salud de mis amigas, que fueron quienes me trajeron de regalo un bote spicy cinnamon chocolate de Londres este verano :) Delish.

Entrada rápida, lo sé, pero ¡ya queda poco para cocinar de verdad!

P.S.: Solución… Disneyland París, jejeje

Una parte del verano

Ha llegado el último lunes de agosto, parece que aquí con él se acerca el fin del verano…

Como sabéis, este verano me he mudado a otra ciudad europea, a La Haya. La parte más importante de la mudanza era traer aquí a nuestro perro. Como Alguien y yo no queríamos que fuera en avión, solito en la bodega pasando frío, nos lo trajimos en coche. La ruta que hicimos fue pasando por los castillos del Valle del Loira, fueron unos días muy bonitos y no quería dejar de compartir algunas de mis fotos favoritas. Estuvimos en varios castillos (en todos ellos dejaban llevar perros a los jardines :)), Chenonceau, Amboise, Chambord y Villandry. La mayoría de fotos que os pongo son del último (a excepción de la última foto, que es de Amboise), del cual me encantaron sus jardines, ahora lo veréis. ¡Espero que os gusten las fotos y que hayáis disfrutado mucho del verano también!

A continuación unas pocas fotos de lo que “picamos” en el viaje:

Es genial que en Francia guste tanto el cous cous... hay taaantos sabores para probar...

¡Hasta el Carrefour vende macarons!

¡Por fin probé los canelés!

Descubrimientos entre aeropuertos

Como sabéis, las revistas culinarias me resultan muy atractivas. Ahora con los viajes que estoy haciendo mensuales a los Países Bajos paso por mucho quiosco internacional, además en Holanda (o al menos en La Haya) acostumbran a leer bastante prensa extranjera, lo cual me viene muy bien para este pequeño vicio. He ido haciendo descubrimientos estos meses de diferentes revistas. Una es esta: Jaime (sí, Jamie Oliver tiene una revista, como Martha ;)).

Mi opinión acerca Jamie Oliver nunca ha sido demasiado buena en tanto en cuanto que me molesta mucho que se venda la imagen de brit-guaperas (me parece muy feo) y esos giros de fusión de cocina italiana con inglesa… no sé yo, no me terminaban de inspirar confianza, tanto marketing de masas, eso de que tenga una marca de utensilios de cocina le resta seriedad y ya ni digo las salsas de tomate.

Sin embargo, la revista me ha gustado mucho: las fotos son muy buenas y los montajes de página son estupendos, las recetas muy interesantes, el enfoque de cada reportaje está dirigido a muchos posibles públicos, pero tiene un toque muy fresco y joven. Ni qué decir que el papel me encanta, es reciclado, tiene un aspecto mate muy atractivo y le da un toque interesante a la imagen impresa. Pero es que la tipografía me parece genial, al final algo fuera del Times New Roman pero que sigue teniendo mucho estilo y elegancia. Ah, casi olvido decir que una revista que contenga ilustraciones de comida o ilustraciones en general… ya me gana un poquito de corazón casi por defecto. Así me ha ocurrido con este número, su última página es la receta del Jambalaya en dibujos ;)

Aunque imagino que es otro producto más de marketing de este chico (parece que el sería el editor), sea quien sea quien redacta y maqueta la revista, el trabajo está muy logrado. La revista en sí por fin consigue distinguirse de otras en el mercado. Totalmente recomendable.

A todo esto hoy cogeré otro avión para pasar el fin de semana con Alguien y ya que estoy, aprovecharé para hacerme con una lectura culinaria más :)

¡Buen fin de semana!

¡Feliz Pascua! on behalf of…

Hola a todos. Somos unos pollos holandeses convertidos en bombones y venimos a este blog enviados por Alguien. Alguien y Ana nos han pedido que os felicitemos las Pascuas mientras ellos se dedican a hacer ruta gastronómica por Madrid.

¡Oh, nooooo! Ana nos ha descubierto y nos ha pegado un mordisco… No sabemos cuánto tiempo más podremos dar noticias…

Sólo decir que… Ana se ha vuelto loca con los motivos de Pascua… Nosotros sólo somos el comienzo…

Volviendo despaciiiito…

Hola de nuevo. Vuelvo a mi entrada del lunes tempranero. Y espero ir retomando el ritmo, poco a poco. No es que haya estado enferma ni nada, sino que de repente me he vuelto “soltera temporal”. Esto quiere decir que Alguien va a estar unos meses fuera, y por tanto, ha dejado de “darme la vida” para muchas cosas. Sigo haciendo fotos a lo que como, con la esperanza de irlo subiendo a flickr y publicando cuando pueda. Aunque ahora mis comidas son mucha (más) ensalada de bolsa y mucho take away, pero bueno.

En cuanto a la foto, su razón es que ya casi estamos en pascua, algo que en España apenas se celebra como en muchos lugares del mundo, con huevos, conejitos, etc. El destino de Alguien, casualidades de la vida (porque justo celebramos allí los reyes este año), es Holanda, y allí sí que lo celebran de aquella manera, a mi parecer mucho más bonita que la cuaresma ;)

Así que, cómo no, estoy viajando de manera frecuente a los Países Bajos, por lo que, en la última visita hice una visita al súper más común de allí, Albert Heijn, fue cuando vi huevos de chocolate de muchíiiiisimos sabores. Finalmente me decidí por los que veis en la foto. De izquierda a derecha: blanco, capucchino (de los cuales Akane ya se ha pedido uno ;)), crunch y… ¡aguacate! noooo, eso era lo que yo pensaba, fascinada, cuando compré esa bolsita… pero no, el nombre se debe a que allí es típica una bebida llamada Advocaat, toma ya. Así cuando lo probé no me sabía a aguacate para nada xD De hecho, se asimila más al Creme Egg británico, qué gracia que hayan homónimos de la misma chocolatina por países. Y por cierto, aguacate en flamenco /holandés es exactamente igual que en inglés…

De estos huevos dieron buena cuenta en la oficina ;) Ya sabéis, el azúcar hay que repartirlo, como la felicidad :D

Y también probé, esto allí, la crema catalana de una de mis marcas de comida favorita… Bonne Maman. Estaba buenísima, y por supuesto, he reciclado los recipientes, ¡qué bonitos son!

Ya lo último, y os quiero pedir disculpas porque apenas me ha dado tiempo a comentar vuestros blogs :( de hecho, no he leido desde mi reader para no olvidar las entradas pendientes de comentar… aunque me temo que son demasiadas al no haberlo llevado al día.

Y como siempre ¡que sea leve el lunes!

¡Sorpresa!

Desde que volví de mi viajecillo a NYC este verano, estoy decidida a buscar como sea revistas maravillosas de cocina en inglés en los aeropuertos o quioscos “famosillos” de Madrid.

En cuanto a los quioscos, no me está resultando nada fácil. Tengo un quiosquero pendiente de decirme precios para suscripciones de una lista interminable de revistas gastronómicas que le di hará más de 3 meses (no sé si llegarán alguna vez…). Además, “dicen” que hay *un* quiosco en Castellana que suele vender alguna revista, pero no he podido visitarlo todavía. En Sol no he encontrado ni uno (menos mal que son más internacionales…), ni en mi barrio. Un desastre.

Así que, en este viajecillo a Holanda, di la plasta a todas las dependientas de puestos de prensa que encontré. En el aeropuerto, finalmente, conseguí la revista que veis en la foto: BBC Good Food, la edición de enero.

La verdad es que según la cogí, pensé en quienes me leéis, en lo mucho que os gustan las revistas (o eso entendí cuando me traje el repertorio de NYC), y no pude evitar llevarme una más para regalar :D

Por lo que, he decidido sortearla. Si queréis participar, debéis poner en los comentarios un número del 0-9. El número premiado será el que salga en la última cifra del décimo premiado del cuponazo de la ONCE del viernes 21 de enero. Sólo es válido un número por persona hasta completar los 10 números (así que fijaos bien en los comentarios de los demás ;)). Sólo haré envíos a España (100%).

Si, por lo que sea, no llegamos a 10 personas y no se acierta el número, ya veré qué hago :)

Si, por otro lo que sea, no la queréis nadie, no hay problema, repartiré felicidad en algún otro lugar ;)

Podéis escoger entre los siguientes números: (iré añadiendo vuestros nombres a la lista a continuación según digáis el número que queréis tener):

¡YA ESTÁ CERRADA LA LISTA DE PARTICIPANTES!

0 – Akane

1 – Jill

2 – Laura y Paloma

3 – Saricchiella

4 – Carol

5 – Pami- Uno de dos

6 – Martina

7 – Tu E Chef

8 – Marhya

9 – María Jesús

Parece que os ha hecho ilusión y por ello, a mí también :D

Siento mucho si alguien se ha quedado sin número, jo. Sabiendo que os ha gustado, ya haré más sorteillos ;)

¡Mucha suerte a todas!

Viaje sorpresa a Holanda: Botín

Cuál fue mi cara cuando el día 5 al llegar a casa Alguien me dice que no vamos a cenar a casa de mis padres si no que esa madrugada cogeríamos ¡un avión! Qué emoción…

Allí que nos plantificamos el día 6 de enero, más concretamente en La Haya, donde estuvimos con unos amigos. Fue maravilloso desconectar. Eso sí, ni siquiera me llevé la cámara con tanta prisa.

Por supuesto, hice mi visita de rigor al supermercado y una breve compra. Comparando con NY, fue muy poquita cosa ;)

Me acordé mucho de la entrada que hizo Carol de sus compras en Holanda, porque luego me di cuenta de que habíamos coincidido en varias cosas (más de las que recordaba).

Coincidimos en los sprinkles (en este bote también había azúcar rosa y virutas finitas):

También en las cositas azules para las tostadas y los stroopwafels (creo que con esto se refiere Carol a las galletas de nombre impronunciable en otra de sus entradas sobre su viaje a Holanda, jejeje), que son mi pasión. Lo azul son pequeños envases del Koffie Melt, que es similar a la crema para el café:

Esto me llamó mucho la atención. Soy adicta a los panes Wasa, sobretodo a los de variedad Vitalité, y de repente me encontré con que allí vendían sandwichitos salados de este pan (muy ricos, te quitan el hambre, aunque dan algo de sed):

Allí están viciados al café y al té por igual. La Nespresso allí ha dado fuerte, pero el té también es una costumbre bien arraigada, y me encontré con “la variedad holandesa”: tenía un sabor a naranja muy agradable :)

En fin. Ya hace una semana que volví… fue maravilloso pasar unos días tranquilos :)

¡Que sea leve la semana!

Por cierto, os tengo una sorpresilla preparada, la dejo para la próxima entrada ;)

NYC botín: los clásicos

Esta es la última entrada de compras del viaje. Lo juro.

En esta van los clásicos, que significa que son las compras básicas obligadas cada vez que voy por allí o alguien de mi familia. Son las siguientes:

1. Chocolatinas Hershey’s de tabletas y kisses

Estas chocolatinas tienen “una historia” en mi familia. Cuando yo era muy pequeña, nos mudamos a vivir allí 3 años y medio. Estas chocolatinas siempre estaban en casa. Y cuando nos volvimos, siempre que mi padre viajaba hacia allí, siempre traía una bolsa de cada consigo. Y así he hecho yo las dos veces que he estado. Me hace ilusión.

Para saber más de los kisses, pinchad aquí, o más de los hershey’s, aquí. Decir que mi variedad favorita de Hershey’s es Krackel y mr. Goodbar (en este orden).

2. Mac & Cheese (el preparado)

Es una anécdota similar a la de los chocolates. Los mac&cheese son una comida muy habitual allí como guarnición de platos. A mí que me encanta el queso, hace que sea uno de mis grandes favoritos como “side dish” allí :) En este viaje también me llamó la atención que ponen también aguacate en rodajas como guarnición.

Como digo, creo que es mi última entrada de comida en Nueva York.

Ojalá vuelva pronto-ojalá vuelva pronto-ojalá vuelva pronto-ojalá vuelva pronto-ojalá vuelva pronto-ojalá vuelva pronto-ojalá vuelva pronto-ojalá vuelva pronto-ojalá vuelva pronto-ojalá vuelva pronto-ojalá vuelva pronto-ojalá vuelva pronto-ojalá vuelva pronto-…

:)

P.S.: Voy a tratar de poner otras entradas no culinarias en mi “Vida a Tiempo Completo”. Os aviso si lo hago.